lunes, 13 de octubre de 2025

BORRACHERA DE TOREO, EMOCIONES Y NOSTALGIAS EN UN DIA PARA LA HISTORIA.


¿Por donde empezamos? ¿ Y ahora que decimos? 

Cuesta trabajo ponerse a escribir después del día 12 de Octubre de 2025. Un día que ya ha pasado a la historia del toreo. Tantas emociones juntas en tan pocas horas son difíciles de asimilar y ordenar. Podrían escribirse varias crónicas y no acabaríamos de contar lo que nuestros ojos vieron ayer. También podría uno callarse y no decir nada y sumergirse en el placer de lo gozado. Pero escribir de toros un día como hoy es un deber. Vamos a ello.

Anoche en los bares y tertulias después de una jornada tan intensa había congoja, alegría, desesperanza y añoranza. Los aficionados se habían quedado cortocircuitados.  Una especie de éxtasis mental. Emociones que no dejaban pensar y pensamientos que capaban la emoción. Algo muy extraño y difícil de explicar. El sentir general era un torbellino de sensaciones contrapuestas.

Y es que Morante de la Puebla se acaba de retirar del toreo después de tres décadas en activo. Él había diseñado meses atrás esta jornada. Festival por la mañana y corrida de la hispanidad por la tarde. 

Ideó hacerle una estatua al maestro Antoñete. Siendo de Sevilla tuvo que hacerlo él porque aquí en su "Madrid" nadie tuvo la decencia de hacerle un festival o una estatua a su memoria. Para ello animó a figuras retiradas a actuar. Y confeccionó un cartel que nos hacia soñar cuando lo vimos anunciado. El mismo Morante tiró de la sábana para descubrir la estatua de Chenel un día antes del magno evento.

Abrió la mañana, Hermoso de Mendoza; que pasó de puntillas por la poca codicia de su novillo. Y vimos a Curro Vázquez a sus 74  años dar una lección de toreo clásico, elegante y asolerado. Una excelsa faena que encendió la mecha de un día inolvidable. Vimos la hombría Frascuelo con casi 80 años. Volvió César Rincón. Con su raza de gran figura. Con la distancia. Con la ligazón en un palmo. Con la suerte cargada. Exhibición de poderío, dominio y el gusto que dan los años.¡ Qué primor! El Cesar de Madrid en su plaza. Emociones y recuerdos de un tiempo glorioso. El toreo de verdad estaba escondido en el baúl de los viejos toreros. Y salió el maestro Ponce. Y nos dejó una primorosa faena de temple, suavidad y elegancia. Una exhibición de torería y técnica prodigiosas. Una vez mas. Magistral.

Y Morante con un toro blanco de Osborne, como aquel que inmortalizó Antoñete en 1966 empezó su largo día exprimiendo lo poco que tuvo el ensabanado. Detalles y fogonazos de arte. No le ayudó como a sus compañeros el animal. Garcigrande había traído buenos novillos que fueron aprovechados por los maestros.


La novillera Olga Casado tampoco desmereció y tuvo una buena actuación aunque ya volvíamos de repente al toreo moderno. Solo es una niña y apenas tiene bagaje. Salir después de esos colosos y poder brillar ya fue un triunfo. Al final Olga, Curro Vázquez y Cesar Rincón salieron en hombros a la calle Alcalá por la PG. Y borrachos de toreo salieron los mas de veinte mil espectadores que abarrotaron la plaza yendo a buscar un trago para aclarar las voces fundidas en olés de pasión. Cuantas ronqueras y gargantas exhaustas y manos echando humo de aplaudir... Allí habían sucedido muchas cosas extraordinarias, muchísimas. Y en solo tres horas las lágrimas habían corrido por muchas mejillas.

Quedaba la tarde. La corrida de la Hispanidad. Había también un apetecible menú que presagiaba alta emotividad. Don Fernando Robleño hacia su último paseíllo tras veinticinco años de batallas heroicas. En el foro de Roma entregaba su escudo y su espada el último gladiador. Le tocó un bravo y repetidor toro en quinto lugar y le cortó una oreja. Sus hijos le tijeretearon la coleta y la vuelta fue apoteósica. Honores para un soldado del toro más duro. 

Había confirmado la alternativa un tal Sergio Rodríguez. Muy verde y sin atisbos de mucho futuro. Brindó a una señora política antes de hacerlo a los dos veteranos maestros que estrenaban su adiós. Nunca en la historia había pasado. Poca sesera y nula torería. La modernidad indocta toreando y brindando. Que lástima de horizonte.

Morante se vistió de chenel y oro en el día que su mente parió para cerrar el año taurino. Se las vio en primer lugar con un buey de romería y todo quedaba para el cuarto. Ahora Morante se explayó en un alegre y espléndido saludo con el capote que terminó en los medios en un volteretón que le dejó yacente en el ruedo cual Cristo policromado. Mareado empezó su faena en los adentros y en una baldosa enjaretó dos series de derechazos preciosos, ceñidos y lentos. Luego con la zurda no hubo entendimiento. Remates marca de la casa y entrega absoluta. Se había olvidado del cuerpo para torear tan cerca y tan despacio. La caricias de Morante. Las trincherillas y los cambios de mano. Joder. Estoconazo y dos orejas. Vuelta clamorosa con sabor a agradecimiento con el público rendido por todo lo que nos había regalado en este día de El Pilar. Y de repente....

De la alegría a la congoja en segundos. En los medios, en soledad se quitó el añadido y brindó al cielo. Llorando se vino a las tablas, roto y vacío. Nos habíamos quedado huérfanos en un minuto. Sin saberlo, sin esperarlo. Morante se acababa de retirar del toreo. Algo que se intuía cercano pero no ayer. Los genios son así. Sin giras de despedida y sin publicidad barata. En soledad y en silencio. Sin que nadie le ayudara a desbaratar la castañeta. Salió su dolor, su vacío después de tanto entregado. El hombre roto por una cornada en la cabeza y años de profesión.

Se va José Antonio. Le sacaron a empujones y a voces de la plaza en la salida en hombros mas triste que recuerdo. Aplastado, empujado y ultrajado como a un vil muñeco. Esa neo gentuza impostora. que hay que echar a palos de una vez. Mas tristeza en el trágico adiós.

La cara del maestro era un poema. Se iba sin sonrisa y con el traje hecho jirones. Un triste final para un día inolvidable. No podíamos creerlo. Al salir de la plaza ya estábamos huérfanos. Se nos venia encima el solar que deja Morante con su marcha. Ahora mas que nunca la realidad nos cayó como una losa. Y después de la mañana de los viejos rockeros mas aun. Ponce, Juli, José Tomás, Rincón y ahora el de la Puebla ya se fueron para siempre. Atisbamos un futuro poco atractivo. Nos aterra no volver a esperar a Morante. Nos hunde lo que queda y lo que se va. Solo pensarlo produce frio.

Morante nos regaló un día soñado para los que amamos el toreo. Nunca olvidaremos su generosidad y su legado para esta Fiesta tan maltratada. Y tampoco olvidaremos que hay otras formas de torear que estaban enterradas en el tiempo pero que a muchos nos enamoraron de este arte sin igual. Ayer por la mañana tuvimos una sobredosis de mejores tiempos pasados.

Maestros: Hacer feliz a la gente toreando es algo grandioso. Gracias por ello!!

Hasta siempre D. José Antonio Morante Camacho. Usted ya es Historia del Toreo. 

Morante de la Puebla torero eterno....

sábado, 4 de octubre de 2025

MADRID NUEVA PLAZA DE TERCERA.

 


Lo vivido ayer en Las Ventas es la certificación de su defunción como plaza de primera. Hace varios años que hay una turba que se ha apoderado de los tendidos.Una masa de chavales ignorantes, alcoholizados que se han abonado al reclamo de los abonos casi gratis.Y un público de aluvión en las ferias del postureo en lo que se han convertido Otoño y San Isidro.

Ayer era viernes de gyn tónic. El cartel anunciaba a tres pega pases con la mejor ganadería de la actualidad. Tres albañiles que dan pases al viento como el que pone ladrillos. Y eso fue la tarde. Los toros de Victoriano del Rio trajeron cortijos en cada pitón. Embistieron mucho y bien. El segundo de gran clase. El tercero lo mismo. Mucha calidad. Y el sexto manso pero muy bueno para el torero. Un corrida facil para que los toreros hubieran toreado de verdad y triunfado con ellos.

Tomas Rufo desaprovechó su gran lote. Sobre todo un burraco que no podía ocultar por hechura y pelo la procedencia de "Los Bayones" al que ahogó a mantazos perfileros y vulgares. Un torero que se ha despeñado en una tauromaquia ventajista, de mucho pico y nulo ajuste. Un horror su tarde y su tauromaquia. Ya nada queda de aquel novillero que deslumbró toreando con gusto y clasicismo. Se le está poniendo cara de Alvaro Lorenzo y urge sacarle de las ferias y mandarle a las talanqueras que es donde debe estar. Uno de los timos mas grandes de estos tiempos decadentes del toreo se llama Tomas Pufo.

El otro era Borja Jiménez. Espartaco III o Borja Dafoe. Por mucho que nos intenten vender al sevillano como una figura no lo es ni lo será. Es un torero del montón que rellena bien un cartel. Ayer tuvo un toro muy bueno para gozar el toreo. Sus formas eléctricas y brutas, su postura horrenda y forzada y su constante pierna escondida no dan para cuajar los toros. Era de yemas y sutileza en las muñecas su primer toro. Y lo ahogó con un encimismo absurdo;.justo lo que no pedía el toro.Una maquina de pegar pases malos. Con el capote si estuvo bien y hay que decirlo. Lo maneja con soltura y chispazos brillantes. Dejó una media verónica que habría firmado el mismo Antoñete. Con la espada volvió a suspender. No sabe matar. Con su segundo otra faena de ventajas, norias y tablazos. Aun así en el primero le iban a dar una oreja tras haber sido jaleado por la masa ilustrada.



Y dejamos para el final el chiste de la tarde. Emilio de Justo.  Fue cogido duramente por su primero por abrir la gatera y no taparse. Se fue a la enfermería aparentemente herido y parecía que no volvería a salir. Pero cuando iba a saltar el sexto salió de la enfermería para matar su toro. Venia desvencijado. Arrastrando los pies y evidenciando el palizón de derrotes que recibió en el pecho en la voltereta. Celebramos que no estuviese herido. La plaza ya se puso de su parte y empezó a jalearle su entregado recibo capòtero. El toro era imponente. Dos pitones enormes y un corpachón "Atanasio ". Manso en los primeros tercios. Brindó al público y tras tirar la espada al suelo se fue a los medios a vender la moto. Olia a marketing barato de vender pena. Recordó al lloriqueo de Paco Ureña mendigando palmas.


El toraco rompió a embestir y el extremeño sin la ayuda nos regaló una ración de trallazos, latigazos y enganchones entre chillidos y roturas de camisa. El toro tenía emoción y de Justo se entregó tragando a veces y aliviado otras con su nulo mando.Pajareando como un gorrión. Una tanda al final por naturales fue lo mejor. Demasiado poco para tantas y tan vibrantes embestidas. Un toro sin cuajar con una faena deslavazada sin toreo de verdad. Y ensuciada con enganchones destemplados. Un horror. Se tiró a los blandos y dejó un bajonazo mortal.

Se pidió una oreja con furor. La otra no se pidió. Pero el señor del palco se la regaló y consumó el mayor saldo nunca visto en esta plaza. Una puerta grande de risa. No era ni de una oreja.

Así terminó la mascarada. La quinta PG de Emilio. El nuevo rey de Madrid. Un sonrojo. Una desvergüenza todo. El palco firmó la caída de Madrid como plaza de primera. La invasión de niñatos del ruedo gritando "torero"torero" fue la guinda de la piñata. 

Está cerca de llegar un indulto. Lo veremos muy pronto. Se busca el triunfalismo barato e impostado. Eso matará la fiesta a medio plazo. La mentira no llega muy lejos. Regalar orejas por cualquier cosa no da categoría. Hasta el mismo Emilio de Justo sabe que le regalaron dos despojos sin dar ni uno bueno de verdad. Me acuerdo de Lopez Simon...donde estará?

Lo del 12 de Octubre empieza a dar miedo. El triunfalismo ha llegado para quedarse. Madrid es un a plaza de pueblo. En realidad todo está decadente en todas las plazas.

Así está esto. Que siga la verbena. Madrid está que lo tira, oiga!