viernes, 29 de mayo de 2026

URDIALES : EL AROMA DE UN GRAN RESERVA


Ya estábamos un poco saturados de tanta gaonera, tafallera y demás suertes de poste en esta ya larga feria hasta que ayer nos recreamos con el clasicismo y el toreo de verdad.
Ayer Diego Urdiales nos devolvió a un pasado de formas clásicas que son eternas aunque no estén de moda. La tarde fue suya de principio a fin. 

Un capote excelso a la verónica que es el palo fundamental. La muleta llena de expresión, de pulso y de temple. Los remates y las trincheras superiores. La pureza de un concepto y la solera de los años.
En la madurez; los toreros se hacen grandes. Y lo clásico siempre se impone a las modas. La torería y los andares. Ser y parecer. 
Urdiales sorteó  el mejor lote de la tarde de una buena corrida de Juan Pedro Domecq de impecable presencia . Y la firma fueron dos soberbias estocadas de ejecución y colocación. Las mejores de la feria junto con la que el recetó el día 15 en su primera tarde.
La actuación de Urdiales fue de sobresaliente con capote y muleta. Y de matrícula de honor con la espada. Y ahí está la gloria y la llave de la puerta mas deseada. Las grandes estocadas antiguamente se premiaban con oreja.
El mejor regalo de cumpleaños para el de Arnedo en el final de su carrera era la Puerta De Madrid. Una tarde distinta de aquella memorable de 2018. Una exhibición de pureza, sobria elegancia y cante jondo. 
El toreo de Curro Vázquez, de Andrés Vázquez ,de Bienvenida, de Curro o de Paula...ya no se llevan. Los tiempos han cambiado y las tauromaquias también. Diego atesora muchos ingredientes de esas tauromaquias añejas y clásicas. Por eso es un placer verle torear. Ayer vimos en Diego a esos toreros que escribieron páginas de arte en tiempos pretéritos. No hubo bernadinas ni arrucinas ni zarandajas. Colocación , estar cruzado y cargar la suerte. Por fin! 
Un viaje en el tiempo a lo clásico. Un torero del Norte con Andalucía y Castilla en su toreo. El pellizco y la sobriedad. La torería y la solera. El toreo bueno y el buen vino de reserva no se catan todos los días. La barrica hace el milagro. El tiempo y la maceración nos dan el sabor, el aroma y el color. El toreo de Diego ya tiene el poso bueno de los años. Aroma , sabor y color. Un gran reserva para paladares exquisitos.
Ayer lo vio Madrid. Y el Rey aunque no creo que se haya enterado de nada..
 El Rey ayer fue Diego Urdiales...


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