martes, 24 de marzo de 2026

LA CAIDA LIBRE DE TOMAS RUFO

 Fue la polémica de las pasadas Fallas de Valencia. El toledano Tomás Rufo se indignó porque una presidenta le negó unas orejas supuestamente pedidas por la mayoría de la plaza. En el sexto le concedió una y se guardó la segunda pues la faena fue ramplona y la remató con un bajonazo.

Entonces Rufo recogió el apéndice y lo tiró al suelo en un feo gesto. Antes se había despachado a gusto en el micrófono hablando de una presidencia que no se estaba enterando de "su tarde" y que "eso no era el toreo". La prensa jabonera y vendida que adora a quien le da su sobre y se ha echado encima de la presidencia de Valencia sacudiendo a diestro y siniestro defendiendo la super tarde del torero en cuestión e insultando a la valiente y juiciosa presidenta. Los vendidos del sistema como en el periodismo político han sacado la cara por su amo y han arremetido "todos a una" contra esta "enemiga del cachondeo". Valencia otrora plaza de playa ha mostrado un cambio de rumbo. Han salido toros muy serios, hondos y con trapío y ha subido el precio de las orejas. Recordemos que es una plaza de primera y como tal debe de  ser su rigor. En estas Fallas se ha puesto caro el precio del pescado. Sigue habiendo una mayoría de gran público indocto y festivalero que ha sido frenado por un palco serio y con criterio.

Este torero que a muchos nos ilusionó de novillero por sus formas puras, su buena colocación y su empaque está perdido desde hace mucho tiempo. Solo en su primer año de alternativa mantuvo un interés cierto con éxitos a carta  cabal en plazas como Sevilla y Madrid con puertas grandes incluidas.

Pero aquel torero que cogía bien los trastos, que se colocaba donde es debido y que toreaba derecho empezó a cambiar su forma e irse por el camino de la trampa, el perfil y el destoreo. Solo su capote ha mantenido esa frescura y buen manejo. Lo demás ha sido cambiado por él mismo. A peor. Cada vez torea mas fuera de cacho, se ha amanerado y el pico es la tónica general. Aprovechador de viajes, toreo artificial , superficial y para las afueras. ¿Dónde está esa suerte cargada? ¿Dónde están los remates detrás de la cadera? ¿Qué pasó con la muleta planchada y delante?...Nadie lo sabe.

Ahora le ha dado por ponerse de rodillas a dar telonazos codilleros y eléctricos. Luego en la distancia corta no hay mando, ajuste ni torería. Cantidad, sin calidad y mucho aspaviento mirando a los aplaudidores. Y todo de perfil. Dicen por ahi que va a montar una empresa de perfilería de aluminio...Pero a los cabales ya no los convence. Por algo será.

No sabemos si fue su paso por las mano de Morenito ( con quien tarifó), sus cambios de apoderados constantes o su entorno cercano. Pero Tomas Rufo ya es llamado por muchos Tomas Pufo. Ya no queda nada de aquel novillero que generó ilusiones y pasiones. La gente ha perdido la fe en este torero. Es un exponente del toreo tramposo y moderno que no dice nada. Pero cuando la criada le sale contestona entonces el chaval se rebrinca sacando una falta de humildad y cajas destempladas a quien cuestiona "su verdad" y "sus esfuerzos". Pues no le queda nada a usted, señorito.

Una pena que habiendo madera o eso creíamos se haya ido por el  camino corto. Ese camino no llega muy lejos y ha habido muchos casos en otros toreros que han acabado en las portátiles. Ahora el sistema lo protege y está en todas las ferias. Pero otros toreros de corte similar que se han ido a lo cómodo y no se pusieron de verdad acabaron en su casa. Álvaro Lorenzo, Ginés Marín ahora...

Si se quiere ser figura hay que arrimarse y torear con verdad auténtica. Si no te cogen la matrícula y al final las empresas te quitarán el crédito y los dineros. Y los públicos los falsos aplausos.

La humildad es el secreto de los grandes. Las malas pulgas, la chulería, los malos consejeros y la arrogancia son malos compañeros de viaje. Hay tiempo y juventud para cambiar las cosas. El torero tiene la última palabra en el ruedo y con el toro. Creerse lo que no se eres es un grave error.

En Valencia con tres buenos toros solo se vio artificio y poco toreo. No hubo mando ni mucho contenido. Solo ráfagas buenas con el capote .Y muchas estocada baja; que no estoconazos. Mas ruido que nueces. Y de traca final un teatro con quejas, lloriqueos y declaraciones victimistas. Las cuatro vueltas al ruedo no taparon su mediocre tarde por debajo de sus toros. En un mano a mano que se había montado sin pies ni cabeza.; Rufo y Borja  Jiménez no fueron capaces de salir en hombros con una corrida extraordinaria. Evidenciaron que son dos pega pases vulgares que no justifican sus aspiraciones a ser alguien importante en el toro. 

Queda temporada. De momento es lo que hay y ya son varios años en una caída de credibilidad evidente.Ya veremos si la afición le vuelve a llamar por su nombre...


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