lunes, 19 de junio de 2017

EN LA MUERTE DEL ULTIMO HEROE; IVAN FANDIÑO.



Otra vez la tragedia y la muerte en el ruedo. Ha caído muerto un gran torero , Iván Fandiño. La historia del toreo fue y será de gloria y muerte. Es la ley.

En una pequeña plaza torista del sur oeste francés, Aire Sur L Adour, el sábado 17 de Junio de 2017, sucedió la tragedia. Fandiño realizaba un quite a un toro de Juan del Alamo. Arrollado, derribado y después fatalmente apuñalado en el costado derecho. Un toro de nombre “Provechito” num.53 ,de la ganadería de Baltasar Ibán.
 
La última oreja..
 

Herido de muerte, reventado por dentro llegó con toda la muerte a cuestas a la enfermería donde nada pudieron hacer por salvarle la vida. Mortal de necesidad. Asi de crudo. Asi fue. Iván Fandiño habia muerto en combate.

El torero vasco fue un ejemplo de muchas cosas. Sus comienzos por las capeas, sus sacrificios para perder peso y poder enfundarse el traje de torear, su dedicación plena para llegar a ser alguien importante. Su lucha desde lo más bajo hasta llegar a las ferias del dinero con las figuras. Una carrera llena de obstáculos. Desde la nada. Un hombre confió en él, Nestor Garcia. Juntos e independientes lograron cotas altísimas.
 

Madrid le catapultó a las ferias. Muchas orejas cortadas a ley con toros con toda la barba. Y su puerta grande en 2014 le lanzó a las ferias grandes,. Todas. Con las figuras. Se mantuvo arriba triunfando con fuerza varios años. Francia fue uno de sus bastiones. Allí le respetaban los triunfos y los dineros y era figura indiscutible en todas las plazas galas. No en todos los sitios sucedia así. Su independencia del sistema y su personalidad fuerte no le permitian compadrear con el pestilente sistema actual. Y eso le costó castigos y olvidos por parte de muchos taurinos y empresas.

La inflexión de su carrera llegó el 29 de marzo de 2015. Llenó la plaza de Las Ventas a reventar y fuera de feria. El reclamo verle solo ante seis toros de ganaderias duras. Un ambiente histórico. Un gesto solo anunciarse, nunca visto antes. La tarde fue negra para Iván. No salió bien.

Llegó el declive, cayeron a plomo los contratos y el dinero. Llegaron los palos inmisericordes de aficionados y prensa. Un duro golpe del que aun no se habia recuperado del todo. Se levantó de la tumba que le habían cavado...

En ello andaba. Pero su Madrid después de alabarle, admirarle y encumbrarle ahora le pitaba y despreciaba. La cara negra de Madrid...

Sobreviviendo en los pueblos y en algunas ferias de primera buscaba reencontrase con el gran torero que llevaba dentro y que habia demostrado tantas tardes. No llegaba el resurgir pero se atisbaba cada dia que el momento de la resurreccion definitiva estaba cerca.

 
Fandiño siempre fue un torero de entrega y valor. Sacrificado por el toro. Lo decia él mismo. Asumia su destino como un hombre. Un torero valiente. Se ponía de verdad. Con los muslos por delante. Con el pecho de frente. Gustaba de pasarse cerca los pitones de los toros. Por eso emocionaba y por eso conquistó a aficionados. No se escondió nunca. No engañaba a nadie. No se dejaba nada dentro. Dio lo que tenia y algo más y no siempre fue correspondido.

Su vida acabó el sábado en combate. El héroe de Orduña caía en la arena. Entrando en la leyenda y en la gloria auténtica de los toreros. Ese era su destino.

Los toreros son los héroes de hoy en dia. Esta sociedad que niega la muerte e idolatra a personajillos es ajena a esta grandeza. Estos hombres que se juegan la vida cada tarde en directo son dignos de admiración y reconocimiento máximo. Recordemos eso siempre. No solo cuando hay tragedias. Respetemos a los que hacen cada tarde lo que nosotros no somos capaces de hacer..porque son extraordinarios.

La tauromaquia es grande por mucho pero sobre todo por esto. Iván Fandiño es el último HEROE de la historia del toreo. Su muerte en el ruedo le posiciona directamente en el Olimpo de los toreros, en la inmortalidad y en la eternidad...

Honremos su memoria, su ejemplo y su sacrificio. Gloria Eterna para IVAN FANDIÑO, torerazo. DEP.



 


 



 

viernes, 9 de junio de 2017

JUAN DEL ALAMO CONQUISTA LAS VENTAS.



Juan del Álamo llevaba ochos orejas en Madrid en los últimos cuatro años. Muchas tardes buenas pero solo de una oreja suelta. Faltaba la tarde rotunda para abrir la puerta de Madrid.
Ayer lo consiguió por fín. Una tarde redonda de tres orejas que quedaron en dos por el robo flagrante del chulo del palco que solo él en la plaza estimó que una gran faena de dos orejas había que dejarla en una. Como si esa oreja fuera igual que otras de risa concedidas en esta feria. Un ridículo del señor Trinidad. O una cacicada. Una chulería de tomo y lomo.



Y es que Juan del Álamo había tenido que parar a su primer toro con oficio. Salió un precioso colorado de nombre Licenciado. Frenado y probón sin pasar. Juan lo paró con oficio y le robó una verónicas de buen vuelo. Manseaba el alcurrucén en el jaco y correteaba suelto por el ruedo. Pero metía la cara con calidad. El torero abrió faena desde las tablas hacia los medios ganando terreno con unos doblones soberbios de poderío y elegancia. Le metió en la muleta y allá en los medios le cuajó a placer. Empezó a embestir Licenciado con motor, alegría, ritmo y clase. Qué toro para gozar. El salmantino se emborrachó con derechazos soberbios, cambios de mano , desdenes y de pecho con enjundia y arrebato torero. Los naturales bellos así como los doblones ayudados finales con la zurda para cerrar una faena torera, maciza y estupenda. Estoconazo. Era de dos, de toda la vida. Birlada sin motivo la segunda oreja, quedó todo en dos apoteósicas dos vueltas al ruedo oreja en mano.




La plaza le esperaba y animaba para conseguir su sueño cuando salió el sexto. Un manso violento y serísimo toro de la familia Lozano. Se fajó con él en una lidia trabajosa por las huidas y arreones de manso del burel. Casi sin picar llegó a su muleta. Se puso de verdad primero en los medios y luego al refugio de las tablas donde el manso quería. Faena de emoción por la violencia y embestida incierta. Tragó, mandó y robó muletazos con valor y entrega. Una batalla de tarascadas y cabezazos. Exposición y riesgo claro de cornada en cualquier momento. Faena vibrante como fue su entrega en otro espadazo a ley que le puso la segunda oreja en la mano. Debían haber sido tres en total. Pero por fin el mirobrigense abrió la puerta de Las Ventas, tan soñada y tan perseguida. Con todo merecimiento.

 
Un torero joven que confirma su nivel y sus posibilidades de llegar alto entre la torería de postín. Gran tarde de toreo bueno y sinceridad del salmantino en una de las mejores actuaciones de este largo San isidro.



Digna de mención otra vez la ganadería de Alcurrucén. Aparte del soberbio tercero hubo otro bravo y repetidor que hizo cuarto. Un toro completísimo y codicioso de gran calidad. Cayó en manos de El Cid que ya no está ni se le espera.
Y se lo dejó ir con las orejas puestas. Una pena.
El salmantino se fue en hombros hacia la calle Alcalá sabedor de que su tarde rotunda y su regusto torero habían conquistado por fín la catedral del toreo.
Sin toros no son posibles tardes como la de ayer. Los Lozano trajeron una corrida
magnifica con excelente presencia y gran comportamiento dentro de un conjunto variado.
 Ya van nueve toreros en hombros en esta plaza con los nuñez de Alcurrucén... y mas que vendrán...

 

 



 

 
 

miércoles, 7 de junio de 2017

PACO UREÑA DEVORADO POR UN FIERO VICTORINO.


Otra vez Paco Ureña en Madrid con un toro para consagrase. Otra vez un toro de dos. Ya ha desaprovechado 4 o 5 en dos años en Las Ventas. De Fuente Ymbro, de Adolfo, de El Torero entre otros y ayer a uno de Victorino.
Torero cantado hasta la saciedad por muchos como el paradigma de la pureza y del arte. El sanedrín de su parte. Manda huevos. Un extraño fenómeno que no acabo de entender y después de lo ayer menos.
Y es que con el público entregado incondicional y jaleador de enganchones; Ureña no fue capaz de cortar ni una oreja al toro de la feria. Un bravo, serio de cuerna, encastado y escurrido victorino que salió de tercero. De nombre "Pastelero".
Fijeza , repetición y alegría fueron virtudes ya mostradas de salida. Toro que embestía de lejos a donde lo llamaran. Bravo y peleón en el caballo donde se dejó pegar empujando de atrás con rectitud. Fiero a rabiar.
El comienzo de Ureña metido en las rayas fue de susto. El toro casi se lo comió saliendo trompicado. Se puso a dar derechazos cortos sin someter al toro que lo pedía a voces. Primer error craso.



Después un poco en las afueras de las rayas planteó una faena con la muleta retrasada. Citaba desde la cadera y sin adelantar para enganchar y llevar. Medios pases por tanto sin rematar atrás tampoco. "Pastelero" se fue haciendo el amo y desbordando al torero que salía apurado de cada serie en las que pase  a pase Ureña era atosigado porque no dominaba a aquella fiera. Ni lo llevaba largo. Ni lo se lo traía toreado. Esa fue la clave de la deriva de Ureña. Y la clave de otras tardes donde es cogido por torear con el pico y abrir la gatera en demasía. Enganchones y muletazos atropellados fueron la tónica.
Con la zurda aun peor. Algunos salieron limpios a favor de viaje y con trazo eléctrico. De templar nada, tal vez no se podía...aunque para eso hay que saber.
Se fue sin aire a por la espada en una clara derrota donde se entregó y perdió frente al toro. En la estocada se tiró a ley y de verdad pero el estoque cayo tendido y atravesado y los varios descabelloS echaron el telón. No fue problema de valor o entrega sino de conocimiento del tema.
Fue este cárdeno victorino merecedor de una vuelta al ruedo por su bravura pura y casta desbordante. Por su muerte que vendió cara. Duro toro. Ese es el toro que engrandece la fiesta. El de la emoción , el que seca la garganta de los toreros que andan delante de él y el que hace pasar miedo a los espectadores.


Como no hay mucho entendido en las plazas de hoy en día , apenas cuatro pidieron la vuelta la ruedo en el arrastre para "Pastelero". Vuelta que dio Paco Ureña agasajado por el gentio que creía haber visto a Ruiz Miguel o a Dámaso poderle a un toro de verdad. Increíble pero cierto.
Ya basta de compadreos y nunca mejor dicho pasteleos. Ureña es un torero que no sabe mucho de torear. Su técnica no avanza y es mas bien corta. Sus planteamientos de faena no suelen resultar y por algo será. Destaca más por sus pucheros y lloriqueos teatrales que por torear bien toros bravos. Ayer le pidieron el carnet y solo enseñó el de la entrega y la honradez. Pero el que valía era el de torero y ese yo no lo vi porque naufragó por ignorancia con el toro más bravo de este San Isidro.
Una evidencia escandalosa, pero así fue la historia. Aunque la prensa diga otra cosa.
Una tristeza más de la carrera del torero triste. Tal vez sea mejor torero con el toro medio pero con el bravo que pide torero y dominio ha vuelto a quedar en evidencia. Y es que con la muleta retrasada, el toreo con el pico y la colocación perfilera no se domina a un bravo. Lo normal es que te coja o se te monte encima como pasó ayer.








sábado, 3 de junio de 2017

ENRIQUE PONCE : MAESTRO DE MAESTROS.



Enrique Ponce, el gran maestro del toreo abrió la puerta de Madrid. El magisterio de un coloso del toreo llenó la tarde de arte, empaque, poderío y categoría. Y San Isidro 2017.
A sus 45 años y con  más de treinta en activo dictó ayer una lección más de figura de época.




Con un buen toro primero con el que se explayó con un capote sublime, mecido y elegante. Y con la muleta a placer. Esa cadencia y empaque marca de la casa. Esa cintura cimbreante y esa forma de componer y de llevar toreado con suavidad al toro fueron un primor. Y esos doblones finales con sabor y aroma caro. Esos hermosos cambios de mano al ralentí. Desde el alma, desde el sentimiento. Variedad con máxima calidad. Superior.



Con su segundo toro inválido, rebrincado y cabeceador se vio el otro Ponce. El del amor propio, el de la capacidad, el inteligente. El privilegiado. Y el de la bragueta. El rey de la técnica. Un toro que punteaba y al que a base de consentir, desengañar y tragarle tarascadas de los afilados pitones, que se dejó llegar a la barriga; le hizo una faena que nadie esperaba. Se la inventó. Y se permitió el lujo de enroscárselo en la cintura en unos derechazos sublimes aderezados con cambios de mano que eran impensables cuando empezó a torear con la muleta. Y de postre el florido abaniqueo. Una faena solo propia de un torero de ágil cerebro y conocimiento superlativo. Pensar delante y resolver. Sacar de donde no hay. Crear de la nada. Y emocionar. Y triunfar sin toro. Eso es muy grande..



Que tarde de toros hemos podido disfrutar. La plenitud de la madurez de una carrera sin igual. El torero más completo en muchas décadas salió a hombros ayer a pesar de pinchar y poder ser discutida la segunda oreja.
Y es que la tarde de este 2 de Junio la llenó Ponce de su tauromaquia y su categoría.

Una tarde tan completa vale mas que otras puertas grandes de espadas mas certeras. Toreros así nacen de tarde en tarde. Y ayer era día para admirar y paladear la tauromaquia del sabio torerazo de Chiva.
Detalles como quitar el toro a un banderillero en apuros con una larga cordobesa, elegir terrenos para dominar al inescrutable cuarto toro; son los que marcan la diferencia.
Las discusiones sobran hoy. Por encima de eso hay que saber mirar y admirar. Enrique Ponce demostró todo. Valor, elegancia e inteligencia. Y todo revestido de una puesta en escena preñada de aroma a torería cara. Y esa forma de componer para torear y torear con el cuerpo llenan siempre el escenario de prestancia.  Hasta dando la vuelta al ruedo estuvo en torero.
Lo siento por los disconformes y por las protestas mínimas que escuché. Pero cosas asi no se ven casi nunca. Ser natural y parecer tan fácil , es muy difícil.  La difícil facilidad de Ponce se llama MAGISTERIO .
O se tiene o no se tiene. O se nace o no. Y D. Enrique Ponce es el maestro de maestros y el torero de toreros. Asi de claro.
















sábado, 27 de mayo de 2017

JULI, CASTELLA Y MARIN TRIUNFAN EN SAN ISIDRO.

DOS tardes esta semana que se han visto cosas dignas de recordar después de media feria mala de San isidro 17.


El jueves El Juli rozó la puerta grande tras una demostración de poderío y maestría. Ante dos toros remisos a embestir de Alcurrucén. Tardos y mansos. Se puso en el sitio donde les obligó a embestir. La muleta poderosa de Julián voló templada, rotunda y mandona. Un par de faenas inventadas sin gestos de cara a la galería. Los toros se rindieron y quedaron exprimidos y podidos. Una defectuosa estocada a su segundo le cerró la puerta grande. Una oreja de figura. Una de las mejores tardes de El Juli en toda su carrera en Madrid.



Esa tarde el toro bueno se lo llevó Ginés Marín. Cuajó una magnífica faena de empaque y profundidad. Elegancia, pureza y verdad. El toreo bueno de siempre. la suerte cargada, dando el pecho y rematando todo detrás de la cintura. Y toreando con el cuerpo con gracia elegante. Ante su primero avisó con lo mismo. Era otro toro mas parado y soso pero la faena estuvo llena de gusto y toreo bueno. Los remates de pecho antológicos. La izquierda estupenda. Muñeca suave. Vuelos detrás de la cadera. Que gozada de toreo. Ya era hora. Lo de toda la vida. Enganchar , llevar y rematar detrás de la cadera con ajuste y arte. Hay torero grande. Una nueva realidad que abrió rotundamente la puerta grande y que sale lanzado al estrellato. Ginés nos recordó como se torea. Y nos emocionó.
Y  Sebastián Castella ayer con el toro de la feria, de nombre "Hebrea" estuvo extraordinario. Un toro precioso, serio, bravo y con una clase superior. Embestidas al galope y humillación máxima. Celo y nobleza y entrega total del Jandilla. Un toro de vacas. La vuelta al ruedo fue merecida. Y es el toro de la feria hasta ahora.



Y Castella estuvo a la altura de tan grandioso toro. Sensacional con la muleta. Cambios de mano interminables al ralentí. Series largas con muletazos profundos. Lento, cadencioso. Soberbio el toreo asi como el toro. Una belleza de espectáculo. Madrid volvió a rugir. Se fue la puerta grande por no enterrar todo el acero. Con el quinto un sobrero difícil y con genio Castella peleó con tesón, valor y carácter de figura. No llegó el acople pero su faena fue trabajada. Un esfuerzo admirable. La raza del francés y su responsabilidad de figura llenaron la tarde. Dos tardes muy buenas en su Madrid. Si la espada hubiera estado mas certera hablaríamos de alguna oreja mas. Su crédito en Madrid intacto o al alza aun mas. Respeto y admiración a un torero que cada día está mejor y mas cuajado. Una gran figura.

El Juli, Castella y Ginés Marín sobresalientes en Madrid. A ver si sigue la feria hacia arriba porque necesitamos toros así y toreros de categoría como estos tres.

jueves, 25 de mayo de 2017

TALAVANTE : SANGRE SIN CONSAGRAR.


Corrida la de ayer de las marcadas en el calendario de esta penosa feria de San Isidro 2017 sobre el papel y hasta ahora en el ruedo.
Los cuvillos esta vez salvaron el honor con dos encastados que cayeron en el lote del que dicen es hoy la primera figura. Los de Roca no sirvieron por falta de fuerzas y casta. Y el lote de Bautista fue muy noble y bobalicon pero con baja raza.
Bautista toreó frio y correcto a ambos. Faenas largas con algunos detalles de empaque pero sin estrechuras ni ajuste. Un par de quites estimables, uno por crinolinas y otro por Chicuelo. En sus feudos de Francia hubiera cortado varias orejas pero aquí ese alivio no vale. Y esos toros tampoco.
Roca Rey no tuvo lote. Su primero era un moribundo descastado y el sexto se lastimó en el caballo y se descoronó en el péndulo que abria faena. Disposición de Roca con sus quites estoicos de los que salió aperreado y perseguido al hacer hilo los toros.


Con la muleta y ante tan poco material como tenia en el tercero se mostró vulgar y despegado salvo en una primera serie buena con la diestra posterior a unos estatuarios perfectos. La faena se despeñó pronto con una parte de la plaza que no dejó de hostigarle. Ya no le tragan. Y hoy vinieron a por él.
Y a Talavante al que han sentado en el trono del toreo gran parte de la prensa hoy se le fue una ocasión de oro para convencer a muchos que aun no le ven de Rey del toreo.
Su primer jabonero se movió bravo en la muleta repitiendo. Faena enganchada, sin planteamiento inicial y con poco mando. Entre trallazos y enganchones salieron algunos naturales muy buenos de baja mano y vuelo limpio. Sus cites con la derecha no fueron lo mejor. Derechazos aliviados con el pico de la muleta y sin fajarse de verdad. Todo jaleado y admirado por igual en una plaza llena de palmeros perfumados de gyn tonics. Un pinchazo le privó de una oreja. Pero quedó toro por someter y por torear. Eso lo vieron pocos.
Con el quinto que fue el toro mas encastado de la corrida comenzó sin probar en el centro del ruedo. Este toro había apretado a su peón Trujillo a la salida de un par persiguiéndole hasta las tablas con fiereza. Pero él no lo vió y no pensó. Se puso en los medios con un toro con violencia y falta de quebranto. Al segundo natural casi le arranca el pecho. Lógico. El toro pedía doblones a gritos y sometimiento pero el pacense no se dio por enterado.
Embestía entero como un tren sin ser podido, ni llevado, ni toreado. Otro achuchón. Y a la siguiente con la derecha con la muleta oblicua y descubierto; el toro le cazó por no ir tapado. Arrollaba el cubillo en su embestida alocada y exenta de clase pero encastada y picante.Y cayó la cornada.


Se puso otra vez con la izquierda con gran valor y ahí a base de bragueta le enjaretó lo mejor de la faena en unos naturales deslavazados y emocionantes. Se acabó la faena con un espadazo recibiendo que cayó bajo y perpendicular. Oreja.

Valor a raudales. Entrega total. Dando el pecho si. Pero con un toro así una figura tiene que poder y mandar. Y eso no existió. El toreo es otra cosa. Enganchar, llevar y soltar. La muleta retrasada, el no tocar y el no empezar las faenas como pide un toro así traen estas consecuencias. Una cornada y medio toro sin exprimir. Aun así este enloquecido público de palmeros le hubiera sacado en hombros.
Cada dia lo veo mas claro. Aprovechar las inercias de las embestidas no es torear. Acompañar con quietud no es someter. Y con la muleta retrasada y en plan hierático no se le gana a un toro.
Hoy había uno que pedía un torero poderoso. Y Talavante no lo es. Hablan de él y no acaban; sutileza, temple, improvisación...bla ,bla...

A los toreros grandes se los mide con toros con nervio y problemas. No será el valor lo que le falte a AT. Le sobra. Pero para ser el número uno hay que pensar delante del toro, resolver, dominar y torear.
Me acuerdo de El Capea con "Cumbreño", me acuerdo de Rincón con "Santanero", me acuerdo...de como en tiempos pasados de toreaba mejor.




jueves, 18 de mayo de 2017

LA CARA NEGRA DE LA PLAZA DE MADRID.


La cara horrible de la plaza de Las Ventas está protagonizada por un sector de santones no necesariamente sentados en el tendido 7, que se erigen en sumos sacerdotes en el templo de la Tauromaquia mundial.

 
Y esta primera semana de San Isidro se están haciendo notar mas de la cuenta. Ayer sin ir más lejos reventaron a El Fandi que toreó con temple y largura a un toro de Fuente Ymbro. Entregada actuación del granadino en todos los tercios , al que pitaron , insultaron y despreciaron mientras toreaba como mandan los cánones dentro de su estilo personal. Tras una petición ;rozando la mayoria o pasandola; no concedida fue pitado por muchos por salir a saludar al tercio. Y es que solo los consentidos tienen patente de corso para los sabiondos juzgadores. Aplaudir algo a El Fandi va contra las normas. Decirle que es muy malo y gritarle en plena faena es lo correcto.
 


En cambio aplaudir a Curro Diaz es de buen aficionado. Jalearle y dar olés antes del que el toro le meta la cabeza en los trastos es lo obligado. Callarse cuando desperdicia un toro bravo al que dejó marchar enterito sin dominar ni cuajar, fue lo que dictó el sanedrín. O tapar los fracasos de sus toreros o ganaderias que apadrinan sin discusión y machacar sin piedad a los de la “lista negra”.

Abroncar a David Mora con gran crueldad en su pésima tarde de tres avisos fue otro detalle de lo envilecidos que están algunos. Un torero que hace solo tres años casi deja su vida en esta plaza. Una sensibilidad magnífica. Desmemoriados desalmados.

Y es que este fenómeno no es nuevo. Es la parte oscura de la plaza venteña. Existe desde el principio de los tiempos. Aquellos en los que Joselito y Belmonte compartieron amargados la cascada de insultos y censuras en una tarde de 1920 mientras decidian que en Madrid iban a dejar de torear visto el estado de las cosas.

Es la parte negra de la sociedad española, sectaria, intolerante y maleducada. Es el reflejo del complejo de inferioridad y la mediocridad. El ejercicio de ignorancia y desconocimiento. Una exhibición de falta de sensibilidad y de mal gusto.

Estos detalles son también; la plaza de Madrid. La que dicen primera del mundo. Comportamientos asi no engrandecen la categoria de Las Ventas.

Hace tiempo que impera en esta perturbada sociedad la vileza y la falta de respeto por cualquier cosa. Una plaza de toros es un reflejo de como está un pueblo. Ya lo dijo el gran Ortega y Gassett.

Madrid; cualquier tiempo pasado fue mejor.. Habia mas clase en sus tendidos. Y mas entendidos. Muchos mas que ahora. Mas categoria y mas señorio. Hoy queda muy poco de aquello. Público cambiante que no sabe de nada y otra parte mas pequeña liderada por unos caudillos resentidos y acomplejados que vomitan sus fobias y filias por doquier. Asi está esto.

miércoles, 10 de mayo de 2017

ANTONIO FERRERA ; LA PLENITUD DE UN MAESTRO.



Después de su calvario de dos años apartado de los ruedos por una grave lesión en un brazo, más de treinta cornadas en su cuerpo y 22 años de alternativa, Antonio Ferrera se ha sublimado en Sevilla.
Sus dos tardes han resultado un aire fresco para la apatía generalizada del sota, caballo y rey.
La exhibición mostrada en la Maestranza ha sido total. Con toros de Victorino primero, en una tarde de valor, poder y entrega absoluta. Una alimaña a la que ganó la pelea en una faena de emoción tan escaseante en esta fiesta anodina. Jugársela y ganar y con un toro de verdad.
Con los toros de El Pilar salió la torería. El sentimiento del alma que posee este torero. El paso de los años, la madurez y el conocimiento se aliaron con sus anhelos estéticos y artísticos que siempre tuvo.
Y brotaron los olés de Sevilla. La inspiración de sacar un toro del caballo con quite por faroles ejecutados con pasión y perfección no se había visto ni con el tunante de las cuatro tardes. Una faena de muñecas perfectas, temple, vuelos cadenciosos, suavidad, inspiración y puro sentimiento. Y otra vez la entrega en la suerte suprema donde se dejó la puerta del príncipe a cambio de dos pitonazos en el pecho por no rehuir la verdad. Asombroso.




Antonio Ferrera se ha consagrado en esta feria de Abril como un maestro consumado del toreo. no reconocido por muchos hasta ahora. Algunos sorprendidos del torero que han visto. Y es que ha sacado los colores a muchos compañeros con dos tardes de antología. Matando una dura y otra mas asequible y brillando en las dos. Rotundo y merecido triunfador de esta feria del medio toro y el medio pase.

Ferrera ya dejó hace mucho de ser Ferrari. Se ha templado en todo. Y su toreo fluye con una seguridad y una naturalidad que llegan dentro. El dominio del capote con unas verónicas que han borrado al cacareado Morante, sus quites de muñecas caídas meciendo el capote a cámara lenta o su muleta inspirada y elegante han sentado cátedra de lo que es torear. Y es que solo los maestros merece ser llamados así cuando demuestran el dominio total de la materia.
Antonio Ferrera domina el toreo de cabo a rabo. La puesta en escena de sus actuaciones llena el escenario plenamente. Su fuerte personalidad y un sentido del espectáculo muy marcado se llevan de calle al público. Y ahora cercano a la cuarentena, después de haber matado de todo, haber sido machacado por los toros e ignorado por muchos se ha rebelado para dar un mazazo y decir aquí estoy yo.
Esa fuerza de voluntad y ese valor de acero no se compran. Y el poso de los años y la experiencia del oficio bien aprendido hicieron lo demás. Y una cosa más; la toreria y el arte que tiene dentro de si Ferrera y que hace conectar con el público que capta lo que le sale del alma porque es torero de sentimiento, que siente lo que hace y lo expresa toreando con gran empaque y calidad.
Llega el momento de mostrarse en su apogeo y de admirar a un magnífico torero. Un MAESTRO que lidia, domina y torea.


El camino ha sido largo y duro. Es el momento de disfrutar de un maestro en plenitud; Antonio Ferrera.