sábado, 25 de abril de 2026

FALACIA DE GUARDIA.


¿Falacia y mentira son sinónimos? Una mentira es una afirmación falsa hecha a sabiendasmientras que una falacia es un razonamiento defectuoso que parece válido ¿Quedó claro? A mí tampoco.

¿Caben en el ruedo? Definitivamente no. El toro hiere o mata, como debe ser, como ha sido siempre. Matan en la plaza, en las calles, en los corrales. Tal y como viene ocurriendo últimamente…La cornada de Morante es un mal “lance” de la lidia. Un azar. El arreón del burel se podría haber evitado con más reflejos y piernas. Lo de Roca es consecuencia de ejecutar la suerte suprema con la verdad que él lo hace. Junto a su poderío es su mayor galardón que casi nadie le canta. Hoy se quiere que el animal muera pronto. La ejecución o la colocación de la espada, importan un culo. Se cortan orejas con bajonazos.

En corto y por derecho, el palillo de la muleta hacia abajo, la muleta recogida, arrastrando la pierna izquierda. En los afotos se observa que una décima antes de la cogida ya estaba el acero hasta la bola. Así lo hacían, entre otros Ostos y Camino, que tuvo un percance similar –hace tropecientos años- en Salamanca. Benítez le prestó su avioneta para el traslado, comentando que Paco “se había dado coba al matar”. Bendita coba.

Ahora bien, ¿Cuál es la distancia en la que se debe entrar? Antonio Bienvenida, que no era gran matador, mantenía que la misma que para torear. Prácticamente imposible en la actualidad, porque se achican tanto las cercanías al toro, que no queda espacio. Depende también de la envergadura del torero. Manzanares se ponía lejos y era letal. Por cierto, ¿qué le pasa a Jose Mari? El otrora buen torero pretende rebañar el plato de callos hasta meter el codo, ya que hincarlo no le apetece. ¡Qué pena!



No en vano Andrés aprendió la suerte de otro buen matador. Jose Antonio Campuzano, que por cierto ensayaba con una silla al revés, para enseñarle a pasar.

La corrida de Juan Pedro, tan descastada y desfondada, aunque a veces, los artistas vienen con malas artes, pues alguno sacó guasilla. ¿Qué pasó con lo de Parladé? Aquello tenía más carbón. Normal. En época de renovables el carbón no “vende”. Por supuesto, lidiando 100 toros por temporada, alguno embestirá. Muy bien Luque en el cuarto, a pesar de que en la transmisión le llamaran “Dani”. ¡Qué vergüenza! Juan Ortega de “rosa palo en las costillas”, bien se las merecía por pesado en su primero. Él y Aguado no son toreros de cuajar toros, con excepciones. Son gotas de esencia de perfume caro. Gotas que, a ratos se espacian demasiado. Ambos son diferentes, más posturita en Juan y más naturalidad en Pablo.

Sea falacia, mentira o “cambio de opinión” me remito a las palabras de Morante el año pasado en Castellón a Juan Pedro: “Tu ganadería es una mierda”, olvidando que existe La “Kaka de Luxe”… Es lo que hay.

 

FELIPE GARRIGUES.



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