martes, 15 de noviembre de 2022

ANGEL TELLEZ; ILUSIONANTE REVELACION.

 

Finalizada la temporada 2022 es tiempo de reflexionar sobre ella y sus protagonistas. Ángel Téllez ha sido la gran revelación de esta temporada. El año pasado no lo conocía casi nadie. Otro nombre que se había perdido en el olvido. Su carrera novilleril había sido destacada y se apreciaba buen torear en sus formas.

El caso de Téllez es como el de otros tantos en los que el parón de la pandemia supuso un frenazo casi mortal para su carrera. Alternativado en 2019 con buena proyección vio como su nombre entraba en el ostracismo al volver a desperezarse la actividad taurina después de la prohibición sanitaria padecida en todo el sector.

Lo cierto es que en San Isidro entró de milagro en una única tarde. Esa tarde con un manojo de naturales rotundos y rematados a un toro de Arauz se ganó una sustitución en una corrida de postín. A los diez días. Con los toros de Victoriano del Rio tenia la oportunidad de oro para salir del anonimato y cambiar su vida. Y de hecho lo hizo. Con un lote magnífico de toros cautivó y rindió a Madrid a sus pies. Sorprendió su toreo clásico, puro y redondeado detrás de la cintura. Su quietud y su empaque. Dos faenas distintas y de gran conexión y aprobación en la afición; por su verdad. Puerta grande y triunfador de San Isidro.

Y otra vez Madrid cambió la vida de un torero. O eso parecía atisbarse. El caso es que luego llegó el  verano y Ángel Téllez no tuvo sitio en la mayoría de ferias después de su exhibición primaveral. Algo inexplicable. Unas pocas corridas solo y algunas en pueblos. No se rentabilizó el botín de Madrid. En Málaga tuvo una gran tarde no reconocida por casi nadie.






Los taurinos, los intereses creados, los vetos de algunos y la mala follá de este asqueroso mundillo hicieron el resto. Téllez iba de independiente de la mano de su tío banderillero y su amigo Fernando Peña. Al final de la temporada se fichó a Simón Casas;" famoso por pagar bien a los toreros que lleva". Parece ser que para torear hay que unirse a los que tienen plazas y contactos. Solo esa ley manda en el toreo actual. De poco valen tres faenas de alta nota y una puerta grande en Las Ventas.

Volvió a Madrid en cartel de postín en la feria de Otoño. Con un bravo y viejo toro de El Puerto de San Lorenzo se vio a un Téllez nervioso e impreciso. Su inicio de faena equivocado y su empeño en redondear detrás de la cadera todos los muletazos a un toro que pedía sitio, arruinaron su faena. Fue un exigente examen con un toro bravo y serio y delante. La espada se llevó la tarde por el sumidero. Esa espada, que tan irregularmente maneja es su principal talón de Aquiles. Se ha dejado muchos triunfos en los pinchazos sucesivos y su deficiente manejo de la suerte suprema. Algo muy a corregir porque es fundamental para funcionar y mantenerse en las ferias.

Este torero tiene valor, se pone donde queman los pies y su concepto es muy puro. Gusta de torear con el cuerpo y de acinturarse las embestidas. Se entrega y busca siempre el toreo bueno. Hay mucha madera para ser alguien en esto. Pero aun el oficio está tierno y debe rodarse toreando para alcanzar un oficio rotundo. Y la espada trabajarla a conciencia. 

Se viene un 2023 luminoso sobre el papel. Debe ser el año de crecer y seguir dando golpes en la mesa. Con Casas toreará más. Otra cosa será el dinerito que vea en la bolsa a fin de año. Esperemos que le hagan hueco en la mesa de las figuras que este año le han hecho ascos o le han vetado por detrás. Nos gustaría verle con Rufo, otra gran revelación. No se han encontrado incomprensiblemente en este año de destape de ambos...que raro...

La ilusión está en él. La afición ya le ha visto torear soberbiamente. El toreo puro de toda la vida que te levanta del asiento porque se hace cargando la suerte y pasándose cerca al toro. Y se remata detrás de la cadera. Lo que apenas se ve hoy en los tiempos del pico y la pala.

Téllez es hoy por hoy unos de los valores del futuro. Tiene mucha personalidad y sabe lo que quiere. Valor sobrado y clasicismo puro. Hay mucha madera. El tiempo nos lo dirá y el año que viene será uno de los nombres a los que hay que ir a ver para ver torear de verdad. Así sea..