lunes, 24 de septiembre de 2018

EMILIO DE JUSTO : LA REMONTADA DEL AÑO.



Emilio de Justo ( 1983) torero cacereño ha echado una temporada de ascenso evidente saliendo del olvido y el banquillo forzoso. Tomó la laternativ a allá por 2007 años de desenfreno de festejos en España.
En sus comienzos destacó por sus finas maneras que siempre buscaban el toreo bonito y de empaque. Tal vez se obsesionó demasiado imitando a Joselito, hasta en el peinado. En aquellos primeros años esa obsesión con el torero madrileño no le benefició ni a su estilo ni a su tauromaquia. Demasiado afectado y sin llegar a ser una copia ni parecida.


Su cruz llegó en una tarde de San Isidro de 2010 donde le tocaron los tres avisos en un toro ; de una buena corrida de Los Bayones que en cartel dominguero fue desaprovechada por tres toreros con el agua al cuello. Devolvía la oreja que cortó el año anterior y se enfrentaba de bruces con una condena al exilio. Un castigo desproporcionado y cruel.
A partir de ahí se cerraron las puertas. Llegó la crisis, las reducciones y los antitaurinos de ayuntamiento que infectaron el panorama. Hasta en su Cáceres natal, donde era fijo, tuvo enfrente a los políticos que quisieron acabar con la plaza y con la feria de Junio. Ya ni en su tierra le dejaban torear.
Su nombre desapareció hasta de los festivales. No se vistió de luces en aquellas temporadas de ostracismo y muerte profesional.
Ese tiempo de paro fue de reflexión y de coraje para entrenar sabiendo que ni en una tapia de tentadero tenia sitio. Un ejercicio de paciencia extrema y de fuerza de voluntad.
Se buscó la vida por plazas de Colombia donde mató corridas duras de medio pelo. Y en España apenas algún festejo menor en provincias extremeñas. Pero nadie sabía que se había fraguado en la dureza un torero que tenia mucho que mostrar.
Nunca dejó de entrenar ni de preparar la mente porque solo él sabía de lo que era capaz. Tanta espera y tanto padecimiento en silencio sin nadie a su lado mas que su fé  y convencimiento le forjaron en un torero sólido y duro. De Justo esperaba con la cabeza bien alta, su momento.



Y Francia le redescubrió en Orthez, feria veraniega del suroeste de torazo indómito y fiero. Y en plazas pequeñas triunfó con bicharracos sin barbero y embestidas escondidas para corazones de fuego. Ahí muchos supieron que Emilio de Justo no se había retirado. De una plaza a otra siempre en Francia. En España ni una. Un éxito de tres orejas con Victorinos en Dax le avaló para volver a España con otra de lo mismo. En Illescas, dos orejas más. Quedaba bien colocado para este año. Y sonaba de nuevo su nombre. De la mano de su apoderado, el matador francés Luisito, derribaron puertas y muros. Un tándem y un solo objetivo.
Y en 2018 ha ido apareciendo en las ferias que poco a poco le han abierto puertas. Y su temporada ha sido deslumbrante y meteórica. Triunfos grandes en Burgos, Valladolid, Pàmplona, Dax, Bayona, Nimes y otras plazas. Y con corridas toristas y exigentes.
En su tauromaquia se han apreciado una madurez y oficio llamativas. Su forma de coger los trastos, su manera de cargar la suerte. El trazo de sus muletazos con ortodoxia y pureza unida a un regusto elegante son sus bazas para semejante remontada. Y un valor seco que se apoya en la seguridad que da el oficio y el convencimiento de ser alguien en el toreo. Y sus estocadas ejecutadas con máxima pureza y verdad han sido guinda de muchas tardes de este año.

No ha sido nada fácil llegar. Cada tarde a sangre y fuego. Como el pasado sábado donde hizo el paseíllo en Mont de Marsan con el cadáver de su padre aun caliente esperando sepultura. Decidió torear como homenaje y de regalo en dia tan duro para él fue duramente corneado por un Victorino que le atravesó el muslo en dos navajadas.
Madrid le espera en la feria de Otoño. Dolorido por tanta desgracia personal y física intentará estar para rematar su gran año. Otra vez Victorino resucita a toreros y luego los zurra a cornadas. Pero Emilio ha entendido este encaste y parece ser que convertirá en un binomio futuro de éxito.
Su triunfo del sábado en el país galo es incontestable. El triunfo de un torero grande con una entrega total por ser respetado y considerado.
El ejemplo de Emilio de Justo es para vocearlo y enseñar la pasta de la que están hechos los toreros. Y su tauromaquia que cada dia mejora y sorprende puede dar que hablar y mucho. Aquí hay torero para rato...

viernes, 7 de septiembre de 2018

LA FIESTA PODRIDA DE LOS "TAURINOS" (2).




La enésima golfería del año se perpetró ayer en Valladolid.
Una corrida fofa y aserruchada de El Vellosino ( ganadería podrida y borrega) fue el detonante de la decepción. Son muchas plazas ya en este verano que han sido testigos de las estafas de estos taurinos mafiosos y de muchos "profesionales" que se atreven a torear novilladas desmochadas e invalidas.
Esta fiesta que nos han impuesto añadido a los abusivos precios por ver semejantes bazofias están desertizando los graderíos de ferias.
Me alegro mucho de esta deserción. Menos deberían ir a ver estos simulacros de tauromaquia. Han matado la esencia; la integridad. La mutilación del toro es el mayor ataque antitaurino que existe. Día tras día esta panda de delincuentes matan la emoción y la ilusión.
Ya no vale con denunciarlo. Hay que actuar en firme para salvar este espectáculo en manos de estos bandidos. Y desmontar de una vez por todas este sistema de monopolistas, toreros a sueldo y ganaderías esclavas del desmoche y el fraude.
Ya está bien de tanta estafa. La tauromaquia se desangra por el sumidero de la desaparición. Se ha acabado con la emoción, la sorpresa y la verdad del toreo.
Se han enriquecido a base de robar y estafar al público y a muchos profesionales decentes.
Los foros para la defensa de la tauromaquia cogen sus 50 euros por socio y callan cobardemente el fraude imperante. ¿Para que están ustedes? El foro para el fraude?
Subsisten las ferias donde no hay capos. Donde la afición es la que manda. Donde se respeta al toro. Da gusto ver ferias como la de Villaseca de la Sagra donde el toro es el Rey al que se respeta y se protege. Y se enaltece. Donde hay una suerte de varas seria.
Hay excepciones que están siendo refugio de aficionados que se resisten a abandonar este asqueroso mundo. Muchos ya se fueron sin ganas de volver tras ser engañados tarde tras tarde.

Afeitadores, toreros que se venden por cuatro migajas, ganaderos indignos que crian animalillos domésticos, empresarios mafiosos, apoderados a sueldo del fraude. Esta jarca de chusma antitaurina son el auténtico PACMA. Son mucho peores que el anti que se tira día tras día en las plazas.
No se puede permitir que sigan otra temporada mas vaciando las plazas y mutilando animales.¿ La prensa vendida a qué está esperando para denunciar semejantes indecencias? Su responsabilidad callando es total con este estado lamentable en el que nos encontramos. ¿Cuanto les pagan en el sobre del silencio?
Urgen acciones. Urgen denuncias continuas en las redes sociales. Urge que toreros y ganaderos pongan nombres y apellidos a los que esquilman sus honorarios. Es tiempo de querellarse contra estos delincuentes. Hay que ser valientes si queremos salvar este arte sin igual. Callando somos cómplices. Aunque leo que un insigne aficionado presentó una denuncia ante la policía por un "atraco" taurino y le dijeron que eso era una infracción administrativa y que ... adiós.. Que pena de pais.