miércoles, 25 de enero de 2023

LA MAFIA PODRIDA

Alborea la temporada y otro año mas vemos las mismas miserias de este podrido mundo del toro donde los méritos alcanzados en el ruedo no se corresponden con la colocación en ferias de muchos coletudos y ganaderos. El tema está muy visto
. El estiércol removido sigue oliendo.
Ayer Alberto López Simón  anunció repentinamente su retirada de los ruedos. Tenía la temporada negra y ni en San Isidro tenía ni una migaja. No ha mucho que salió cinco veces en hombros en Las Ventas y ya no tenia crédito ni para ir un domingo. Para eso vienen tres mexicanos colados con calzador por los tejemanejes del  farsante empresario y productor que sigue destrozando a toreros y plazas por igual.
Castellón, Valencia, Olivenza ya tienen carteles oficiales. Mas de lo mismo. Muchos carteles son clavados a los de 2010. Todo dicho. Los cuatro hierros de siempre. Y los toreros matilleros colocados. Sevilla y Madrid amenazan con lo mismo.
Nula rivalidad. Entre ellos se combinan sin abrir a jóvenes emergentes y menos si van de independientes.
San Isidro está a punto de salir. Y parece ser que se volverán a cometer flagrantes injusticias con toreros y ganaderías. Todo está montado para ello. En una feria tan larga se quedarán fuera chavales que se lo ganaron en el ruedo. Hablan de las ausencias de Javier Cortés y Rafaelillo que se ganaron un puesto merecido por sus orejas cortadas el año pasado. O el caso de David de Miranda que tras cortar dos orejas de ley en 2019, en esta plaza, no tiene hueco alguno.
La mafia sigue imperando. Y muchos ya pasan de ir a los toros para ver a toreros que llevan veinte años dando pases sin decir nada. Este año Talavante vuelve a Madrid ¡tres tardes!, después de su petardo reiterado con tres avisos incluidos en su paso del año pasado por Las Ventas. Pues eso, una desvergüenza. 
Las tres o cuatro familias de la mafia taurina que todos conocemos están destrozando la fiesta. Ya han condenado a muchos hierros al ostracismo. Y han quemado y saqueado a muchos toreros. Los méritos en el ruedo ya no cuentan. Solo estar en el sistema de oír ver y callar. Y lo de cobrar, tarde y poco. Es un tinglado apestoso y antitaurino. No hay afición ni ganas de sacar toreros nuevos y darles oportunidades.
Es más, estamos ante reapariciones de toreros que están acabados. Vuelve El Cid. Un torero que se arrastró tuneleando durante una década cuando ya no era ni su sombra. Después de darse una vuelta a España de despedida hace tres años. Ahora pretende que le pongan en las ferias. Otros amenazan con volver y algunos se van a su casa hartos y amargados de entrenar sin un solo contrato a la vista. Talavante va a seguir después de su triunfal regreso y está en los mejores carteles...
Lo mismo ocurre con los ganaderos que se dejan su patrimonio y su esfuerzo contra el sistema y la administración para acabar lidiando a puerta cerrada o liquidando animales en los mataderos. Ya está Fuente Ymbro para lidiar 60 toros al año en Las Ventas. Luego que si se pierden encastes únicos. Morante de La Puebla es el único que ha hecho por resurgir ganaderías olvidadas y abrir plazas pequeñas. Galache o Castillejo de Huebra por ejemplo, se lo pueden agradecer. Y la afición por su esfuerzo de matar cien corridas el año pasado dando la cara en las ferias y en los pueblos.
En fin todo sigue igual. Vendido, comprado, corrupto. Nada cambiará. Los mismos cutres mafiosos. Solo se salvan algunos empresarios honestos que hacen bien las cosas.
El futuro de la fiesta está en manos de esta gente. Y apadrinados por políticos que reparten beneficios y prebendas mutuamente y que luego se lucen en los burladeros en las tardes de postín. Conchaveo para subir el precio de las entradas y atropellos similares se negocian en las comilonas de "Asuntos Taurinos". Al que paga se le abre una taquilla de seis y se le tiene en la calle como si fuera un carpanta. Pagar y callar. Y cada año apoquinar mas.
La mayoría de la gente que acude a las plazas es "público en general" y para ellos se montan estos carteles con los asalariados de las grandes casas. La afición entendida es más minoritaria que nunca. Y a esos no hay que cuidarlos. La emoción , la verdad y la exigencia no se llevan. Los pitones en puntas, tampoco. Y el billete grande por un tendido de sol. Carteles con toreros famosillos para que los del gin-tonic disfruten el viernes de los selfis, las barras y el postureo. Y para dar orejas porque esto si no se acaba, oiga. Esas misma orejas que le daban a López Simón por dejarse coger y quitarse las zapatillas. Y luego miren para lo que han servido los regalos...
La estafa continua. El adocenamiento social aumenta. Y la afición sigue yéndose de las plazas. A seguir así chavales. Hay que indultar mas...!