martes, 21 de junio de 2016

ANALISIS Y CONCLUSIONES DE SAN ISIDRO 2016


 
En este mes de toros en Madrid hubo de todo como en botica. Y mucho bueno.

Empezando por el toro, verdadero protagonista de este grandioso espectáculo haré unas consideraciones generales. El peso de muchas corridas ha sido exagerado. Otras han sido desiguales con toros sin trapio que fueron colados por su cárdeno hierro. El trapio ha sido correcto en lineas generales y se ha mantenido la seriedad que Madrid requiere.

Destacamos toros sueltos de gran nota. Uno de Montealto, bravo y con clase. Otro muy cornalón de El Torero, excelente. Un ventorrillo salvó el honor del hierro con grandes embestidas. Uno de Pedraza muy bueno en la muleta. Uno encastado y bravo de El Puerto. Uno de Las Ramblas. Un par de toros de Adolfo interesantes. Un victoriano alegre y explosivo en la muleta. Un bravo Victorino salvó el honor de la a coronada. Y dos miuras; uno bravo en el caballo y otro extraordinario en la muleta.

Pero el trono de los mejores astados de la feria lo oucpan tres grandes toros. “Malagueño” de Alcurrucén premiado con la vuelta al que David Mora desorejó en una emotiva faena. “Dalia” de Victoriano del Rio, de gran clase y nobleza, propició la faena de la feria, de Jose Mari Manzanares, que cuajó su mejor tarde en Madrid y su segunda puerta grande. Y a mi juicio “Camarín” de Baltasar Ibán bravo, codicioso y muy encastado fue el mejor toro de la feria por su picante y punto fiero que ha de ser tener un toro de lidia. Se le pidió la vuelta al ruedo y no se concedió.

En cuanto a corrida completa ; Victoriano del Rio volvió a alzarse con el triunfo con una corrida variada y buena para torear, donde sirvieron cuatro toros para triunfar, y además propició las salidas en hombros de López Simón y Manzanares.

Sin ser una feria de corridas completas, saltaron grandes toros sueltos que permitieron triunfos y faenas de categoría. Entre todas se lidió una corrida de Saltillo, asilvestrada y montaraz que trajo de cabeza a actuantes por su peligro y aviesas intenciones. La corrida de la polémica que indignó a muchos y divirtió a otros por su emoción y riesgo.

De los toreros de puerta grande, diremos que Manzanares realizó la mejor faena de la feria con capote , muleta y espada. David Mora desorejó al citado Alcurrucén en su vuelta a Madrid después de un infierno de dos años sin torear por una cornada en esta misma plaza. La faena más emotiva fue esta por todo lo que encerraba la tarde. López Simón abrió la puerta por cuarta vez en un año! Fue algo barata. Su faena desigual a un buen Victoriano se refrendó con una buena estocada acompañada de voltereta. Eso animó la pañolada y las dos orejas concedidas fueron muy discutidas.


Roca Rey abrió el marcador en su tarde de confirmación con una faena de valor de acero y sometimiento a un sobrero áspero y probón de Mayalde. Una faena de mérito y entrega, refrendada con la espada y que le valió una justa puerta grande. La nueva figura se consagró en Madrid aunque fue medido con dureza en sus dos siguientes tardes donde volvió a dar la cara.

Leonardo Hernández fue el gran triunfador en las corridas de rejones. Cuatro orejas en su primera tarde y dos en su segunda. Gran actuación de Leonardo ambas tardes. Es ya una figura del arte ecuestre y el triunfador numérico de este San Isidro. Cartagena cortó dos el primer dia, algo generosas. Sergio Galán abrió la puerta su segunda tarde en una actuación completa. Y Ventura se quedó sin salir en hombros por el mal uso del rejón de muerte pero dejó la faena más rotunda de las realizadas a caballo en el serial.
 


Mención especial al novillero Luis David Adame que impactó en su presentación por su firmeza, valor y buen torero. Cornada y oreja de ley. Juan de Castilla cortó otra en tarde de percances, en la que tuvo que matar cuatro.


Otros matadores que tocaron pelo fueron; Paco Ureña que cortó dos orejas con buenos toros. Morenito de Aranda con un espléndido toreo al natural. Bautista con una faena corta y elegante. Del Alamo volvió a puntuar cortando su oreja acostumbrada. Talavante cortó dos, una a un manso violento de Cuvillo en una de las faenas mas meritorias de la feria y otra a un manso en una faena trabajada y a más. Su paso por la feria ha sido el más serio de las figuras. Alberto Aguilar dio la cara con el bravísimo Ibán y con los saltillos indómitos. Buena feria del madrileño al que se le debe echar cuentas y premiar su esfuerzo con más contratos.

Enrique Ponce sin cortar orejas dió una tarde magistral en su única aparición.

Mención especial a dos actuaciones heroicas de matador. La de Gonzalo Caballero corneado por un manso pregonao que se entregó en cuerpo y alma a Madrid. Y la gesta de reaparecer con Miuras, de Javier Castaño después de un cáncer padecido recientemente. Dos gestas heroicas.

 
PICADORES Y BANDERILLEROS.

En una feria tan larga se han visto grandes actuaciones de toreros de plata y varilargueros. De sobresaliente se pueden calificar los pares de David Adalid a los toros de Saltillo por su ejecución y dificultad ante las fieras de Saltillo. Heroico y torero. Los de Fernando Sánchez a un miura por su sabor y torería. Otros dos partes de Raúl Martí ejecutados con personalidad propia y buena ejecución, saliendo andando con maleza. Con el capote destacó Cesar Del Puerto parando a la antigua a un saltillo con valor y acierto. Labor de premio. Javier Ambel volvió a dejar detalles de su gran capote en la brega. "Suso" de la cuadrilla de Manzanares bregó con acierto al gran toro "Dalia".
A caballo destacó Bernal picando como mandan los cánones a un bravo Victorino. Israel de Pedro también volvió a puntuar por su eficacia y colocación del puyazo en varias actuaciones. Vallejo destacó picando a un bravo miura que apretó de lo lindo.
Y mención especial para todas las cuadrillas que picaron y lidiaron a los terroríficos altillos. Ese era un examen durísimo y casi todos dieron muestras de casta torera y valor.
También volvimos a ver tristemente puyazos caídos, traseros y criminales, sin medida. El vicio de tapar la salida y demás fechorías practicadas por muchos malos profesionales. Algo que hay que perseguir. Demasiados toros desangrados en la muleta por el castigo recibido en varas, sobre todo en las ganaderías toristas. También vimos pasadas en falso y toros estrellados en el burladero, a adrede. Vicios y malas costumbres de malos profesionales. Y es que en una feria tan larga han hecho el paseíllo gentes de plata de todas las clases. Algunos merecían sanción por malas prácticas y otros, bastantes, cumplieron con su trabajo.
Pero lo mas sobresaliente está reflejado en este breve quite de plata. Ellos son toreros también. A un aficionado le llena la torería y la majeza y eso también lo vimos en varios banderilleros y algunos picadores en el serial más largo del mundo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



jueves, 9 de junio de 2016

HITOS DE SAN ISIDRO 2016 ; HEROES Y BRAVOS




 

Después de semejante atracón de festejos y tras unos dias para recuperarse y reflexionar sobre lo visto en el ruedo de Las Ventas llega el momento del análisis y las conclusiones.

En una feria tan larga pasan muchas cosas buenas y malas. Pero en esta de 2016 ha habido actuaciones heroicas , hechos emotivos y toros bravos.

Roca Rey cortó dos orejas a un toro incierto y enrazado de Mayalde en una faena a puro huevo de quietud y valor. Aquí estoy yo y quiero ser figura. En la confirmación se confirmó como figura arrollando con su valor y la insolencia de quien se siente figura y viene a mandar y a sentarse en el trono. El joven peruano deslumbró y rindió a Madrid.

Gonzalo Caballero abrió el quirófano después de recibir una grave cornada casi cantada por su bisoñez y su entrega sin límites. Una cornada para que le hagan caso de una vez. Se puso con la zurda y con el viento delante de un toraco manso e incierto y a la primera se la pegó. Sangre hasta la media manaba del boquete. Aguantando el dolor pasaportó al bruto y se fue andando al hule sonriendo ante la admiración del coliseo para el gladiador. Un hecho sobresaliente de la feria. Una heroicidad.

Luis David Adame, novillero mexicano fue también corneado unos días después cuando estaba sometiendo a un montecillo violento e indómito. Un agujero en la pierna a la altura del gemelo dejaba escapar un reguero oscuro. Se quedó toreando y bien. Recio, poderoso y clásico. No le importó el dolor y la estocada en lo alto tirándose a por todas le pusieron en la mano una oreja de las de mas peso de la feria. Debut, sangre y gloria. Un torero que llega a quedarse.



David Mora volvía a la plaza de la que salió casi cadáver dos años atrás. Le salió un alcurrucén de ensueño y su faena fue el bálsamo para aliviar el calvario de operaciones, lloros y padecimientos. Una faena de las que se sueñan en los frios inviernos y en los entrenamientos en la soledad del campo. El abrazo con su salvador, el Doctor Padrós fue de una emotividad infinita. El guión soñado se cerró en aquel abrazo y en la puerta grande mas emotiva de la feria. El héroe se llamaba David Mora allá por febrero cuando reapareció en Vistalegre. Pero este 24 de Mayo el Altísimo le puso en suerte al toro de su vida para aliviar la desdicha y gozar de la grandeza del arte de torear. Justo destino. Heroico y emotivo David Mora.

 
 
Héroes  fueron Sanchez Vara, Aguilar y Venegas que se toparon con una de Saltillo terrorífica. Una corrida de otros tiempos, con aire de currada o movida. Imposible torear. Solo salir indemne era la gloria. Como un bombardeo de aviación. Allí estuvieron los sin nombre pasando amarguras y miedo en crudo. Entre ellos Adalid se la jugó en torero en dos pares para quitarse el sombrero. Un torerazo de plata. O Cesar del Puerto que paró y bregó a otra fiera criminal. Con un salario que apenas pagaba el bocadillo aquellos actuantes del 31 de Mayo se jugaron la vida ante las fieras más montaraces y asilvestradas vistas en Madrid en muchos años. La grandeza de ser toreros y salir andando a cenar como si no hubiera mañana. Sin fama y sin gloria pero laureados como los gladiadores.
 
 
 Sin lloriqueos, sin gestos y sin aspavientos salían andando de la plaza con la cabeza bien alta cual legionarios regresando del frente. Que imagen, señores.

Y Javier Castaño completó el cuadro de honor con su gesta de volver del cáncer a los miuras. Hinchado por el veneno de la quimio se enfrentó a dos miuras como catedrales con el mismo oficio y valor de siempre. Volver de la oscuridad a la luz de las arenas con el miura esperándole. Se agarró a la vida y al toro sin aspavientos y en silencio. Con humildad y con valor de hierro. La voluntad y el esfuerzo. Grande Javier y su gesta. Para no olvidarlo..para cantarlo.


Y entre todas estas gestos, torneos y ordagos a la muerte se vieron muchos toros bravos en esta larga feria aunque desperdigados en el largo serial. Uno de Montealto al que Bautista cuajó con su elegancia seca. Un “Ojibello” de El Torero, bravo y bueno. De El Ventorrillo hubo uno al que Morenito muleteó espléndido al natural. El Malagueño de Alcurrucén, de vuelta al ruedo. “Dalia” de Victoriano del Rio de nobleza y clase superiores permitió a Manzanares la faena de la feria y de su vida. Un victorino sacó la cara para defender el nombre de su dueño. Tabernero de Miura al que Rafaelillo no acabó de exprimir. Y Camarín de Baltasar Ibán que para mi fue el más bravo y codicioso de la feria. De una ganadería muy brava salió el mas bravo.






Además hubo muchas cosas más en la feria que no cabrían aquí. Pero de héroes y toros bravos ya hemos dicho cosas. Y en estos tiempos de blandengues, mascotas y pasteleo es justo hablar de fieras bravas y hombres de verdad.






jueves, 2 de junio de 2016

POR FIN MANZANARES ARMO EL TACO TOREANDO...


Después de la corrida de Moreno Silva o la de las tauromaquias universales de André Viard llegaba la Beneficencia. Nada que ver estos negros de hoy con esos cárdenos fieros y asilvestrados que sembraron el terror el martes en Las Ventas.
Cartel de máxima expectación. Ambientazo y turbión de gentío.
La ganadería de Victoriano del Rio siempre se espera en esta plaza. Ha echado toros memorables que han propiciado un manojo de faenas de puerta grande. La corrida bien presentada, con seriedad dio un gran juego. La más completa de la feria. Justo es decirlo. Gracias a ella se vivió una gran tarde de toros.
Castella sorteó dos toros buenos. Su primero con clase y justito de fuerzas. Correcto el francés. Su técnica perfecta y su temple no fueron valorados por una colocación demasiado perfilera. Se le volvió a medir con dureza en el cuarto otro buen toro al que había de imponerse. Castella estuvo muy entregado y valiente. Buscando el triunfo y toreando limpio y largo. Faena larga y trabajada. Otra vez templado pero fuera de cacho a veces. Eso no se lo perdonaron los que le han reventado la feria desde su primera tarde. Aun así hubiera cortado una oreja de haber manejado bien los aceros, cosa en la que anduvo desacertado.


Su feria ha sido muy seria. De figura. Con faenas de estas el año pasado le jaleaban y oleaban. Este año han ido a por él y el francés ha mantenido el tipo y ha dado la cara. Mantiene el crédito sin sacar nota.
A López Simón se le iba la feria en blanco. Y le salió un tercero mansito al que dejó crudo y llegó a la muleta embistiendo con motor y transmisión. Faena desigual. El victoriano embestía con repetición y largura en el límite de rajarse pero sin hacerlo. Recordaba a uno al que Talavante le cortó las dos hace tres años. Manso y extraordinario para la muleta. La faena de Alberto fue desigual. Su manera de citar y embrocar es muy buena. Pero el trazo del muletazo en "V" y hacia fuera no convence. Y rematar los muletazos por arriba en plan tablazo... y la izquierda que apenas la coge y no es su fuerte. Un muñecazo de expulsión muy feo desluce las buenas intenciones iniciales. Destacaron los pases de pecho y una serie al final con la diestra dejándola puesta en la cara y tragando las oleadas encastadas en circulares muy jaleados por un público demasiado jolgorista. La estocada recetada desde Manuel Becerra, por lo lejos que se puso, fue buena. Salió volteado por no ejecutar bien los tres tiempos. Un golpetazo duro del que salió sin cornada. Y va el chulo del palco y le da !dos orejas! Así porque lo digo yo. Lo mismo que otro dia se la niega a otro y le hunde en la miseria. De risa. Una era suficiente. Las protestas equilibraron a los aplausos en una puerta grande de las mas baratas que recuerdo.


En el sexto y después del " suceso Manzanares" se fue a portagayola en un gesto de grande. Para tapar bocas por lo del otro toro. Se peleó con este toro encastado y brusco al que había que poder. Faena de porfia y pundonor. De valor. Pero de poco mando. es muy joven y le queda mucha técnica por aprender. No pudo con el toraco. Buena estocada. Los mata a la primera a su manera. Se pidió una oreja levemente. Tarde de entrega. No defraudó y mantiene la regularidad. Pero preocupa la evolución de su toreo hacia una superficialidad y vulgaridad poco halagüeñas. Necesita un maestro que le enseñe a torear bien.



Jose Mari Manzanares había pasaportado sin pena ni gloria al cinqueño segundo que fue el más difiil del sexteto. No se dio coba y olia a otra tarde petardo del bello Manzanares.
Pero salió "DALIA" un señor toro negro y grandón. Y Manzanares le enjaretó un manojo de verónicas exquisitas. Mecidas, ajustadas y como Dios manda. El toro cantó pronto su calidad y su clase. Lo bordó en un precioso quite por chicuelinas de bajas manos cerradas con media de sabor añejo.
La plaza se frotaba los ojos. Jose Mari la va a liar...run run run run. Brindis al público.



Y comenzó a torear como él sabe. Los pasajes iniciales con la derecha fueron preciosos. Unos trincherazos llenos de sabor. Se puso mas enfrontilado de lo que acostumbra. Y retrasó menos la pierna de salida. Derechazos sueltos de cartel. Pero el cenit llegó con los naturales bellísimos, lentos y templados que regaló en dos series interminables. Toreando con el vuelo y enganchando con el piquito a veces. Pero le voló la franela de forma soberana. Y rematando detrás de la cadera. Y acompañando los muletazos con esa cadencia, compás y elegancia que solo tiene él. Empaque de Alicante, como el que tenia su padre. Pases de pecho infinitos. Uno aún no ha terminado...casi un círculo entero. Terminó su obra con trincheras, muletazos por bajo de aroma caro. Su fuerte es la espada cañón. Y salió una estocada al encuentro en un presumible intento de matar recibiendo. Enterró todo el acero algo desprendido y rodó el extraordinario toro de Victoriano del Rio. Otro gran toro de este gran ganadero. Y van...
Dos orejas de ley para una faena rotunda, delicada y fina. La mejor de esta feria. Se pidió el rabo, pero eso era demasiado. Primoroso ayer Manzanares en Madrid. Por fín le dio la gana de  torear como sabe.
Tarde de éxito. Dos puertas grandes aunque una de ellas fue mucho mas chica. Manzanares y su clase enamoraron a Las Ventas el primero de junio...
   


 

lunes, 30 de mayo de 2016

"CAMARIN" DE BALTASAR IBAN; BRAVO A RABIAR.


Después de veintidós tardes de San Isidro salió un toro bravo de verdad. Volvían los ibanes y había esperanzas en que saltara alguno bravo. Después de casi un mes de toros bajos de raza y escasa bravura los ánimos del aficionado estaban por los suelos respecto al toro.
Del santuario de  "El Campillo" venia la siempre esperada corrida de Baltasar Ibán.
Magnífica presentación y variado pelaje. Lustrosos y bien criados. Una corrida guapa.

El primero fue noble y humillador. Con calidad pero las fuerzas justas aunque peleó con bravura en el jaco. A este si lo midieron con la puya. Iván Vicente porfió con gusto e intermitencia.
Su segundo fue un cinqueño que hizo cuarto con dos puñales y una casta inusual en estos días. Toro agresivo y con guasa. Áspero pero con un sitio donde escondía embestidas. Iván no pasó la raya y los enganchones, desarmes y las dudas arreciaron la violencia del Ibán que no era tonto y desarrolló hasta acabar con todos los capotes rotos de los peones de Vicente que pasaron un quinario. Un toro duro y fiero al que costó descabellar. Vendió cara su muerte. Hasta respeto inspiró muerto.Un toro y punto.
 


 
En el lote de Victor Barrio cayó un colorado, chico, precioso y astifino algo escurrido con respecto a los demás. Un toro repetidor y bueno. Mal tratado por trapazos destemplados. Eso descompuso al Iban con algún cabezazo. Barrio desbordado pajareó inquieto. Los enganchones y el paso para atrás fueron la tónica de su faena. Y su colocación más allá del perfil. Una pena. Un buen toro que se fue con las orejas y sin torear. Un toro de claro triunfo que descubrió a un torero con negro futuro.
El sexto otro colorado serio y fuerte se vino abajo después de un tercio de varas terrorífico. Le dieron a modo. Barrio no estaba para pelear. Ni quiso ni pudo. La lluvia y el frio se apoderaron de la tarde y a ese sexto no le vimos porque le asesinaron.



Ya había pasado lo mismo en el quinto. Otro cinqueño de imponente arboladura y embestidas potentes. Daba miedo. Imponía un respeto que nunca debió de perder el toro de lidia. Le asesinaron impúdicamente en el caballo. Tapándole la salida para zurrarle sin piedad. Puyazos caídos y a mansalva. Se acabó el toro tras una voltereta espeluznante a Alberto Aguilar que salvó la cornada de puro milagro. Ahí se rajó el toro al que no pudo nada mas que hacérsele media faena. La sangre le llegaba a la penca del rabo y hasta allí llegó. Un crimen con responsables y sin culpa. ¿Cuándo va a intervenir la autoridad? Luego dirán que el toro no tuvo finales y esas bobadas. Lo que no tuvo final fue la hemorragia de las puyas en la paletilla.

CAMARIN, NUM.37; 560 KGS.

Pero el capítulo mas extraordinario de la tarde fue la lidia del segundo toro. Camarín de 560 kgs. fue un toro bajo y serio. Y guapo. De bellas hechuras. Salió alegre repitiendo con codicia en los vuelos capoteros acelerados de Aguilar. Acudía de lejos a donde le llamaban con un galope hermoso. Una humillación fuera de serie y un tranco excelente. Rematando en los burladeros.
Aguilar hizo un quite variado y vibrante. El Ibán no perdía detalle. La alegría de la embestida al caballo fue soberbia. Recto como una vela empujó en el peto con riñones y desbordante bravura. En los dos puyazos.



Se presagiaba faena grande. Y hubo una actuación entregada de Aguilar. Pasajes buenos con la mano derecha y otros zurdos. Pero se amontonó y a veces ahogó la boyante embestida. Embestía incansable con codicia, clase , fijeza y nobleza, mucha nobleza. Por abajo de rebozaba queriéndose comer la muleta. Pedía estar cruzado y distancia. Aguilar no lo vió del todo. Faena  irregular.
Tras un estoconazo de ley de la que salió trompicado el torero; vimos morir al Ibán como mueren los bravos. Con su boca cerrada y aguantando de pie con la raza selecta que lleva esta sangre. Era un toro de vuelta al ruedo. Se pidió por muchos espectadores. Oreja concedida. El mejor de la feria y de muchas ferias. El presidente hizo el ridículo mas absoluto. Pésimo aficionado. Ese toro mereció un premio. La ovación en el arrastre fue apoteósica, con sabor a arrastre lento de vuelta. Se lo ganó, oiga!


Volvieron los toros bravos a Las Ventas. Una corrida encastada y muy completa con un toro de vacas. Por fin vimos toros rematando en los burladeros y con casta brava . Aunque asesinaron a dos en la tanqueta. Ayer salió la mejor corrida de San Isidro 2016. Asi de claro...

miércoles, 25 de mayo de 2016

...Y DIOS SE ACORDÓ DE DAVID MORA



Aquel 20 de Mayo de 2014, en Madrid,  un toro le arrancó la femoral y casi la vida en aquella terrible cornada en la puerta de los chiqueros. Don Máximo le salvó la vida in extremis cuando David se sintió morir por aquel incesante torrente de sangre que escapaba por el boquete.
Volver a torear parecía imposible. Recuperar al hombre había sido un milagro. Pero David no se rindió. No dejó de soñar con volver. Y se volcó en el largo y duro camino de recuperación de aquella pierna destrozada y con los nervios inservibles. Llegó otro milagro pues un dia la pierna empezó a recibir estímulos nerviosos dormidos durante meses. En su largo peregrinar de médicos y operaciones quirúrgicas David  Mora veía la luz. Era posible volver al ruedo. Se volcó en la recuperación y preparación física para poder volver a ponerse delante del toro. Y lo logró. Fue en febrero de 2016 en Vistalegre.
Pero ayer volvía al escenario de la tragedia y de la gloria. La plaza que lo vio triunfar y casi morir. Un reencuentro íntimo con su plaza. Fue recibido con la ovación unánime de admiración a su heroicidad y capacidad de superación.
Y le salió un toro que el destino le había reservado para tan emotivo dia. "Malagueño" de 563 kgs. de la ganadería de Alcurrucen. De preciosas hechuras, baja alzada y armónicas líneas. Serio. Muy en "nuñez".
Lo bordó con el capote en el recibo templado a la verónica pero sobre todo en un ceñido quite por gaoneras de réplica a Roca Rey, en el mismo centro del ruedo y con un viento inoportuno. Se la jugó de verdad y ahí rompió todo. El toro era bravo y codicioso. Se desplazaba con largura y humillación.
Brindis a D.Máximo en la puerta de la enfermería. Su salvador. El Angel de los toreros. Y al primer muletazo o intento cambiado por la espalda fue cogido y milagrosamente no corneado. La caída a plomo y con el cuello ; feísima. Noqueado tras semejante costalada fue reanimado..
Y volvió al toro. Estatuarios verticales y quietos. Y unos remates por bajo, del desprecio y trincheras entremezcladas pusieron los tendidos hirviendo. El toro rompió a embestir largo y franco.

Se desplazaba haciendo el avión y se abría con una calidad extraordinaria. Las series diestras fueron ligadas, de mano baja y templado trazo. El toro se toreaba solo. Parecia un robot. Un auténtico carretón. Y David acompañaba las embestidas con desmayo y clasicismo.


Gusto y elegancia. Con la zurda bajó un poco el alto nivel pero brotaron naturales sueltos de categoría entre otros mas desacompasados. No era ni el dia ni el momento para echar la lupa.
David estaba disfrutando con las enclasadas y la interminable entrega del toro de los hermanos Lozano. Relajado, desmayado y acompañando con la cintura. El toro le pidió la muerte tras una serie final con la izquierda que bajó el diapasón. Se volcó sobre el toro con rectitud y furia. Perdió la muleta pero colocó un estoconazo que reventó al toro y lo tiró patas arriba en segundos.


La apoteosis. Dos orejas del tirón y pañuelo azul. Vuelta al ruedo a un toro de bandera. Y puerta grande de ley. David lloró para adentro y para afuera pero como lloran los toreros y los hombres. Sin gestos ni aspavientos. Y miró al cielo aliviado. En una mirada de agradecieminto, desde el alma y el dolor padecido daba gracias a Dios por el premio que el cielo le envió. Madrid rendido a un torero que venia de la muerte. Verdadera emotividad. Vuelta al ruedo de clamor y alegría colectiva. Nadie protestó nada. No era el día de mirar la colocación o el pico ni la perfección de los muletazos. Era el momento de celebrar la vuelta del héroe tras el calvario y la zozobra.
Ayer 24 de Mayo de 2016 era el dia para disfrutar del triunfo de David Mora. El triunfo de la vida. Una fecha para mitigar padecimientos pasados y para sentir la grandeza de ser torero.
Emotiva e inolvidable tarde de David Mora. La tarde en la que DIOS se acordó de él y le envió a "Malagueño"
 
 

viernes, 20 de mayo de 2016

UNA LECCION DEL GRAN MAESTRO DON ENRIQUE PONCE


Y llegó el maestro D. Enrique Ponce. El torero de Chiva con veintisete temporadas a sus espaldas de matador volvía a Madrid. Con la misma figura que cuando debutó de novillero allá por finales de los ochenta.
Pero con la misma ilusión de aquellos lejanos comienzos afrontó la tarde el maestro. Parecía él, el confirmante de alternativa.
Su primer toro fue grande y serio. Y con buen comportamiento en el caballo. Le recibió con unas mecidas verónicas acompasadas con la cintura y una media clásica y preciosa, a la cadera.
Bregó él dirigiendo la lidia con medida y sapiencia. Sutiles y justos los capotazos.


La faena fue un prodigio de sabiduría, elegancia, sutileza y técnica. Los doblones de inicio soberbios. Ajustados, largos, enjundiosos. De un sabor enorme.
Con la derecha surgieron muletazos caros, acompasados, la figura relajada, la cintura cimbreante acompañando las embestidas que templó con una suavidad solo al alcance de los privilegiados. Se colocó en la distancia precisa. Cargó la suerte citando con el pecho y echándole la bamba de la muleta. Con la zurda iba menos entregado el toro de El Puerto y le fue consintiendo poco a poco sacándole naturales de mano baja y rematados detrás de la cadera. Sonaron esos olés rotundos de Madrid y Ponce no cabía de gozo en la chaquetilla. Le vuelve loco a cualquier torero escuchar rugir los tendidos venteños. Los cambios de mano marca de la casa y los remates de pecho fueron de cartel. Una faena con esquema. Planteamiento, nudo y desenlace.


Había administrado las fuerzas del toro con primor. Sin tirones y con temple. Con pausas entre las series y entrando y saliendo de la suerte con andares de torero caro. Dosificando al noble toro al que hizo mejor. Sonó el aviso y seguía toreando y sintiéndose en Madrid. La plaza con él y él con la plaza. Ayer hubo comunión. Pinchazo y estocada. Se esfumó la oreja. Pero ahí quedó la mejor faena de la feria hasta ahora.

Con el cuarto( tris) poco pudo hacer. Un sobrero feo y sin cuello de Valdefresno con pinta de bisonte. Pero Enrique le buscó las vueltas por ambos pitones poniéndose de verdad y mostrando que no había nada que rascar. Terminó macheteando con majeza y con sabor de otra época. Toreando por la cara con reminiscencias de Domingo Ortega. Que afición tiene este hombre. Con su veteranía y el rato que se pasó buscándole pases imposibles a ese cuarto. Esta vez mató por arriba de estocada y la ovación desde el tercio volvió a ser rotunda. Madrid había contemplado una lección del gran maestro.
Enrique Ponce ayer nos deleitó con su toreo. La inteligencia, la facilidad, la técnica y el valor de este torero no tienen límites. Ni su afición, su amor propio. Ni su elegancia natural, la armonía, la suavidad, el temple de unas muñecas únicas. El conocimiento total del toreo y la experiencia de más de cuatro mil toros hacen de Enrique Ponce un maestro consumado del arte de la tauromaquia.
Ayer Ponce dictó lección en la catedral. Una más. No se retire usted maestro...



 

sábado, 14 de mayo de 2016

DOS FAENAS PARA EL RECUERDO


Primera tarde de figuras de San Isidro 2016. Llegaba la confirmación del último gran revulsivo de la fiesta; el peruano Andrés Roca Rey acartelado con dos figuras ; Castella y Talavante.
La corrida de Nuñez del Cuvillo se había remendado con dos de Mayalde.
Roca Rey se hizo presente en el toro del ceremonial mostrando su capote exhuberante. Gaoneras ceñidisimas. Con la muleta demostró otra vez su valor con una quietud asombrosa. Alargó el trasteo buscando el triunfo pero el toro noble se desinfló totalmente.



En el quinto volvió a a hacer un quite en el mismo centro del anillo por tafalleras verticales y estoicas. Dejando llegar la incierta embestida del jabonero que repartía hachazos y al que luego Talavante domeñó. Muy de verdad estuvo con el capote toda la tarde. Lo domina y lo maneja con gracia y variedad. El mejor percal de la actualidad.
En el sexto después de la larga espera del confirmante salió a comerse el mundo. El castaño de Mayalde con dos puñales y mucho genio auguraba una faena de emociones. Brindó Andrés al rey emérito el de la confirmación y este al público . El toro encastado, con movilidad incierta y sin ir metido pedía mando y aguante. Pero a Roca le sobran pelotas. Se la puso adelante, consintiendo miradas, parones y probaturas hasta que lo fue desengañando llegando una serie diestra soberbia en el mismo centro del ruedo. Fueron derechazos mandones de mano baja engarzados con ligazón y ajuste. Estalló la faena y la plaza rugió. Terminó con pases imposibles por la espalda, arrucinas y alardes marca de la casa. En la suerte de recibir pretendía rematar su obra pero el toro se le arrancó y el peruano le esperó entre los dos pitones en una estocada al encuentro hasta los gavilanes y arriba. Se jugó el pellejo y salió trompicado pero ileso después del cabezazo violento del toro. Cayeron las dos orejas. Protestadas por algunos. Que si una y media que si dos. Polémica servida. 
Valorando el toro que tuvo delante y el estoconazo creo que la segunda se la ganó. Un toro complicado, con mucho que torear, con su genio y dos puñales. Aguantar miradas y embestidas envenenadas tiene su mérito. Sobar al toro poco a poco hasta poderlo y someterlo siempre tuvo premio. Y Roca lo hizo. Y hubo premio gordo.



Su tarde fue rotunda y su triunfo le avala como la nueva figura del toreo. Sorprende que con diecinueve años y unos meses de alternativa esté de esa forma. Ese valor no es normal ni en un gladiador. Y la personalidad que se gasta el limeño. Y los andares ceremoniosos y toreros. Y la majestuosidad de su capote. Tampoco es corriente pasarse los toros por delante y por detrás rozándose la seda como si los pitones fueran de goma. Y esa ambición que le rebosa. Esa forma de esperar las embestidas sin mover ni un músculo. Ingredientes para que Andrés Roca Rey se haga rico en esto. Tiene aún cosas que depurar en sus muleteos. Pero ahora está en triunfar y arrancar las orejas para colocarse arriba del todo. El Mejor Roca aún no lo hemos visto. Cuando asiente el toreo en los riñones y juegue la muñeca  con mesura llegará su cumbre. Lo sabe hacer. La muñeca es de oro y tiene gusto y empaque para gustar hasta los escépticos. Ayer se consagró en Madrid y en su primer pasillo de matador. 


Asi se viene a Madrid y así se hace una figura del toreo.


Pero hubo otro capítulo para rememorar en la tarde de ayer. El quinto toro cinqueño y jabonero de Cuvillo cantó pronto su violencia en el capote de Talavante. Un toro reviejo, aleonado y con una agresividad emotiva. Dura su brega donde el gran peón Trujillo fue arrollado y las pasó canutas con las tarascadas indómitas.
Pero Talavante que es un valiente contrastado y que está en su mejor momento le plantó pelea.



Primero por doblones para bajarle los humos. Y luego se lo sacó al centro y se la puso de verdad. Las miradas del cabrón jabonero eran pavorosas. Medía por encima del estaquillador y gazapeaba al acecho. Y ese tío se puso allí y se la echó para adelante. Cada muletazo era una lotería. La incertidumbre de  si cogeria el trapo o al enjuto pacense que no se movía reinaba en las mentes del público. Que emoción. Y es que le enjareto tres series mandonas y por abajo con su zurda entre tarascadas y cabezazos. Que valor. A la faena le faltó una serie más para reventar al toro de verdad y abrir la puerta. La estocada fue muy buena en colocación y ejecución recta. Oreja de ley. De las que se recordarán. La aspereza frente al valor. Un combate. La emoción. Y además hubo toreo zurdo de mano baja y trazo largo aunque lógicamente no limpia del todo . De las faenas que no se le olvidarán ni al torero ni a Madrid.





Castella estuvo en su peor versión. Perfilero y aliviado. Y vulgar. Ni la sombra del año pasado. Mala tarde del gabacho delante de dos gallos de pelea que le mojaron la oreja en su plaza.
Emoción y peligro ayer en quinto y sexto. Y grandeza de dos toreros valientes. La fiesta es grande. Ayer era San Pedro Regalado, patrono de los toreros, y tuvo trabajo extra con Talavante y Roca Rey. 

jueves, 12 de mayo de 2016

DESMONTANDO A PACO UREÑA.




Es acojonante el caso de Paco Ureña. Ahora resulta que es el paradigma del toreo puro, de la verdad y del arte. Hay que jorobarse.
Hasta Madrid se ha rendido a este torero murciano. Ayer le aplaudió todo. Trallazos, enganchones, medios pases y muletazos buenos. Todo vale oro, oiga. Como torea por Dios!! Como ha eztao er Ureña tuu!
Y es que le volvió a corresponder un extraordinario toro en suerte, esta vez de El Torero. Otra vez en Madrid. Con el fuenteymbro y el adolfo del año pasado no cortó ni una oreja y eso que eran de cortijo aunque le dieron mucho pábulo a aquella faena de otoño de medios pases, lágrimas y sollozos.

Ureña es un torero de valor y entrega indudables. Hasta ahí mi admiración. Pero sus medios muletazos con viaje desde detrás de la cadera, abusando del pico y desplazando hacia afuera unas veces y otras hacia dentro confunden al personal. Y es que la inteligencia no es lo sobresaliente en Ureña. Tiene un técnica muy precaria que se basa en decisión y valor auténtico que ocultan una ignorancia considerable de como es el toreo.
Enseña las ingles y el pecho. El teatro del cite, los gestos y miradas de autoafirmación a la grada no se corresponden con una ejecución desigual y ordinaria en muchas ocasiones. Torea demasiado con el pico y no toca. De ahí vienen las volteretas, los desarmes y los enganchones cuando el toro le sorprende, con frecuencia. Y la falta de mando y poder.
Lo de enganchar adelante, llevar toreado y soltar detrás de la cadera después  eso le sale a veces por casualidad. Su toreo se basa en la muleta retrasada siempre detrás de la cadera ( causa de sus muchas volteretas), aprovechar las inercias y hacer una  colección de gestos al tendido. Unas veces lloros, otras sonrisas y otras alaridos de "ahí que a eso".
Sus faenas no suelen tener esquema. Empieza según le da. Nada tiene un por qué. Cuando las faenas se despeñan por falta de hilván o remate recurre a sus medios muletazos de frente a pies juntos o los trallazos por bajo a favor de querencia que enloquecen a muchos.
Y para remate su repertorio de gesticulaciones, paseos de éxtasis, lloros, sollozos o sonrisas de iluminado que enloquecen a la grada..
Con la espada no es Rafael Ortega aunque se tira a por todas con los ojos cerrados a la técnica.


 Alucinante. Hoy he visto a Madrid entregado a todo  lo que Ureña hacia fuera bueno , malo o regular. El pinchazo evitó una puerta grande de risa. Las cosas de Madrid. Ante ayer machacaron a un novillero llamado Gines Marín que puso los muslos y cargó la suerte en el primero y en el segundo y en cada muletazo. A otros no les pasan ni un miajita de pico. Y a este se lo aplauden todo.. Si con el público ciego y rendido no sale a hombros cada día que torea en la capital es para reflexionarlo no?
Pero Ureña juega muy bien su papel. Y el teatro lo domina. Los aspavientos, la cara de pobrecito desesperado, los lloros y el andar descalzo y desgarbado, como roto, le da resultado. Se lo ha creído hasta Madrid.... que es el torero de la pureza y la verdad. Todo corazón!!


El caso es que en esta plaza le embisten los toros de bandera. Tres seguidos entre este soberbio toro de El Torero de ayer, el fuenteymbro y el adolfo del año pasado.
Le dieron una oreja después de un pinchazo y una faena deslavazada con enganchones, medios pases y otros de  cartel sueltos. De uno en uno.  Lo cierto es que el toro quedó la mitad sin torear de adelante a atrás y sin ser llevado con mando. Ureña se pone bonito con la inercia. Pero lo de enganchar, llevar y soltar...eso no lo vimos.
Curioso caso el de Paco Ureña. Se entrega, lo da todo, es honrado y sincero. Luego saca el teatro y da pases sin sentido mezclados con otros buenisimos( los menos) y al final....es el paradigma del toreo puro, de la verdad y de la toreria.
Lo siento pero no. No es un camelo ni un estafador. Pero lo otro, ni mucho menos. No puede ser ! Que menosprecio a otros muchos toreros que se me vienen a la cabeza; y  de todas las épocas. Y esos hubieran cuajado del todo al serísimo "OJIBELLO" DE SALVADOR DOMECQ. Y a este murciano con cara de iluminado se le fue la mitad sin calar. Como está esto señores. un poquito de cordura, un poquito de memoria y un poco de cultura taurina..por favor. El toreo es sagrado y hay que preservarlo de teatros y medias verdades. Y no engañen más al pobre Ureña que al final se lo creerá.