miércoles, 7 de junio de 2017

PACO UREÑA DEVORADO POR UN FIERO VICTORINO.


Otra vez Paco Ureña en Madrid con un toro para consagrase. Otra vez un toro de dos. Ya ha desaprovechado 4 o 5 en dos años en Las Ventas. De Fuente Ymbro, de Adolfo, de El Torero entre otros y ayer a uno de Victorino.
Torero cantado hasta la saciedad por muchos como el paradigma de la pureza y del arte. El sanedrín de su parte. Manda huevos. Un extraño fenómeno que no acabo de entender y después de lo ayer menos.
Y es que con el público entregado incondicional y jaleador de enganchones; Ureña no fue capaz de cortar ni una oreja al toro de la feria. Un bravo, serio de cuerna, encastado y escurrido victorino que salió de tercero. De nombre "Pastelero".
Fijeza , repetición y alegría fueron virtudes ya mostradas de salida. Toro que embestía de lejos a donde lo llamaran. Bravo y peleón en el caballo donde se dejó pegar empujando de atrás con rectitud. Fiero a rabiar.
El comienzo de Ureña metido en las rayas fue de susto. El toro casi se lo comió saliendo trompicado. Se puso a dar derechazos cortos sin someter al toro que lo pedía a voces. Primer error craso.



Después un poco en las afueras de las rayas planteó una faena con la muleta retrasada. Citaba desde la cadera y sin adelantar para enganchar y llevar. Medios pases por tanto sin rematar atrás tampoco. "Pastelero" se fue haciendo el amo y desbordando al torero que salía apurado de cada serie en las que pase  a pase Ureña era atosigado porque no dominaba a aquella fiera. Ni lo llevaba largo. Ni lo se lo traía toreado. Esa fue la clave de la deriva de Ureña. Y la clave de otras tardes donde es cogido por torear con el pico y abrir la gatera en demasía. Enganchones y muletazos atropellados fueron la tónica.
Con la zurda aun peor. Algunos salieron limpios a favor de viaje y con trazo eléctrico. De templar nada, tal vez no se podía...aunque para eso hay que saber.
Se fue sin aire a por la espada en una clara derrota donde se entregó y perdió frente al toro. En la estocada se tiró a ley y de verdad pero el estoque cayo tendido y atravesado y los varios descabelloS echaron el telón. No fue problema de valor o entrega sino de conocimiento del tema.
Fue este cárdeno victorino merecedor de una vuelta al ruedo por su bravura pura y casta desbordante. Por su muerte que vendió cara. Duro toro. Ese es el toro que engrandece la fiesta. El de la emoción , el que seca la garganta de los toreros que andan delante de él y el que hace pasar miedo a los espectadores.


Como no hay mucho entendido en las plazas de hoy en día , apenas cuatro pidieron la vuelta la ruedo en el arrastre para "Pastelero". Vuelta que dio Paco Ureña agasajado por el gentio que creía haber visto a Ruiz Miguel o a Dámaso poderle a un toro de verdad. Increíble pero cierto.
Ya basta de compadreos y nunca mejor dicho pasteleos. Ureña es un torero que no sabe mucho de torear. Su técnica no avanza y es mas bien corta. Sus planteamientos de faena no suelen resultar y por algo será. Destaca más por sus pucheros y lloriqueos teatrales que por torear bien toros bravos. Ayer le pidieron el carnet y solo enseñó el de la entrega y la honradez. Pero el que valía era el de torero y ese yo no lo vi porque naufragó por ignorancia con el toro más bravo de este San Isidro.
Una evidencia escandalosa, pero así fue la historia. Aunque la prensa diga otra cosa.
Una tristeza más de la carrera del torero triste. Tal vez sea mejor torero con el toro medio pero con el bravo que pide torero y dominio ha vuelto a quedar en evidencia. Y es que con la muleta retrasada, el toreo con el pico y la colocación perfilera no se domina a un bravo. Lo normal es que te coja o se te monte encima como pasó ayer.








sábado, 3 de junio de 2017

ENRIQUE PONCE : MAESTRO DE MAESTROS.



Enrique Ponce, el gran maestro del toreo abrió la puerta de Madrid. El magisterio de un coloso del toreo llenó la tarde de arte, empaque, poderío y categoría. Y San Isidro 2017.
A sus 45 años y con  más de treinta en activo dictó ayer una lección más de figura de época.




Con un buen toro primero con el que se explayó con un capote sublime, mecido y elegante. Y con la muleta a placer. Esa cadencia y empaque marca de la casa. Esa cintura cimbreante y esa forma de componer y de llevar toreado con suavidad al toro fueron un primor. Y esos doblones finales con sabor y aroma caro. Esos hermosos cambios de mano al ralentí. Desde el alma, desde el sentimiento. Variedad con máxima calidad. Superior.



Con su segundo toro inválido, rebrincado y cabeceador se vio el otro Ponce. El del amor propio, el de la capacidad, el inteligente. El privilegiado. Y el de la bragueta. El rey de la técnica. Un toro que punteaba y al que a base de consentir, desengañar y tragarle tarascadas de los afilados pitones, que se dejó llegar a la barriga; le hizo una faena que nadie esperaba. Se la inventó. Y se permitió el lujo de enroscárselo en la cintura en unos derechazos sublimes aderezados con cambios de mano que eran impensables cuando empezó a torear con la muleta. Y de postre el florido abaniqueo. Una faena solo propia de un torero de ágil cerebro y conocimiento superlativo. Pensar delante y resolver. Sacar de donde no hay. Crear de la nada. Y emocionar. Y triunfar sin toro. Eso es muy grande..



Que tarde de toros hemos podido disfrutar. La plenitud de la madurez de una carrera sin igual. El torero más completo en muchas décadas salió a hombros ayer a pesar de pinchar y poder ser discutida la segunda oreja.
Y es que la tarde de este 2 de Junio la llenó Ponce de su tauromaquia y su categoría.

Una tarde tan completa vale mas que otras puertas grandes de espadas mas certeras. Toreros así nacen de tarde en tarde. Y ayer era día para admirar y paladear la tauromaquia del sabio torerazo de Chiva.
Detalles como quitar el toro a un banderillero en apuros con una larga cordobesa, elegir terrenos para dominar al inescrutable cuarto toro; son los que marcan la diferencia.
Las discusiones sobran hoy. Por encima de eso hay que saber mirar y admirar. Enrique Ponce demostró todo. Valor, elegancia e inteligencia. Y todo revestido de una puesta en escena preñada de aroma a torería cara. Y esa forma de componer para torear y torear con el cuerpo llenan siempre el escenario de prestancia.  Hasta dando la vuelta al ruedo estuvo en torero.
Lo siento por los disconformes y por las protestas mínimas que escuché. Pero cosas asi no se ven casi nunca. Ser natural y parecer tan fácil , es muy difícil.  La difícil facilidad de Ponce se llama MAGISTERIO .
O se tiene o no se tiene. O se nace o no. Y D. Enrique Ponce es el maestro de maestros y el torero de toreros. Asi de claro.
















sábado, 27 de mayo de 2017

JULI, CASTELLA Y MARIN TRIUNFAN EN SAN ISIDRO.

DOS tardes esta semana que se han visto cosas dignas de recordar después de media feria mala de San isidro 17.


El jueves El Juli rozó la puerta grande tras una demostración de poderío y maestría. Ante dos toros remisos a embestir de Alcurrucén. Tardos y mansos. Se puso en el sitio donde les obligó a embestir. La muleta poderosa de Julián voló templada, rotunda y mandona. Un par de faenas inventadas sin gestos de cara a la galería. Los toros se rindieron y quedaron exprimidos y podidos. Una defectuosa estocada a su segundo le cerró la puerta grande. Una oreja de figura. Una de las mejores tardes de El Juli en toda su carrera en Madrid.



Esa tarde el toro bueno se lo llevó Ginés Marín. Cuajó una magnífica faena de empaque y profundidad. Elegancia, pureza y verdad. El toreo bueno de siempre. la suerte cargada, dando el pecho y rematando todo detrás de la cintura. Y toreando con el cuerpo con gracia elegante. Ante su primero avisó con lo mismo. Era otro toro mas parado y soso pero la faena estuvo llena de gusto y toreo bueno. Los remates de pecho antológicos. La izquierda estupenda. Muñeca suave. Vuelos detrás de la cadera. Que gozada de toreo. Ya era hora. Lo de toda la vida. Enganchar , llevar y rematar detrás de la cadera con ajuste y arte. Hay torero grande. Una nueva realidad que abrió rotundamente la puerta grande y que sale lanzado al estrellato. Ginés nos recordó como se torea. Y nos emocionó.
Y  Sebastián Castella ayer con el toro de la feria, de nombre "Hebrea" estuvo extraordinario. Un toro precioso, serio, bravo y con una clase superior. Embestidas al galope y humillación máxima. Celo y nobleza y entrega total del Jandilla. Un toro de vacas. La vuelta al ruedo fue merecida. Y es el toro de la feria hasta ahora.



Y Castella estuvo a la altura de tan grandioso toro. Sensacional con la muleta. Cambios de mano interminables al ralentí. Series largas con muletazos profundos. Lento, cadencioso. Soberbio el toreo asi como el toro. Una belleza de espectáculo. Madrid volvió a rugir. Se fue la puerta grande por no enterrar todo el acero. Con el quinto un sobrero difícil y con genio Castella peleó con tesón, valor y carácter de figura. No llegó el acople pero su faena fue trabajada. Un esfuerzo admirable. La raza del francés y su responsabilidad de figura llenaron la tarde. Dos tardes muy buenas en su Madrid. Si la espada hubiera estado mas certera hablaríamos de alguna oreja mas. Su crédito en Madrid intacto o al alza aun mas. Respeto y admiración a un torero que cada día está mejor y mas cuajado. Una gran figura.

El Juli, Castella y Ginés Marín sobresalientes en Madrid. A ver si sigue la feria hacia arriba porque necesitamos toros así y toreros de categoría como estos tres.

jueves, 25 de mayo de 2017

TALAVANTE : SANGRE SIN CONSAGRAR.


Corrida la de ayer de las marcadas en el calendario de esta penosa feria de San Isidro 2017 sobre el papel y hasta ahora en el ruedo.
Los cuvillos esta vez salvaron el honor con dos encastados que cayeron en el lote del que dicen es hoy la primera figura. Los de Roca no sirvieron por falta de fuerzas y casta. Y el lote de Bautista fue muy noble y bobalicon pero con baja raza.
Bautista toreó frio y correcto a ambos. Faenas largas con algunos detalles de empaque pero sin estrechuras ni ajuste. Un par de quites estimables, uno por crinolinas y otro por Chicuelo. En sus feudos de Francia hubiera cortado varias orejas pero aquí ese alivio no vale. Y esos toros tampoco.
Roca Rey no tuvo lote. Su primero era un moribundo descastado y el sexto se lastimó en el caballo y se descoronó en el péndulo que abria faena. Disposición de Roca con sus quites estoicos de los que salió aperreado y perseguido al hacer hilo los toros.


Con la muleta y ante tan poco material como tenia en el tercero se mostró vulgar y despegado salvo en una primera serie buena con la diestra posterior a unos estatuarios perfectos. La faena se despeñó pronto con una parte de la plaza que no dejó de hostigarle. Ya no le tragan. Y hoy vinieron a por él.
Y a Talavante al que han sentado en el trono del toreo gran parte de la prensa hoy se le fue una ocasión de oro para convencer a muchos que aun no le ven de Rey del toreo.
Su primer jabonero se movió bravo en la muleta repitiendo. Faena enganchada, sin planteamiento inicial y con poco mando. Entre trallazos y enganchones salieron algunos naturales muy buenos de baja mano y vuelo limpio. Sus cites con la derecha no fueron lo mejor. Derechazos aliviados con el pico de la muleta y sin fajarse de verdad. Todo jaleado y admirado por igual en una plaza llena de palmeros perfumados de gyn tonics. Un pinchazo le privó de una oreja. Pero quedó toro por someter y por torear. Eso lo vieron pocos.
Con el quinto que fue el toro mas encastado de la corrida comenzó sin probar en el centro del ruedo. Este toro había apretado a su peón Trujillo a la salida de un par persiguiéndole hasta las tablas con fiereza. Pero él no lo vió y no pensó. Se puso en los medios con un toro con violencia y falta de quebranto. Al segundo natural casi le arranca el pecho. Lógico. El toro pedía doblones a gritos y sometimiento pero el pacense no se dio por enterado.
Embestía entero como un tren sin ser podido, ni llevado, ni toreado. Otro achuchón. Y a la siguiente con la derecha con la muleta oblicua y descubierto; el toro le cazó por no ir tapado. Arrollaba el cubillo en su embestida alocada y exenta de clase pero encastada y picante.Y cayó la cornada.


Se puso otra vez con la izquierda con gran valor y ahí a base de bragueta le enjaretó lo mejor de la faena en unos naturales deslavazados y emocionantes. Se acabó la faena con un espadazo recibiendo que cayó bajo y perpendicular. Oreja.

Valor a raudales. Entrega total. Dando el pecho si. Pero con un toro así una figura tiene que poder y mandar. Y eso no existió. El toreo es otra cosa. Enganchar, llevar y soltar. La muleta retrasada, el no tocar y el no empezar las faenas como pide un toro así traen estas consecuencias. Una cornada y medio toro sin exprimir. Aun así este enloquecido público de palmeros le hubiera sacado en hombros.
Cada dia lo veo mas claro. Aprovechar las inercias de las embestidas no es torear. Acompañar con quietud no es someter. Y con la muleta retrasada y en plan hierático no se le gana a un toro.
Hoy había uno que pedía un torero poderoso. Y Talavante no lo es. Hablan de él y no acaban; sutileza, temple, improvisación...bla ,bla...

A los toreros grandes se los mide con toros con nervio y problemas. No será el valor lo que le falte a AT. Le sobra. Pero para ser el número uno hay que pensar delante del toro, resolver, dominar y torear.
Me acuerdo de El Capea con "Cumbreño", me acuerdo de Rincón con "Santanero", me acuerdo...de como en tiempos pasados de toreaba mejor.




jueves, 18 de mayo de 2017

LA CARA NEGRA DE LA PLAZA DE MADRID.


La cara horrible de la plaza de Las Ventas está protagonizada por un sector de santones no necesariamente sentados en el tendido 7, que se erigen en sumos sacerdotes en el templo de la Tauromaquia mundial.

 
Y esta primera semana de San Isidro se están haciendo notar mas de la cuenta. Ayer sin ir más lejos reventaron a El Fandi que toreó con temple y largura a un toro de Fuente Ymbro. Entregada actuación del granadino en todos los tercios , al que pitaron , insultaron y despreciaron mientras toreaba como mandan los cánones dentro de su estilo personal. Tras una petición ;rozando la mayoria o pasandola; no concedida fue pitado por muchos por salir a saludar al tercio. Y es que solo los consentidos tienen patente de corso para los sabiondos juzgadores. Aplaudir algo a El Fandi va contra las normas. Decirle que es muy malo y gritarle en plena faena es lo correcto.
 


En cambio aplaudir a Curro Diaz es de buen aficionado. Jalearle y dar olés antes del que el toro le meta la cabeza en los trastos es lo obligado. Callarse cuando desperdicia un toro bravo al que dejó marchar enterito sin dominar ni cuajar, fue lo que dictó el sanedrín. O tapar los fracasos de sus toreros o ganaderias que apadrinan sin discusión y machacar sin piedad a los de la “lista negra”.

Abroncar a David Mora con gran crueldad en su pésima tarde de tres avisos fue otro detalle de lo envilecidos que están algunos. Un torero que hace solo tres años casi deja su vida en esta plaza. Una sensibilidad magnífica. Desmemoriados desalmados.

Y es que este fenómeno no es nuevo. Es la parte oscura de la plaza venteña. Existe desde el principio de los tiempos. Aquellos en los que Joselito y Belmonte compartieron amargados la cascada de insultos y censuras en una tarde de 1920 mientras decidian que en Madrid iban a dejar de torear visto el estado de las cosas.

Es la parte negra de la sociedad española, sectaria, intolerante y maleducada. Es el reflejo del complejo de inferioridad y la mediocridad. El ejercicio de ignorancia y desconocimiento. Una exhibición de falta de sensibilidad y de mal gusto.

Estos detalles son también; la plaza de Madrid. La que dicen primera del mundo. Comportamientos asi no engrandecen la categoria de Las Ventas.

Hace tiempo que impera en esta perturbada sociedad la vileza y la falta de respeto por cualquier cosa. Una plaza de toros es un reflejo de como está un pueblo. Ya lo dijo el gran Ortega y Gassett.

Madrid; cualquier tiempo pasado fue mejor.. Habia mas clase en sus tendidos. Y mas entendidos. Muchos mas que ahora. Mas categoria y mas señorio. Hoy queda muy poco de aquello. Público cambiante que no sabe de nada y otra parte mas pequeña liderada por unos caudillos resentidos y acomplejados que vomitan sus fobias y filias por doquier. Asi está esto.

miércoles, 10 de mayo de 2017

ANTONIO FERRERA ; LA PLENITUD DE UN MAESTRO.



Después de su calvario de dos años apartado de los ruedos por una grave lesión en un brazo, más de treinta cornadas en su cuerpo y 22 años de alternativa, Antonio Ferrera se ha sublimado en Sevilla.
Sus dos tardes han resultado un aire fresco para la apatía generalizada del sota, caballo y rey.
La exhibición mostrada en la Maestranza ha sido total. Con toros de Victorino primero, en una tarde de valor, poder y entrega absoluta. Una alimaña a la que ganó la pelea en una faena de emoción tan escaseante en esta fiesta anodina. Jugársela y ganar y con un toro de verdad.
Con los toros de El Pilar salió la torería. El sentimiento del alma que posee este torero. El paso de los años, la madurez y el conocimiento se aliaron con sus anhelos estéticos y artísticos que siempre tuvo.
Y brotaron los olés de Sevilla. La inspiración de sacar un toro del caballo con quite por faroles ejecutados con pasión y perfección no se había visto ni con el tunante de las cuatro tardes. Una faena de muñecas perfectas, temple, vuelos cadenciosos, suavidad, inspiración y puro sentimiento. Y otra vez la entrega en la suerte suprema donde se dejó la puerta del príncipe a cambio de dos pitonazos en el pecho por no rehuir la verdad. Asombroso.




Antonio Ferrera se ha consagrado en esta feria de Abril como un maestro consumado del toreo. no reconocido por muchos hasta ahora. Algunos sorprendidos del torero que han visto. Y es que ha sacado los colores a muchos compañeros con dos tardes de antología. Matando una dura y otra mas asequible y brillando en las dos. Rotundo y merecido triunfador de esta feria del medio toro y el medio pase.

Ferrera ya dejó hace mucho de ser Ferrari. Se ha templado en todo. Y su toreo fluye con una seguridad y una naturalidad que llegan dentro. El dominio del capote con unas verónicas que han borrado al cacareado Morante, sus quites de muñecas caídas meciendo el capote a cámara lenta o su muleta inspirada y elegante han sentado cátedra de lo que es torear. Y es que solo los maestros merece ser llamados así cuando demuestran el dominio total de la materia.
Antonio Ferrera domina el toreo de cabo a rabo. La puesta en escena de sus actuaciones llena el escenario plenamente. Su fuerte personalidad y un sentido del espectáculo muy marcado se llevan de calle al público. Y ahora cercano a la cuarentena, después de haber matado de todo, haber sido machacado por los toros e ignorado por muchos se ha rebelado para dar un mazazo y decir aquí estoy yo.
Esa fuerza de voluntad y ese valor de acero no se compran. Y el poso de los años y la experiencia del oficio bien aprendido hicieron lo demás. Y una cosa más; la toreria y el arte que tiene dentro de si Ferrera y que hace conectar con el público que capta lo que le sale del alma porque es torero de sentimiento, que siente lo que hace y lo expresa toreando con gran empaque y calidad.
Llega el momento de mostrarse en su apogeo y de admirar a un magnífico torero. Un MAESTRO que lidia, domina y torea.


El camino ha sido largo y duro. Es el momento de disfrutar de un maestro en plenitud; Antonio Ferrera.

martes, 25 de abril de 2017

EN LA MUERTE DE UN COLOSO; PALOMO LINARES.



Se ha ido un grande del toreo; Palomo Linares. Su muerte conmueve por el vacio que va quedando de toreros grandiosos que dieron tardes de gloria a esta nuestra querida fiesta. Puerta, Paquirri, Manzanares...

Palomo fue una de las grandes figuras de los años 60 y 70. Salido del hambre y la miseria de una familia humilde como tantas de aquellos años 50. De maletilla pobre a figura grande. El camino no fue facil y desde aquellas becerradas de la oportunidad que se organizaban en los años 60 en Carabanchel mostró unas condiciones muy serias para ser gente en esto. Los hermanos Lozano como buenos aficionados y taurinos espabilados le echaron el guante pronto y le llevaron hasta su retirada en la década de los 90.

El torero de Linares fue siempre un torero de raza, de pura casta. Nunca se dejó ganar por nadie en el ruedo. No tenia amigos y mordia cada tarde arrimandose al máximo. Ni abrazos ni alegrias por los compañeros que triunfaban. A destrozarlos en el ruedo. Ese era su lema.

Temperamento y personalidad a raudales. Un valor a prueba de bombas y un toreo poderoso de pocas filigranas pero lleno de poderio. Gustaba de templar y llevar a los toros mas atrás de la cadera por lo que le decian que se retorcia mucho, a lo que contestaba que los llevaba toreados mas atrás que nadie. Su capote vistoso no perdonaba jamás un quite ni en su toro ni en su turno con el toro de otro. Una espada segura que no marraba los toros que cuajaba. Y un ansia por sacarle todo lo que tuviera un toro dentro fuera bueno, malo o regular. Ese fue Palomo Linares.
 

 
Se interpretó a si mismo en varias peliculas para el recuerdo sobre su vida torera. Fue ganadero de los antiguos gracilianos que compró junto con la mítica finca “El Palomar“ junto a la vega del Tajo en las cercanias de Aranjuez.

Los hermanos Lozano lo adoptaron como a uno mas de la familia y le compraron los toros cuando los problemas economicos de una vida frenética llegaron. Siguió viviendo en su finca hasta sus ultimos dias. Alli refugiado en su otra gran pasión; la pintura. Pintó desde joven y actualmente era un reconocido artista del arte abstracto con renombre y siendo capaz de exponer sus obras en galerias de prestigio a nivel internacional. También como pintor llegó a cotizar y a codearse con los mejores.
 


El viejo maestro solia decir que la fiesta habia cambiado mucho. Y que habia que cuidarla para recuperar la fuerza que tuvo cuando el empezaba con su atillo de malletilla y el flequillo despeinado. El se habia tomado muy en serio su profesión e hizo gala de ello. Y siempre vestido de plata salvo en su última y fugaz temporada de 1995 en la que se hizo un grana y oro.

Palomo Linares habia marcado un tiempo en el toreo de su época. Compitiendo con torerazos con El Cordobés, Camino, Ordoñez, El Viti, Paquirri en un momento irrepetible en la historia, Sebastián se batió el cobre con todos y contra todos. Se ubicó en lo alto y pagó con numerosas cornadas y percances su precio por la gloria. El no dejarse ganar la pelea y el sentido de la responsabilidad tan grande que tenía no le permitian salir al ruedo a ver pasar la tarde. Por eso fue un figurón. Y como anecdota recordar que cortó el último rabo concedido en Las Ventas en mayo de 1972, 36 años depués del último logrado. La tarde anterior en la misma plaza salió silbado y vapuleado por la parte de la prensa que le quiso enterrar. Un hito. Acabar con Palomo no era tan facil...
 
22-05-1972. Las Ventas.

 
Echaremos de menos sus apariciones públicas y sus palabras sabias cuando hablaba de toros.

Descanse en paz, maestro.

 

 

 

 

 

martes, 11 de abril de 2017

FANDIÑO CRUCIFICADO EN DOMINGO DE RAMOS.



Crucifícale! Crucifícale! Como con el mismísimo Dios en la tierra, hicieron hace casi dos mil años aquellos fariseos que le habían aclamado como REY unas horas antes, así hicieron el Domingo de Ramos, el público de Madrid con Iván Fandiño.
Un torero que se encumbró en Madrid a base de entrega, valor y fuerza de voluntad. No era un torero de finuras ni filigranas pero si de los que no se dejan nada en el hotel. Paso a paso salió de las capeas de los pueblos y plazas portátiles hasta llegar a las ferias donde llegó a codearse con figuras. Sin regalos ni ayudas. A sangre y fuego.



Particularmente en Madrid hay tardes para recordar. Una corrida de Gavira en otoño de 2011 donde se jugó la vida. Triunfos con toros de Cuadri, Adolfo, Parladé, Valdefresno en tardes de buen toreo y también de sangre, como la que regó el ruedo después de luchar contra un encastado toro de Parladé que le atravesó el muslo. Consiguió su puerta grande tan rozada, tan perseguida, en 2013.
Madrid estaba con él y él con Madrid, la plaza que le lanzó. Su órdago del 2015 llegó en domingo de Ramos. Llenó la plaza hasta la bandera en pleno marzo. El reclamo era ver al gladiador frente a seis toros de ganaderías duras. El petardo fue tan gordo que casi acaba con su carrera. Fandiño se dio de bruces con una pared y despertó del sueño de querer ser figura con una tarde funesta, casi mortal.
A partir de ahí el torero comenzó un calvario. Deprimido y tremendamente afectado, arrastró una temporada dura de dudas y desaciertos.



Su caché se desmoronó y su sitio en las ferias con los grandes se esfumaron en poco tiempo. Vuelta a las plazas de tercera, a los pueblos del toro grande y el billete pequeño. Viaje al infierno. Y ahí está Iván ahora. Mascullando su caída y aquella tarde de Madrid donde defraudó a todos.
Este año , otra vez apostó por un gesto matando una de Victorino en Madrid, en Ramos. Su lote no fue bueno ni dio opciones de nada. Un mostrenco de 630 kgs. y sin cuello no era precisamente lo que esperaba. Y otro mentiroso y de corto viaje que no tuvo nada mas que ocho o diez arrancadas decentes. Esta vez el petardo fue de Victorino Martín.

 
Fandiño no podía salir de su via crucis con este lote. Pues después de intentarlo y quedarse bien colocado y tragar las primeras arrancadas de su primer toro escuchó silbiditos y tibias palmas de un público que ya no le espera. El segundo se frenó a la segunda serie y Fandiño viendo la gelidez hostil del respetable abrevió. Cara de circunstancias en su semblante. Resignado con su destino con esta fecha en Madrid. Fue pitado con fuerza cuando cabizbajo abandonó el ruedo que tantas tardes le vio triunfar y lo aclamó sin reservas. Los que le aclamaban hace poco ahora lo desprecian sin piedad y con crueldad.
Cierto es que FANDIÑO no está recuperado de su bache profundo. Ya el año pasado dejó patente una mejoría en el ánimo y en el temple que atesoraba. Un toro en Bilbao al que toreó de forma superior fue la muestra. Pero aún anda atacado, eléctrico y ansioso delante del toro. Su cabeza es una olla a presión. Está espesa y su toreo también.  Duro trance para un torero que ha pagado una mala tarde al precio mas alto. Duro castigo en especial el que le ha recetado su plaza de Madrid. Una plaza a la que tanto ha dado y que ahora le ha crucificado aun sin tener toros para triunfar.
El hombre es así. La plaza de Madrid crea ídolos para después machacarlos. No es el primero ni será el último. Y Fandiño sigue convaleciente aunque puede recuperarse y volver a brillar como ha demostrado muchas tardes. Que no desepere y no pierda la fé. Al "dios indio" César Rincón le despidieron como a un vulgar novillero fracasado en su última tarde en Madrid. Sin una ovación y sin un mínimo de decencia ni de sensiblidad, después de la gloria que había dado ese torerazo a la plaza que le catapultó a la historia del toreo..