miércoles, 13 de octubre de 2021

CELEBRACION DE LA FIESTA NACIONAL POR TODO LO ALTO EN LAS VENTAS.

Una tarde magnífica y luminosa brillaba el día de la Hispanidad de 2021 en Madrid. Se cerraba la feria de otoño y la mini temporada de 2021 en la capital del reino y en el día de la Patrona de España , la Virgen de El Pilar.
El cartel era muy esperado. Volvía Morante de la Puebla a la Monumental después de varios años. Toros de Alcurrucén, ganadería de numerosos éxitos de puerta grande en esta "su plaza". López Simón y Ginés Marín completaban la terna. 
La expectación era máxima. Plaza llena. Rostros ilusionados y de grandes expectativas. Tarde perfecta, sin viento y muy agradable.
Morante fue recibido con mucho cariño y le quisieron hacer saludar. Se le esperaba como nunca. Su temporada hegemónica de líder absoluto y su compromiso con la hispanidad han conquistado a muchos.
Su primero fue un toro tardo y que no humillaba en demasía. Hubo un recibo a la verónica con varios lances antológicos. El galleo por rogerinas sensacional. Qué difícil y que fácil. Que gracia torera. Otro quite excelso después de esculturas de Benlliure.
La faena de muleta fue una exhibición de técnica, alturas, distancias. Sobre la técnica y la serenidad de su valor construyó una faena justa pero intensa. Muletazos soberbios sueltos. Trincheras, remates y una gran serie por naturales. El toro no tenia mas. No era mucho pero el sevillano le obligó a embestir por el sitio que pisó. Y se lució en cada momento con un arte que es punto y aparte.  Estaba metido en la corrida. Una estocada algo caída pero de buena ejecución le puso la oreja en la mano tan deseada por el respetable como por él mismo.
En el tercer toro entró en su turno de quites y dibujó las chicuelinas más bonitas, ceñidas y preciosas que se han visto en esta plaza en décadas. Las manos muertas, el capote lacio. Mas estatuas efímeras. La plaza se puso boca abajo. Que primor de torero. Sencillamente cumbre!
El cuarto fue un buey infame. Lo intentó por ambos pitones. No tenía ni medio pase. Peor que un morucho. No se pudo redondear la tarde que olía a su ansiada salida por la calle de Alcalá. Pero ahí había quedado eso...Un torero magnífico y completísimo que ahora está en la cumbre porque le da la gana. Su crecimiento ha sido descomunal. Su compromiso con la tauromaquia en el ruedo y en la calle son de sombrerazo. Y la torería para estar en la plaza, para andar con los toros o para dar la vuelta al ruedo ahora; merecen el precio de la entrada. Morante es otro mundo...
Lopez Simón fue volteado duramente en su primer muletazo en los medios. Su primero fue manso y correoso. Se levantó dolorido y se expuso con bragueta sincera. Pero sin mando. Superficial y vulgarote. Buena estocada y deslavazada faena. Se pidió levemente la oreja.


En el quinto parecida la cosa. Otro toro que sirvió poco pero con genio y movilidad. Y la colocación al hilo y el toreo con pico dejaron aquello en algo insulso y aburrido. Bien con la espada. El valor quedó patente una vez más. Y también la superficial vulgaridad de plaza de pueblo. Se le pone la cosa difícil. A ver si alguien que sepa le ayuda y le enseña bien..Lo necesita.
Ginés Marín  se atrevió a replicar a Morante tras su prodigioso quite. Embarullado y después brillante por chicuelinas con bello remate. Con ese tercero vimos al Ginés de la serie B. Despegado, tramposillo y destoreando. Es decir vaciar para afuera y torear aliviado. Muy ventajista. Los santones callados como difuntos, curioso. El toro fue noblón aunque llegó con poco depósito después de tres quites. Marín no estuvo bien.
Pero en el sexto un manso que arreaba como un tren y que esperó a los banderilleros con sentido y malas intenciones; Ginés fue otro. Bueno; de mitad de faena en adelante. La primera parte en la linea de no ajustarse. Rompió el toro a embestir con calidad y transmisión. Otro "nuñez" que se ponía a embestir después de arrear para coger. Marín viró el rumbo con un cambio de mano eterno y despacioso donde surgió su cintura. Ahí cambió la faena y el público berreó. Se dió cuenta y subió el ajuste y salió la calidad de su toreo que los aficionados esperan y saben que tiene. Dos series de naturales ligadas con distancia, una de ellas a pies juntos fueron superiores. La calculadora funcionaba. Muy listo el extremeño. Apretó cuando quiso. El 7 otra vez rasgándose las camisas. Realmente hubo dos muletazos eternos e inconmensurables. Y dos series muy buenas. Estocada caida. Y el clamor. Dos orejas. Y a la calle de Alcalá. Discutibles y no discutidas. Ahora salir en hombros está barato en Madrid.
Ginés Marín es un buen torero. Tiene clase y gusto. Valor suficiente. Mucha calidad y madera de figura. Y es inteligente. Si quiere mandar y oler los billetes grandes debe apretar. Si persevera en su versión conformista se quedará en uno más. Ayer en las Ventas se llevó el premio gordo con la inversión justa. Discutible puerta grande. Nuevos raseros a la baja y mucho alcohol en las venas en un público de aluvión alejado de la exigencia y el conocimiento serio que había en Madrid.
Aún así la tarde de ayer fue emotiva y muy brillante. De las que hacen afición y de las que ilusionan y mucho. Y se vió toreo del mejor, que de eso se trata.
Una celebración por todo lo alto de la FIESTA NACIONAL aunque a muchos les jorobe.  Cultura hispana en vena y alegrías para los que lo vieron y lo sintieron. 
Pues eso ...¡ Viva España! 

martes, 5 de octubre de 2021

FERIAS DE OTOÑO; DE ALCOHOL Y REBAJAS.

 Las ferias de Sevilla y Madrid que se están celebrando este otoño de forma extensa y fuera de su tiempo normal están dejando muchas noticias  e invitando a muchas reflexiones.

Por un lado han demostrado que hay una vuelta al gusto por el toreo de arte y de pureza. La irrupción de Juan Ortega, la consolidación de Diego Urdiales y el ascenso al trono de Morante de la Puebla en su histórica temporada han generado ilusiones y pasiones entre los aficionados. También destaca la temporada de Emilio de Justo que ha conquistado muchas plazas y también Sevilla.

Morante con sus actuaciones sevillanas ha acabado con el cuadro. Su faena al toro de juanpedro se recordará por su carga emotiva y artística. La sublimación de un torero entregado al rito sagrado de la tauromaquia ha rendido a la afición a sus pies y ha borrado a los demás.

Otras figuras andan tratando de destacar pero ya están muy vistas y el público se interesa de nuevo por las nuevas esencias que esparcen los del concepto clásico y puro. Hay una vuelta al gusto por lo bueno.

EmIlio de Justo volvió a salir en hombros de las Ventas tras otra faena eléctrica y desigual tapada por una gran estocada ante un gran toro de Garcigrande que se toreaba solo. Madrid se rasgó la camisa como en en el mes de Julio. Olés neuróticos, chillidos de éxtasis. Como cuando Paula y Antoñete. Como si estuviera Rincón haciendo el toreo. Con su 
primer toro estuvo pésimo y se calló el petardo. No reconozco esta plaza después del parón vírico. Muchos de los cabales no han vuelto aún o se han ido para siempre. La plaza ha sido tomada por hordas de ignorantes alcoholizados sin entenderlas finas de lo que es torear y de lo representa la plaza en la que se sientan. Gritos de "torero"torero"por una faena deslavazada, despegada. con su pico, toreo retorcido y forzado y con trallazos mezclados con buenos pasajes no eran lo mas apropiado. Pero la plaza de Madrid y también la de Sevilla están sin norte por el mismo motivo.

Los aficionados que llevan décadas yendo a los toros en estos cosos comentaban por lo bajini que no daban crédito a lo que estaban viendo. Aislarse de semejante masa atronadora de chillones es difícil. Separar el grano de la paja en base a unos conocimientos y a un criterio es lo que siempre dio categoría a Las Ventas y la hizo ser la plaza que daba y quitaba. Hoy ya no queda nada de eso. Hay mucho público variable y casi ni quedan entendidos. Sevilla está aun peor. Se dan orejas y se jalean vulgaridades como norma. El alcohol tiene mucho que ver. Y sobre todo la ignorancia. El encierro social y la privación de toros tantos meses tal vez también. Pero lo que pesa más es el desnorte que sufre una sociedad enferma que lee poco que hace lo que ve o le dicen y que piensa mas bien nada.

Esta fiesta que parece resurgir y querer volver a la"normalidad" está tomando derroteros triunfalistas. Hasta en las plazas otrora santo y seña de la seriedad y la exigencia. Las que daban categoría y prestigio al que sacaba nota en sus ruedos. Por otro lado están los empresarios que siguen anunciando los mismos toreros y hierros de hace 15 años. Los jeques siguen con su tinglado de cromos y ganaderías fracasadas que aburren a las ovejas. Victorino y Juan Pedro Domecq colocando sus animales hasta en las portátiles desplazando a otros muchos criadores que agonizan. Aun así, hay toreros que ilusionan y ganaderías que embisten. Morante lo ha demostrado y ha sido el gran defensor del toreo durante esta temporada. No solo por matar diferentes encastes y abrir el abanico. También por buscar en la tauromaquia nuevas suertes olvidadas y ponerlas en escena. Y por esforzarse cada tarde por innovar y crear cosas bonitas. Por eso lleva gente y llena. Ha conseguido que se hable otra vez de toreo y de toros. Pero con la máxima seriedad y respeto a la liturgia de lidiar y matar un toro. Así debe ser!

El propio Morante de la Puebla ha tenido que pedirle al público que no le pidieran una oreja en su tarde miureña de Sevilla. Cuando el etanol y la falsa pasión embargaba a los ignorantes del gyntonic. Un gesto de torería sin precedente que yo sepa. Como vería Morante a la Maestranza para hacer ese gesto. Este ejemplo se extiende a Madrid y otras muchas plazas donde ya no se diferencia el oro de ley del oro que cagó el moro.

Preocupa y mucho esta deriva. No todo vale. No es lo mismo una gorra que un sombrero. También preocupa ver lo poco se ha aprendido de este parón tan trágico y casi mortal que hemos padecido. Siguen los mismos carteles de siempre. No importan las ganaderías marginadas. Hay toreros escondidos esperando su oportunidad. Hay muchas corridas aburridas y previsibles. Toreros muy vistos y que no interesan ya. Llevamos años así y no se reacciona. Muchos ya se han ido hartos de los tendidos y no volverán. Vienen jóvenes nuevos, es verdad. Pero bebiendo y mirando el móvil, no se hacen buenos aficionados. Y jaleando sin pensar lo que se ve, menos. Falta educación y respeto.

Hay que poner cordura. Hay mucho que hacer. Viene el invierno y se debe educar a la nueva afición. Y enseñar al que no sabe. La tauromaquia sale de un estado crítico pero sigue grave. Toca reflexionar lo que hemos visto esta temporada. Revisar pliegos, renovar empresas e ilusionar.

Madrid y Sevilla quien os ha visto y quien os ve. ..No hace tanto que a Emilio De justo no le hubieras regalado dos puertas grandes tan baratas. Tal vez le hayáis engañado y con los calores de mayo saquéis la lupa y le bajeis del altar a palos. Acoradaros de Rincón y sus gestas de Puerta Grande. No profanéis el templo porque será la perdición de todos. 

Urge una vuelta a la cordura, la seriedad y a la verdad. Si no es así el agua de fregar no lo beberá ni el perro...

martes, 21 de septiembre de 2021

LA TAUROMAQUIA Y SU NECESIDAD DE RENOVACION.


Después de casi dos años de parón por el virus chino la tauromaquia había entrado en "cuidados intensivos" a principios de esta temporada. Ni Fallas, ni San Isidro, ni feria de Abril ni San Fermín.
Las enésimas olas víricas, reales o inventadas, asolaban cada feria del calendario con el desprecio e indiferencia de muchas administraciones y no pocos "taurinos" nefastos y casposos que solo querían saber de billetes y beneficios sin importarles un comino que lo que les daba de comer estuviese acabado.
Los dichosos aforos de este país dividido en diecisiete partes, las "restricciones" absurdas no permitían montar corridas y ferias. La presión de la prensa vendida al antitaurinismo, la política antitaurina de muchas comunidades y la caspa que parasita el empresariado rancio hacián de cómplices y verdugos de la Fiesta Nacional.

Lo cierto es que jamás ha estado este espectáculo tan amenazado con la desaparición. La situación angustiosa de muchas ganaderías y muchos profesionales que viven de este sector es muy preocupante. Esta etapa oscura de nuevo orden coronavírico ha cogido al sector mas desunido que nunca y con cánceres internos que hay que extirpar. Acabamos de ver una pelea de bajos fondos en torno a la feria de Villaseca entre los banderilleros. Enfrentados por cuatro perras y haciendo huelgas y boicots. Otra vez la verdadera cara de unos y otros. Son muchos los enemigos que tiene dentro el toreo. Los de fuera hacen mas ruido y los internos mucho daño irreparable.


El verano ha traído una subida importante de festejos en plazas de menor entidad. Algunos nuevos empresarios no contaminados en clanes mafiosos y con ganas e ilusión por dar toros han  captado mucho interés con sus carteles. Y la gente está respondiendo. Hay ganas de ver toros. De disfrutar de nuestra tradición , cultura y afición.
Se empieza a ver mucha gente joven en los toros. Los abonos a precios atractivos dirigidos a los futuros o neófitos aficionados está dando resultados. Hay renovación si se atrae a ese público con oferta y diversión. Esto tiene una gran potencia y una fuerza colosal. Parece mentira que aun los casposos no hayan hecho nada por salvar la tauromaquia de las últimas boqueadas.
La idea es aprovechar las plazas para atraer juventud taurina y no para montar espectáculos de poco gusto y bajo nivel que nada tienen que ver con el toreo.



En Madrid hay un ejemplo bien hecho. El Cuarto Tercio que se puso en marcha en Las Ventas hace varias ferias y que complementa el festejo con un rato de flamenco, copas y música. Todo enlazado con los toros. Para hablar de toros después y en caliente. Siempre con el respeto por lo que pasa en el ruedo. Ocurrió la desgracia de Fandiño en Francia en junio de 2017 el día del cartel estrella y un  calor sofocante. Había ganas  de mojar el gaznate. Y se cerró a cal y canto. Sensibilidad y respeto.
Cuando Román o Gonzalo Caballero se debatían entre la vida y la muerte en una mesa de quirófano tras terribles cornadas se apagaron las luces de la fiesta en las barras y terrazas. Eso demuestra afición por parte de la empresa que organiza esta interesante parte lúdica; Brindis Events. Al frente me consta que hay un buen empresario trabajador y buen aficionado. José Tomás Pérez ; un gran relaciones públicas y que además torea muy bien . Con conocimiento, ilusión y afición se puede cambiar esto. Y si los políticos tuvieran la mitad de afición y apoyo; esto se iba hacia arriba.
Hay renuevo y mimbres para el futuro si se hacen las cosas con buen gusto y rectitud. Menos carpas y mas festejos. Mas toros y menos usar las plazas para eventos no taurinos. 
Con respeto a las plazas y a sus instalaciones se puede hacer que la juventud se enganche y socialice para arraigar la afición y las ganas de volver a los toros. Esto ya se hace en Las Ventas con el máximo respeto y seguridad.
Atraer nueva gente  que rompa el tabú de "ir a los toros" y disfrute de una tarde de toros en Las Ventas con un rato de ocio es el objetivo. Generar afición dentro del templo sagrado es una gran iniciativa.
Hay que doblegar a los rancios de dentro que han arrumbado esta gloriosa cultura. Y los políticos que no hagan nada, que es lo suyo. Pero que no interfieran permitan
que la gente con ideas, ilusiones y amor por los toros hagan el futuro viable. Hay cientos de ideas y proyectos. Merece la pena defender nuestra cultura y tradiciónes en estos tiempos de globalismo terrorista.
Dejen a los que quieren. Si no estaremos muertos muy pronto.

lunes, 13 de septiembre de 2021

EL ARTE DE MORANTE INUNDA LA GLORIETA CON GUIRLACHES

12 de Septiembre de 2021. Casi dos décadas después volvía a la Glorieta de Salamanca la ganaderia de Francisco Galache. Los famosos y codiciados guirlaches de los años 60 por los que se mataban las figuras de la época habían caído en un largo bache de olvido y plazas de cuarta. 
Morante de la Puebla en el mejor año de su carrera los había pedido para matarlos en Salamanca. En el carnaval de Ciudad Rodrigo y en un festival ya habia catado la dulce calidad de los berrendos mas famosos del campo charro. Tomó nota y este año pidió la corrida en su año de innovar y cambiar los hierros elegidos de siempre. Y llegó al coso en un coche de época descapotado, vestido de oro antañón y con una sonrisa que invitaba al optimismo.
Lucía hermosa la preciosa plaza de Salamanca repleta de aficionados expectantes ante lo que se atisbaba como acontecimiento. Recordaba el ambiente a aquella época gloriosa de las ferias en los años 80 cuando El Capea y Robles dividían el corazón de los aficionados. Aquellas tardes de calor y llenos. Aquellos años de esplendor en la capital del toro.
Ambientazo y ganas de ver embestir a los "vegavillar" de Galache que parecian haberse recuperado del bache y del ostracismo.
Y la tarde se recordará porque en el ruedo se vieron cosas sublimes. El paseillo epilogado con el himno de España abrió la función.
Morante ante el primero blando y justo de poder desgranó detalles sueltos de inmensa belleza. Despacio lo toreó, acariciandolo. Con el capote ya había dejado varios lances superiores marca Morante. Emborronó la pinturera faena con un sainete de pinchazos.
Pero en el cuarto explotó la tarde en una borrachera de torería y gracia lidiadora de otra época. Recibo con dos faroles de rodillas, quite por delantales al ralentí. Cogió el tercer par y lo clavó al cuarteo en la cara y en el canto de una moneda. Olor gallista. Ese cuarto galache era suave, dulce justo de fuerza y nobilísimo. El ideal para Jose Antonio. La faena fue prodigiosa. Templado, lento, muy despacio. La suerte cargada. El embroque precioso. Toreando con la cintura y el pecho. Rematando detrás de la cadera con profundidad y cadencia máxima. Que preciosidad. Los remates por la espalda, trincherillas de rodillas y desplantes gallardos tuvieron un sabor a gran reserva. La Glorieta era un manicomio. Antología de filigranas y toreo puro. Un pinchazo precedió a la buena estocada. Le pidieron las dos y le concedió solo una el rácano presidente. La vuelta al ruedo fue clamorosa. Salamanca se habia rendido al toreo lento y mecido del sevillano. Una tarde de arte absoluto, de gusto, de gracia torera y de olor a Edad de Oro del Toreo. Una revolución formó. Una tarde soberbia de un torero único.
El Juli tuvo un lote blando y con poco celo. Pero su tarde fue horrible. Desganado y despegado. No estuvo a gusto ni fresco. Penosa imagen. Lo del julipie volvió a espantar a la vista. Fue pitado.
Cerraba el cartel un joven torero salmantino de La Fuente de San Esteban, Alejandro Marcos. Formado en la escuela charra de la mano del recientemente desaparecido maestro Juan José al que brindó mirando al cielo. Hacia tiempo que no se le veía en una plaza importante. Morante le había "recomendado" para acompañarle en la tarde de los patas blancas. 
Marcos porfió con ganas y buen corte ante el bravo tercero que se apagó pronto. Como casi toda la corrida sacó nobleza pero justeza de fuerzas y recorrido. Y la raza justita.
Con el último, que era berrendo en colorao se explayó y triunfó con justeza. Este sexto amplio de carnes y preciosa estampa fue el mejor de la tarde. Con ese ritmo "chochón"  de este encaste. Embestía con ritmo, templanza y humillación. Y el salmantino lo cuajó por los pitones en una bonita faena. Administró el depósito del toro con tiempos y paseos largos entre tandas. Su estilo clásico y repleto de gusto y clasicismo sorprendió a los que no le conocían. Los que ya lo sabíamos refrendamos lo que le vimos de novillero. Es un torero clásico con empaque y cintura. Hubo mucho relajo y a veces toreo abandonao, de ese del bueno. Los remates por bajo rezumaron calidad y sabor. La estocada algo defectuosa pero de efectos rápidos le pusieron en la mano las dos orejas poniendo colofón a una gran tarde de toros.
Morante nos hizo soñar en una bonita y calurosa tarde de Septiembre. Entre vítores abandonó andando con majeza el albero charro el dia que volvieron los galaches a "su casa". Marcos se fue por la puerta grande con la esperanza de escalar puestos después de su importante triunfo. 
Y la afición salió feliz de los toros. Habia disfrutado Morante toreando y la gente iba plena y saciada de paladear puro arte. Se hablaba de toros y mucho otra vez en la ciudad del Tormes. Como en aquellos septiembres de hace tres décadas cuando Salamanca era un santuario de ganaderos y toreros de tronío que escribieron páginas de oro en la historia del toreo...









martes, 31 de agosto de 2021

MORANTE DE LA PUEBLA Y SU PLENITUD HISTÓRICA.


El año Morante se podría llamar. Esta temporada 2021 será recordada como el gran año de Morante de la Puebla.
Encabeza el escalafón en número de actuaciones; treinta a dia de hoy. Pero también en triunfos y en actuaciones excelsas que son casi diarias. Un espectáculo de torero desde los andares, los vestidos ancestrales que se enfunda, las monteras bicentenarias y sobre todo por la excelencia de su toreo.
Y es que este año el sevillano se propuso hacer cambios. Matar mas variedad de encastes, saliéndose del sota , caballo y juanpedro. Ha toreado domecqs, veraguas, Núñez, santacolomas, atanasios o próximamente miuras. Y con éxito, salvo su encerrona cantada de El Puerto donde se estrelló con la podredumbre de una ganadería jabonera.
Puede que Morante sea el torero de ARTE mas grande de la historia. Lo es de hecho. Son cientos sus faenas cumbres, excelsas, sublimes, en su ya larga trayectoria. Su capote ha superado al de Paula de largo.No digamos ya al "fardo" de Camas. 
La perfección a la verónica. El pellizco, el duende, la gracia. Un primor verlo torear con la capa cargando la suerte y cimbreando todo el cuerpo. Toreo antiguo que ha desempolvado de las tauromaquias de oro de Joselito y Belmonte. Todo diferente del toreo moderno. Todo clásico y añejo. Pero con máximo sabor, gracia y torería a raudales.
Con la muleta mas aun. Primor a dos manos. Remates de ensueño. Temple, despaciosidad. Acariciar embestidas a cámara lenta. El toreo fundamental encajado, cimbreante, natural. Y pasándoselos mas cerca que todo el escalafón. Rematando detrás de la cadera y cargando la suerte. Es la ortodoxia pura con arte y verdad. Templados lances y muletazos. Torear con todo el cuerpo. Muñecas suavísimas. Cada tarde salen cuadros de Benlliure. Carteles de toros firmados a cientos. Belleza, arte, elegancia, sabores antiguos y modernos.

Resulta que además la espada le está funcionando con más regularidad que otros años. La decisión y la mente despejada se notan y mucho. Y el sentido de responsabilidad. Todo ello hacen que sea el mejor torero del año y de muchos años. Un torero de época.
El parón epidémico le han azotado la conciencia y la ambición artística y profesional. Y está firmando su mejor año y lleva mas de veinticuatro de alternativa.
Lejos quedan las tardes donde birlaba toros por doquier y tomaba el pelo no pocas veces a los fervientes correligionarios. Temporadas de sonoros petardos y escándalos donde no quería ni ver a los toros cuando le hacían un extraño.  Ahora también le salen "cabrones" con pintas y se faja con ellos con un valor impropio de su sello artista. Exponiendo los muslos mas que nunca. Arriesgando mas que muchos que con sello de valientes, no lo son. Le ha dado la vuelta a su propia tortilla de birlatoros profesional de otras temporadas. Y ha convencido a todos, todos. Rendida está la afición. Así de claro...
 Pero además de valor; la técnica que tiene Morante es prodigiosa. Es la base de su enorme toreo y su amplio concepto de la belleza torera.
En ese coctel de embrujo, técnica ,valor , temple y conocimiento se mueve Morante. Y su constante obsesión por estudiar torerías antiguas y rescatar suertes olvidadas. O ropajes antañones. Completan este momento histórico de su tauromaquia. 
Madrid y Sevilla le esperan con ansias en el final de esta temporada. Se presume que habrá acontecimiento. Este año ya ha barrido al mediocre pelotón que ya ni le ve...
Si los toros le respetan y su "cabeza" sigue en su sitio; Morante terminará de firmar una de las temporadas mas llenas de contenido jamás firmada por torero alguno en la historia reciente del toreo.
Vayan a verlo que merece la pena...Es el momento MORANTE DE LA PUEBLA.
A este si se le puede llamar Maestro y Artista.; palabras tan degradadas en la tauromaquia.

martes, 6 de julio de 2021

EMILIO DE JUSTO PREMIADO SIN MESURA CON LOS MAGNIFICOS VICTORIANOS.

Se hablaba y mucho de los triunfos de Emilio de Justo en muchas plazas últimamente. El mano a mano con Ferrera en estas corridas que se han montado en Las Ventas aparentando una temporada normal parecía el examen para De Justo. Saber si podía aspirar a figura o no.
Se trajeron seis imponentes toros de Victoriano del Rio, de seis años y pitones para calentar un invierno. Y otra vez esta ganadería tantas veces triunfadora dio un gran espectáculo en Madrid.
A Ferrera no le hicieron ni caso. Pagó el peaje de salir dos veces en hombros de Madrid en 2019. Lo cierto es que anduvo, listo y lidiador toda la tarde. Su lote fue inferior al otro. Aun así dejó momentos de gracia, inspiración y dominio. No fue su tarde con la espada pero tampoco el publico le quiso contemplar demasiado.
Habían venido a ver al otro. Al tal de Justo. Torero que resurgió del mas negro ostracismo y que ya abrió la PG en una feria de otoño de hace tres años.
Le regalaron una oreja por una estocada en su primero al que toreó vulgar y sin ceñirse. Fue un toro bueno y noble. Su segundo de nombre "Duende", fue un toro excepcional. Bravo, encastado, fijo, codicioso, noble y con clase. Lo tuvo todo. De cortijo. La faena del cacereño fue irregular. Con la zurda apenas nada. Todo a diestras. Alguno suelto muy bueno. Otros sin mando, sin ajuste y en plan aprovecha-viajes. Estocada buena. Todo jaleado como el acabose. Y le dieron dos orejas antes del pañuelo azul que también afloró tras pedirlo algún cabal que aun queda y sabe ver. De repente Emilio había cortado tres orejas en dos toros sin dar una serie completa rotunda ante dos toros que se lo pusieron en bandeja. Estuvo por debajo descubriendo el torero que es ...
Y en el sexto, imponente castaño, le enjaretó una faena paciente y templada que fue a mas. Quizá lo mejor de su tarde. A este lo pinchó. Menos mal porque le querían dar otras dos orejas.
Madrid había perdido el norte definitivamente. El público no es el habitual y se nota. Hace tiempo que los entendidos se han ido de esta plaza y de otras. Casi nadie sabe lo que ve ni explicar porque se rasgan la camisa ante cualquier vulgaridad. Se oían los olés como cuando Paula toreaba a la verónica. Una apoteosis impostada. Una desmesura como la época que estamos viviendo. La de la sociedad borreguil que ya no sabe lo que es verdad o mentira. Pues eso. En la plaza lo mismo.
Me dio pena ver en lo que se ha convertido la plaza de Madrid. Conformarse en una temporada con dos corridas cuando antes había setenta. Conformarse con trapazos eléctricos despegados y vulgaridades para sacar los pañuelos y sacar a un tío en hombros si o si. A un torero que se lo hicieron creer y que le zurraran sin piedad cuando vuelva a este ruedo. Como le hicieron a Ferrera este domingo y al que aclamaron hace dos temporadas sacándole en hombros dos veces.
Así está esto. Hay ganas de toros y de fiesta después de estos encierros y prohibiciones por el virus chino. La plandemia ha hecho mucho daño en las cabezas y en las formas de sentir y de juzgar la realidad. Se notó mucho en esta tarde. Había mucho etanol en las venas del respetable e ignorante público que jaleó a de Justo mientras fingían un trance. Un show digno de ver.
Pero al salir de la plaza nadie toreaba por la calle. Solo hablaban del cuarto toro y de otros. De vitorinos a victorianos en siete días. Y qué diferencia! Los toros fueron los triunfadores de una tarde triunfalista e impostada. Un corridón de Pamplona de seriedad admirable y variado e interesante comportamiento. Y con toros de bandera para hacer el toreo bueno y para pasárselos mas cerca, oiga.
Pero eso no importaba. El sobresaliente ya se lo habían adjudicado a de Justo antes del paseíllo. Ferrera venia suspendido de casa.
De Justo no será figura. Es un buen torero. Le dieron la mayor pero el toreo fue menor. Y eso a veces es peor que no cortar nada. Con una oreja iba justo. El tiempo lo dirá.
De Justo ahora cogerá el puesto de ahijado de Madrid. Ese que ocupó el desvalido Ureña. El modesto adoptado. Le perdonarán la pierna retrasada, el pico, las ventanas y el toreo para afuera. Hasta que se cansen y le crucifiquen. Meritoria su ascensión desde el olvido. Muy meritoria. Pero de ahí a ser figura va un océano. No se lo crea usted y siga mejorando que le hará falta cuando le pongan con las figuras de verdad.

martes, 29 de junio de 2021

ENRIQUE PONCE SE QUITA DE LOS RUEDOS SIN DESPEDIDA

Enrique Ponce se retira del toreo. La noticia es un sorpresón. Treinta y un años de matador de toros que tienen por primera vez un adiós o un hasta luego. Un escueto comunicado ha sorprendido a seguidores y detractores por igual. De forma indefinida desde hoy 29 de Junio de 2021.
Lo cierto es que Ponce ha sido una figura del toreo indiscutible. Sus números, sus logros y su regularidad no tienen parangón en toda la historia del toreo. Su capacidad, afición, inteligencia y poderío han sido descomunales. Y lo ha demostrado todo en el toreo y no una; si no mil veces.
Pero desde su cogida en Valencia en 2018 con grave lesión de rodilla y posterior reaparición a los pocos meses ya no ha sido el mismo torero mandón y seguro. Su vida personal saltó al papel couché por su sonado divorcio y su posterior amorío adolescente con una niña guapa de Almería.
También su toreo estaba derivando hacia la cursilería con gestos a su "amada" después de cada tanda. Su ortodoxia clásica estaba derivando a un engolamiento amanerado. La discreción con su vida personal que durante décadas fue ejemplar se derrumbó por el precipicio del escándalo y el exhibicionismo ridículo en las redes sociales. Muchos aseguraban que se había vuelto "loco"...
Desde entonces Enrique ha estado mas en la boca de la prensa rosa que en la de los aficionados. Su apuesta en el año 2020, año nefasto para la tauromaquia, por tirar del carro ha sido loables y digna de la máxima torería y amor propio. El que mas toreó y ganando cuatro duros que era lo que había. Fue su ultimo gesto para su amada profesión a la que tanta gloria ha dado.
Pero este año en sus ocho actuaciones ha dado una imagen lejana de si mismo. Inseguro, nervioso y pajarero delante de los toros. Por primera vez el público le ha empezado a volver la cara. Ya no es capaz de tapar su mal momento anímico. Los problemas personales y su escabroso divorcio le han quitado el sitio. Anda por la plaza como un naufrago perdido en un mar de dudas e inseguridad. Una paradoja en el torero con más capacidad y seguridad de todos los tiempos.
Su cara en las últimas corridas en las que ha aparecido eran el reflejo de una zozobra interior que nublaba su sabiduría y su temple de animo. Se le veía crispado e impotente. Sufriendo delante del toro, algo impensable en este maestro.
Pero la vida es cruel a veces o siempre. El tiempo y los años no perdonan. Dice el refrán que" a la puta y al torero a la vejez los espero". Pues eso. Ponce no estaba. Una realidad reconocida por sus más acérrimos partidarios. Su decisión es una sorpresa con explicación. La prensa, las redes sociales le estaban zurrando sin piedad en cada actuación. El público le estaba volviendo la cara con hostilidad. Con implacable saña y perversidad. Ya les pasó a otras figuras que no supieron terminar a tiempo sus carreras.
A Ponce eso le ha reventado, conociendo su amor propio y su profesionalidad.
Nadie sabe ni debemos especular sobre sus motivos personales y extra taurinos que le han superado.
Pero nadie mejor que el propio torero sabe que para estar delante de un toro hay que tener la mente despejada y con la frescura para estar al máximo nivel. Ese que ha demostrado él de forma admirable durante tres décadas completas. Y ahora no estaba y él lo sabe. Inseguro y con poca confianza se vienen los nublaos y tal vez los percances. Hay que parar y Ponce ha tenido el valor de hacerlo y de forma silenciosa.
El tiempo dirá si es un hasta luego o un punto final. Así debería de ser y conociéndole...volverá.
Se merece la mejor de las despedidas por su histórica y asombrosa carrera. Es de justicia. Aún así GRACIAS MAESTRO por tanto, tantas veces. 
Ahora toca parar y poner orden en el caos. 

martes, 25 de mayo de 2021

EXITO ARTISTICO EN VISTALEGRE EN UN SAN ISIDRO DE MENTIRA.








 La feria de Vistalegre ha sido el primer serial después de mas de año y medio sin apenas toros. Lo cierto es que en once festejos se han visto muchas cosas. Cornadas duras, triunfos sonoros, faenas grandes, grandes pares de banderillas y buenos toros.

Un fracaso en las taquillas y un éxito artístico muy notable. Lo cierto es que los altos precios de las entradas, la incómoda ubicación del Palacio Arena y la escasa publicidad  de la "Matillada"y el miedo al virus chino  han sido definitivos para desolar los tendidos de plástico.


Pero curiosamente hay muchos momentos extraordinarios que han sucedido en el ruedo y merecen ser destacados.

Tomas Rufo fue la gran sensación de la novillada con un triunfo rotundo haciendo un toreo elegante y que augura mucho futuro para su carrera. Excelentes novillos de El Freixo lidiando el encierro mas completo de la feria.

Daniel Luque evidenció su gran momento. Dos serias faenas a dos toracos de FYmbro que le acechaban con malas ideas. Se impuso con bragueta, colocación y entrega verdadera. El torero que no pasaba la raya nunca ahora la rebasa con una firmeza dominadora admirable. Sus dos orejas fueron a carta cabal. Vuelve a contar y apetece verlo otra vez en las ferias. Lo de más mérito de la feria llevó su nombre.

El Juli estuvo muy bien sus dos tardes. Su poderío y temple han ganado enteros. Anda como nunca de sobrado y mandón. Es la figura más en forma. Dos orejas a un Garci grande remataron su gran paso por Madrid incluyéndolo como ganadero también.

Roca Rey cortó otras dos orejas a otro Garcigrande en una buena faena marca de la casa en tarde de mano a mano con Aguado que cobró una cornada y apenas esbozó algún detalle en sus dos tardes. El peruano no convenció en su segunda tarde con un lote malo y parte del público en contra..

Urdiales cuajó una gran tarde con los victorianos. Capote y muleta con sabor y poso de un clasicismo selecto. Un primor de torería, de regusto barroco y de empaque castellano. De lo mejor de la feria.

Morante en su primera tarde cuajó a un Juampedro de forma primorosa. Los ayudados rodilla en tierra cerrando la faena con sello gallista se recordarán muchos años. Estampas de otro tiempo y el genio salido de la lámpara. Faena para guardar.

Román frente a los Adolfos indómitos demostró su valor y ganas de triunfar. Dos faenas de exposición sin remate a espadas. Esfuerzos sinceros y sin sitio con el acero. Una pena.

Y Juan Ortega pintó varios carteles de toros dignos del mejor museo. Su arte y forma de componer son para paladares exigentes. La estética preciosista enamoró a los aficionados. Borró a Aguado, el supuesto nuevo paladín del toreo. Su concepto hondo, acinturado y ceñido toreo sobrepasan al sevillano tan  cacareado por los listos de turno. No hay color. Si hablamos de arte digamos Morante, Ortega y Urdiales.

Las cornadas de Manuel Perera y Juan José Domínguez  fueron terroríficas. Durísimas. Pudieron ser mortales. Milagros de San Isidro. Quedaron en las manos del Dr. D.Enrique Crespo, eminente cirujano que también fue triunfador de esta feria. Un gran médico que tuvo un lote complicado de torear sobre el hule. Y la puerta grande fue para él por salvar vidas y tranquilizar a todos con su gran humanidad y su cirugía experimentada. Merecido reconocer su gran semana en el quirófano. Olé!

La feria tuvo argumentos para entretener y disfrutar viendo torear. Esto se quiere empezar a mover. Saliendo del abismo, la afición tiene sed de toros. De ferias. De lo de antes. Pero en Madrid los toros han de ser en Las Ventas. Y en Vistalegre en invierno cuando no haya toros en la Monumental.

No sabemos a qué espera la Presidenta reelecta de la CAM a abrir LV pero ya mismo. Después de su festival electoral y de su apoyo/postureo a la fiesta de los toros no da fecha para abrir Madrid. Sin Madrid no habrá recuperación, ni reconstrucciones ni nada de nada. El verano pinta a desierto venteño. Cerrojazo pepero. Abran ya. Vistalegre ha sido un San Isidro sin serlo. Por eso no tuvo tirón para el público. San Isidro no hay mas que uno.

Es la hora de cumplir las promesas y dar la cara de verdad por los toros en Madrid y en España. No me cuenten mas milongas de contagios ni de obras pendientes ni de seguridad. Se pueden dar toros sin problemas y con mas gente. No se ha contagiado nadie en un tendido aun.

 Honren nuestra plaza y déjennos vivir nuestra pasión en libertad. Ya están tardando.