martes, 14 de enero de 2020

EL JARAL DE LA MIRA UN PARAISO DEL GUADARRAMA



Una fría mañana de Enero en la dehesa de El Jaral de la Mira no es cualquier cosa. Mas bien es un regalo para los sentidos. Amanece tibiamente entre viejas encinas y robles ancestrales sobre la severa helada que ha dejado el arroyo petrificado en blanco hielo. El sol de Enero apenas puede con la gélida mañana que se intenta abrir camino para mitigar la pelona.
Cercados centenarios testigos impasibles del paso del tiempo recogen las reses bravas que han vuelto a campar a sus anchas después de un paréntesis sin habitantes de casta. Encinas milenarias, molinos de Felipe II, robles de ocho siglos, puertas y puentes con usía dan un aire de inmortalidad inmóvil a esta finca. Un parque jurásico; con una historia vegetal viviente y pretérita,  permanece silencioso guardando secretos de naturaleza y toros bravos. Abrigo de aves, zorros, jabalís, corzos y venados.
Suelos ricos y agradecidos de hermosas y amplias primaveras soportan jarales y carrascas junto a los "quercus" que se erigen en reyes del adehesado por edad y porte imperial. Historias milagrosas de otros siglos y fuerzas telúricas imprimen misterio y curiosidad por igual.


El Jaral de la Mira tuvo toros bravos desde hace un siglo. Primero la familia del Marqués de Alonso Pesquera que la fundó en 1930 con reses de Coquilla. Posteriormente en 1954 pasó a manos de la familia Jardón, empresario de la plaza de Madrid a finales de los años 70. En 1996 vendieron sus propietarios los animales a Fernando Peña que los trasladó a Toledo. Ya habían refrescado con procedencia Baltasar Ibán en los años 90 y eliminado lo anterior. Y desde entonces el toro bravo estuvo ausente durante dos décadas. La viuda de Jardón vendió finalmente la histórica finca en 2015 a sus nuevos y actuales propietarios. La familia Sandoval. Un apellido de éxito en la hostelería de primer nivel. Al frente del nuevo hierro se sitúa el matador de toros Rafael Sandoval. Alumno de la escuela taurina de Madrid de éxitos novilleriles en los albores de los noventa y actualmente reconocido sumiller.

Apostaron por esta histórica finca para volver a traer animales bravos al lugar donde estuvieron un siglo. A Laurentino Carrascosa le compraron casi toda su ganadería procedencia Torrestrella. Hicieron su propio hierro y compraron otro para pertenecer a la Unión de Criadores. Desde hace pocos años crían sus toros buscando la clase y la calidad. Cercados amplios, frescos y cuidados amparan las ochenta vacas de vientre y los novillos y sementales. Viviendo en el lujo de la dehesa jurásica de El Jaral.

La plaza de tientas en lo alto de un cerro domina una panorámica inigualable de la sierra de Guadarrama y la impresionante cruz del Valle de los Caídos. Una plaza serrana con sabor y empaque. Muros de granito mezclados con arquerías encaladas le dan un aspecto campero madrileño inconfundible. En ella se grabó la película "Aprendiendo a morir" donde un jovencísimo Manuel Benítez comenzaba su fulgurante irrupción taurina social y torera en la España de Franco.


La guinda de este paraíso es el conjunto de modernos espacios diseñados por sus nuevos propietarios para celebrar eventos sociales de alto copete. De hecho la familia Sandoval es un referente en el mundo de la cocina, el gourmet y la vanguardia gastronómica. Un complemento perfecto para disfrutar de la naturaleza y el buen comer. Rincones diseñados con buen gusto adaptados y capaces de acoger a lo mas glamuroso de la sociedad. Un indudable acierto para rentabilizar las ciento y pico hectáreas. El toro , la dehesa y el enclave magnífico de su ubicación hacen de el JARAL DE LA MIRA un lugar para sentir cosas buenas. Un paraíso a solo 50 kms de Madrid donde sumergirse en un mundo de paz, naturaleza y belleza antigua.


El proyecto de sus nuevos propietarios es envidiable. Sus anhelos como negocio no acaban en sus creaciones culinarias. Y es que han apostado por el toro bravo. En estos tiempos tan difíciles para criarlos. Y eso hay que aplaudirlo. Invertir un buen dinero para conservar una dehesa histórica y magnífica como esta es un ejercicio de  generosidad, valentía , afición que merece difundirse. Ecologismo verdadero y amor sentido por el toro bravo y por la naturaleza pura del campo de Guadarrama. Guardianes de una tradición centenaria en los campos escurialenses. Chapó y suerte a la familia Sandoval con este nuevo hierro de buena simiente y próspero futuro. Se lo merecen..

 
 Fotos: Jorge Delgado Casas.
 "Camino al toro".
 

 

 
 

 

 

jueves, 2 de enero de 2020

CAMINO AL TORO: UN DIA EN VALDEFRESNO




"CAMINO AL TORO" es una de las novedades atractivas que germinaron en este año 2019 recién terminado. Un aficionado, fotógrafo taurino y amante del toro; Jorge Delgado ofrece desde hace poco tiempo la posibilidad de visitar ganaderías de bravo en vivo y en directo. Pero no solo eso. Contemplar las labores de tentadero, herradero, ahijado, movimiento de toros en el corredero, montar a caballo entre las cabeceras de camada o disfrutar de las parideras en vivo y en directo. Incluso poder tentar con aficionados prácticos. Algo inédito hasta hoy.
El trabajo fotográfico de este joven madrileño está brillando por méritos propios en las redes sociales taurinas por su calidad. Esperar la luz adecuada, madrugar o aguardar pacientemente el ocaso para coger las mejores instantáneas del toro en la dehesa. Cuidar los detalles para que la aspiración del aficionado quede plenamente satisfecha.
Es un privilegio para cualquier amante del toro y del campo poder acceder a fincas míticas e históricas. Actualmente se extiende a las dehesas salmantinas, extremeñas y manchegas en las que pastan cientos de ganaderías de primer nivel.

Su estrecha relación de amistad con los ganaderos; ha propiciado que estos abran las puertas de sus fincas para pasar un día inolvidable de emociones y sensaciones únicas. Contemplar a escasos metros un nacimiento en directo o escuchar en silencio el trote de una manada de cinqueños galopando a tres metros es un placer muy difícil de obtener. Hoy gracias a CAMINO AL TORO es posible.
Para un aficionado es algo imprescindible. Pero no solo el toro es el protagonista. La dehesa, ese ecosistema ibérico de alto valor ecológico y faunístico, compone el marco perfecto para el disfrute de los sentidos. Y conocer a las gentes que las mantienen como hace dos siglos y que se juegan su dinero por la supervivencia de la especie animal mas exclusiva del mundo. Escuchar sus experiencias, su lucha diaria, sus anhelos e ilusiones complementan las visitas y abren las mentes de los visitantes a la problemática diaria de un ganadero de lidia.

El pasado domingo tuve la ocasión de visitar la ganadería salmantina de Valdefresno de la mano de Camino al Toro. Una preciosa finca ubicada en Tabera de Abajo. Allí pastan los"lisardos"que sobreviven casi como encaste en vías de extinción, lejos de los años de oro del encaste Atanasio Fernández. Su propietario José Enrique Fraile nos preparó una visita excelente, por el trato exquisito y educado y por la belleza de lo mostrado. En manos de la familia Fraile desde 1911 esta finca dedica 500Ha para el bienestar animal del bravo, del cerdo ibérico y del vacuno manso. Espacios enormes e impolutos para albergar unas pocas cabezas. Que vengan a verlo los ecologistas de despacho, los ignorantes y los alumnos de los colegios. Alucinarían con tanta belleza y respeto por nuestra naturaleza y por el rey de la fiesta.
La dehesa lucía verde y ensapada de agua por las recientes lluvias. Encinas centenarias cuidadas con esmero, podadas con mimo .Un día luminoso; después de jornadas de intensa niebla.
Vistamos los toros de saca de las plazas de primera. Los toros de plazas de segunda. Las vacas de vientre, lustrosas, de pelo brillante y abundante, arropaban la piara de becerros recién nacidos. Tuvimos la suerte de ver un parto en directo. En una hermosa encina una vaca con la placenta colgante; lamía a su becerro acostado y frágil. Recelosa y maternal. Una imagen preciosa que solo se puede ver en el lugar y momento adecuado. A los pocos minutos el becerrín se ponía de pie a duras penas...


Contemplar un viejo semental indultado viviendo sus últimos años de vida tras padrear varios lustros fue otro placer indescriptible.
Para finalizar; contemplar ( y en mi caso participar) en un tentadero de hembras en la hermosa plaza de tientas fue el colofón a una mañana en el campo charro de las que no se olvidan y llenan los sentidos.


Comentar con la familia ganadera los avatares de la jornada con un buen vino y un embutido ibérico cerraron una mañana sensacional.
Así se hace mas y mejor afición. Los ganaderos han apostado por esta nueva forma de negocio y difusión del toro. Y han acertado. Con gran generosidad han abierto las puertas de cercados, placitas y palcos privados para que el aficionado conozca lo que cuesta ser ganadero de reses bravas en la España de hoy. Es de agradecer, valorar y reconocer el esfuerzo y el trabajo de estas nobles gentes que siguen las tradiciones familiares de generaciones por seguir criando al toro para sostener nuestra fiesta. Un negocio ruinoso. Y estos románticos enamorados y mas ecologistas que cualquier "Greta" de turno se juegan su patrimonio por un amor y una afición.
Larga vida a la ganadería de Valdefresno y suerte a "Camino al toro" en este innovador y admirable proyecto de fomentar afición y ayudar a cumplir sueños.
Suerte a José Enrique Fraile y familia y enhorabuena a Jorge Delgado por su trabajo bien hecho y su ilusión por enseñarnos el camino al toro...



 


 

 

jueves, 5 de diciembre de 2019

LUIS FRANCISCO ESPLA: EL MAESTRO TOTAL.




Hoy hacemos un recuerdo breve al gran maestro en tauromaquia, D. Luis Francisco Esplá Mateo. Nacido en Alicante (1957). Matador de toros. Estudioso de Bellas Artes, pintor, fotógrafo, melómano, cazador, conferenciante, lector, humanista y amante del conocimiento. Y sobre todo; artista. Ha cincelado obras de arte durante toda su vida con los trastos de torear y los pinceles.

Ya en su tierna infancia respiró el ambiente taurino por los cuatro costados. Su padre, Paquito Esplá o “Curro Ortuño”, fue un famoso novillero . Tras retirarse fundó una escuela taurina en Alicante. Y allí fue donde empezó a forjarse como torero. Irrupción novilleril fulgurante ya que debutó con caballos en Tenerife con dieciséis años. Exitoso y aventajado novillero que con solo 18 años recibió la alternativa en Zaragoza en 1976 de manos de Paco Camino.

Durante 33 años en activo Esplá se consagró como un maestro total del toreo. Estudioso de las viejas suertes caídas en el olvido de los siglos. Resucitó quites, adornos y lances ancestrales. Gran observador, activo e intuitivo en cada instante de la lidia. Exploró más allá de la técnica y la práctica para convertirse en un torero intelectual y en continua evolución en su relación con el toro y el espectáculo. Con una preparación física portentosa propia de un atleta . Conocedor como nadie del animal y sus terrenos. Perfecto e inteligente lidiador. El mejor de su tiempo. Se convirtió en un toreo enciclopédico, poliédrico, único, original y con una personalidad irrepetible. Estilo clásico con un capote esplendoroso y variado en quites y recortes. Engrandeció el segundo tercio convirtiéndose en el mejor banderillero de su época y de muchas. Pureza, habilidad, valor y decisión, con los rehiletes. Llenando el escenario como no se ha vuelto a ver. Se aplicó con la muleta hasta su última tarde con un estilo antiguo, serio, poderoso y clásico. La torería máxima.


Sus vestidos dieciochescos recargados de bordados, anchas hombreras, chaquetillas generosas eran el viaje en el tiempo a los viejos grabados taurinos de siglos anteriores. La montera calada en las faenas. La suerte suprema a recibir. Los galleos, adornos afarolados, pares por los adentros, giros y recortes con los rehiletes. Los cambios de mano. La gracia levantina. El desparpajo. La sonrisa pícara del que todo lo sabe. Sellos únicos de la tauromaquia de un genio.
Su carrera estuvo marcada durante algunos años por el cartel de banderilleros que fue imprescindible en todas las ferias. La Plaza de Madrid fue para él como una novia. Amor reñido. Pero amor correspondido. Noventa tardes en Las Ventas. Cuatro puertas grandes. Quince orejas cortadas y multitud de lecciones magistrales dictadas en el templo del toreo. En junio de 1982 participó en la denominada “corrida del siglo”, con una memorable actuación que pasó a la historia y en la que ató el corbatín en un pitón del toro en pleno éxtasis triunfal. En 1999 su faena a “Portillo” de Victorino Martín fue un prodigio de valor e inteligencia lidiadora. Los victorinos marcaron su carrera en esta y en muchas plazas. Su obra más grandiosa fue la de su despedida de los ruedos el 5 de Junio de 2009 en la capital del reino. “Beato” de Victoriano del Rio, un enorme y bravo toro; propició la realización de la faena de su vida. Un canto al clasicismo del toreo de siempre. Una joya para la eternidad. Esplá se fue a lo grande dejando un capítulo de emoción y magia en la Historia del Toreo.


Hijo de torero, hermano de torero; Juan Antonio. Padre de Alejandro, al que doctoró en Alicante en 2010 en una reaparición especial. Como lo fue la de 2016 en el coliseo romano de Arles. Francia siempre fue afición predilecta para él. Recibió el encargo de Juan Bautista de pintar el ruedo en la tradicional corrida goyesca y acabó sucumbiendo a la tentación de torear de nuevo en público. Aquel dia volvimos a ver al viejo maestro en plenitud en una tarde épica.






Retirado en su finca alicantina de ”La Taifa de Jorba”, en plena montaña levantina, Esplá disfruta del descanso del guerrero entre lienzos, plantas y recuerdos. No hizo del toreo el eje exclusivo de su vida. Fue más allá. La inquietud por el arte y el saber han ocupado sus espacios vitales tanto como el toro. Su pintura expresionista es buen ejemplo de ello. Ha expuesto desde hace décadas en España y Francia destacadas obras no exclusivamente taurinas. Menciones a su cartel de la Beneficencia madrileña de 2013, la carteleria de Beziers en 2018 o la ya citada de Arles. Las luces mediterráneas de su Alicante, inspiran sus creaciones expresionistas que cotizan al alza por su calidad y depurado estilo. Esplá recibió la medalla de oro de las Bellas Artes en Jerez en 2009.
 
Defensor de la tauromaquia con el verbo y la razón como hizo en 2010 en el parlamento catalán en una jornada de infausto recuerdo y en multitud de conferencias magistrales. Es un honor escucharle y aprender de un Maestro. Muchas gracias por tantas tardes de gloria y por defender la tauromaquia y la creación artística con tanto celo.

Larga vida al Maestro Don Luis Francisco Esplá.



 

 
 
 


 

miércoles, 6 de noviembre de 2019

GONZALO CABALLERO: SANGRE DERRAMADA.


Después de casi un mes ingresado por una terrible cornada en Madrid; Gonzalo
Caballero ha salido hoy del hospital. Percance gravísimo que cerca estuvo de costarle la vida. Los médicos Padros y Gandarias han hecho un trabajo excelente para salvarle la vida y acelerar este alta hospitalaria. Queda un largo camino de recuperación de las muchas zonas afectadas por tan descomunal herida.
El joven torero madrileño ha ofrecido una rueda de prensa emotiva contando su amarga experiencia y mostrando sus enormes deseos por volver a torear. Ha afirmado que "en unos años la gente pagará la reventa por verle". No cabe duda que Caballero tiene un valor inmenso, casi inhumano y una obsesión patológica por ser figura del toreo. Su corta trayectoria ha estado plagada de muchas cornadas muy graves. Cientos de porrazos y golpetazos. Y a cambio muy poca gloria y escaso interés empresarial. Y unos pocos contratos para tanta sangre derramada.

Esto da que pensar. Primero que es capaz de levantarse después de gigantescos tabacazos y volverse a poner delante de afilados pitones con admirable impavidez. Algo al alcance de muy pocos. Su valor está demostrado para los restos.
Pero también invita a pensar que un torero que en seis tardes en Madrid ha pasado seis veces al quirófano gravemente agujereado no está haciendo algo correctamente. En el toreo es indispensable la técnica y el conocimiento para torear. El valor no se puede malgastar sin la técnica. Esa que hace que los toros embistan mejor, que reduzcan sus defectos y agiganten sus virtudes. Sin eso lo más probable es que acabes volando. Si eres bruto con el bruto pierdes siempre. A cojones siempre ganará el toro. Por otro lado está la inteligencia y la audacia para saber qué hacer en el momento lo apropiado con los toros. Los terrenos, las distancias, las alturas, los toques, la colocación son la base estructural de una buena lidia y sobre todo el conocimiento. Caballero es joven y aun puede conseguir sus sueños. Con sangre; ha pagado con creces. Pero eso el toro no lo sabe. Para imponerse y triunfar hay que pensar y conocer. Y torear. Y matar en el sitio. Y sin ser corneado. El secreto es evitar que el toro te hiera y al mismo tiempo torearle y crear una obra de arte, de sentimiento o emoción. Eso es torear. Y de siempre se dijo que este duro oficio es para inteligentes y no para temerarios.

Me consta que Gonzalo está rodeado de muchos amigos toreros de larga experiencia, otros no tanta. Asesores no le faltan para enderezar sus caminos que hasta ahora han generado mas noticias en las enfermerías que en las puertas grandes.
Las dos cornadas de este año en Mayo y otoño han sido casi idénticas. Tirarse a matar sin cruzar, a lo loco y encima de los cuchillos ha sido un error craso. Asi no se puede matar un toro. Y así se puede acabar muy mal. Ha podido contarlo. Pero salió perforado ampliamente. Ahora toca superarlo y aprender el oficio de verdad.
El toro es algo muy serio. No se puede jugar con el destino tan a menudo y sin sentido. Y con desconocimiento lógico propio de la bisoñez, menos aun.

El está convencido de su sueño. Pero los milagros no ocurren todos los días y el toro espera su oportunidad para cornear al que se equivoca o al torpe..
El largo invierno debe de ser tiempo para reflexionar y curar el cuerpo y el alma herida. Pero urge un cambio en la tauromaquia de Gonzalo Caballero. Así no se puede seguir, entre un vestido de luces y un pijama de quirófano. Así de claro. Algo pasa y hay mucho que aprender. Los órdagos sin cartas casi siempre salen fatal. Y las plazas de toros recuerdan a los circos romanos pero no lo son. No quieren tragedias sino toreo.
Suerte a Gonzalo en su restablecimiento total y en su crecimiento como torero. Aun es joven y aun queda mucho por aprender. Pero la cabeza es para pensar y no solo para ponerse la montera. Que Dios le proteja y le ayude . Amen.

martes, 8 de octubre de 2019

ANTONIO FERRERA: TRIUNFO APOTEOSICO EN OTOÑO


Calmados ya los ánimos exaltados y después de reflexionar unos días es tiempo de analizar la encerrona de Antonio Ferrera del sábado 5 de octubre en Las Ventas.
La apuesta del torero de Badajoz era un auténtico reto. La corrida estuvo bien presentada. Hubo toros con gran trapío. El toro de Madrid.
La primera mitad fue mas gris. No sirvió el primero de Alcurrucén, manso y con genio. Ferrera correcto y queriendo. El segundo de Parladé grandón y noblón se dejó aunque sin humillar. La faena fue aseada con una buena tanda al final. La espada hizo volar una posible oreja. El tercero de Adolfo esperaba y le costaba pasar. En banderillas Fernando Sánchez puso un par antológico de poder a poder. De los mejores del año. Con este no se dio coba y se lo quitó de en medio tras unas probaturas a izquierdas. Hasta aquí intentó ser variado en quites y hacer cosas nuevas. Esa nueva línea de improvisar lances basados en movimiento y originalidad mas que en quietud y ortodoxia.
Al salir el cuarto la tarde iba un poquito cuesta arriba. Este era un torazo de Victoriano del Rio encastado y bravo y con gran poder. Pedía mando, muleta adelantada y mucha disposición. Ferrera no acabó de entenderlo ni en distancias ni alturas. Le costó adelantar la muleta para torear y mandar. Prefirió el toreo abandonao y dejar la muleta muerta y el cuerpo desmayado. Pero el victoriano no pedía eso. Rematar los muletazos por arriba terminaron de darle la victoria al toro y arruinar la faena. Aun así puso entusiamo y voluntad pero no acertó y dio la sensación de que se le había ido un gran toro para levantar la tarde.

El quinto de Domingo Hernández fue un toro muy encastado. Humillaba y acometía alegre. Con el capote otra vez Ferrera estuvo brillante. José Chacón puso otro gran par para el recuerdo saliendo con inmensa torería para después llevar al toro cosido a su capote media plaza. Un primor; así como su brega al segundo suave y medida. Torero y perfecto. Aquí Ferrera  equivocó terrenos y distancias. La muleta retrasada y la tónica de toda la tarde de mover las piernas en demasía y adelantar poco los trastos para traerse toreadas las embestidas dejaron la faena en algo menor. Hubo pasajes y remates muy buenos. Volvió a dar la sensación de dejar medio toro por exprimir. La estocada entera en el sitio le dieron una oreja que era oxígeno para seguir soñando.
Y el mejor toro para disfrutar y triunfar salió en sexto lugar. Un colorado de Victoriano del Rio alto y grande. Pero era un dulce. Antonio aquí se vació del todo y sacó lo mejor de si mismo y de veinte años de profesión. La lidia completa de principio a fin. Soberbio.

Portagayola, larga cambiada para quitar del caballo, quite de oro, un par al quiebro en el tercio que fue sublime, el único de la tarde, en dia de grandiosos pares. Y la faena justa, medida y espléndida. Inspirado en remates y cambios de mano. Esta vez si lo llevó cosido y ligado con temple y muñeca. La plaza por fín explotó como el toreo de Ferrera. Un auténtico manicomio la plaza con la noche ya encima. Detrás de la espada se fue con todo el corazón a buscar la puerta grande. Una media estocada y dos descabellos lo dejaban todo en el aire pero Madrid se volcó en la petición y cayó la oreja que abría la PG.


Emociones desatadas en una apoteósica salida en hombros. Una tarde de gran entrega, derroche físico y derroche de ganas y entusiasmo. Brillante, variadísimo y original con el capote. Con la muleta abusó de las piernas mas que del toreo fundamental. Movidito mas que quieto. Muleta mas pendiente del remate que del dominio. Pases mas cortos que largos. Tal vez por eso no acabó de cuajar al 4to y 5to. Con el "bombon" sexto lo bordó de cabo a rabo. La espada tampoco anduvo fina.


Una buena tarde de toros que contó con un casi lleno y un clima ideal para hacer el toreo. No fue la tarde memorable que se esperaba en orejas y/o rabos. La puerta grande fue justita si nos alejamos del triunfalismo.
Esto va de emociones dicen. Muchos se emocionaron . Otros no tanto. Respeto máximo a una tarde seria y generosa de Antonio Ferrera. Lo que mandan los cánones quedó eclipsado por lo accesorio y los detalles. Hubo mucho envoltorio y poco contenido. Mas garipolas que sustancia y hubo toros para liarla toreando. Tal vez el mismo Ferrera hace unos años hubiera cortado cinco o seis orejas. Pero pesan los años y las cornadas al viejo maestro pacense. Lo que aun está intacto es su raza, entrega y valor para matar seis toros en Las Ventas y eso merece el mayor de los respetos y un merecido reconocimiento. Admirable su carrera y su trayectoria. Eso sin discusión. Lo demás es discutible...

jueves, 3 de octubre de 2019

NEGAR A PERERA ES DE "ENTENDIDO".


La tarde del domingo 29 de septiembre fue la muestra de la particularidad del público de Madrid. Muchas tardes injusto otras muchas grandioso, algunas sectario y otras pasota. La idiosincrasia de un pueblo se observa en los tendidos de una plaza de toros que dijo Ortega y Gasset.
Tradicionalmente las figuras fueron vapuleadas en la capital del reino. Ya Joselito "Gallito" había sufrido la acritud y el desprecio de aquel público de primeros del siglo pasado. Luego fueron muchos los que tuvieron que soportar un ambiente hostil cada vez que acudían a torear a la Monumental. El peaje de ser figura.
Miguel Angel Perera ( siete puertas grandes en Las Ventas) sufrió en sus carnes el pasado domingo la venganza de un sector radical que le castigó por haber salido en hombros de esta plaza el 15 de Mayo. Ya había padecido tardes en las que las armas le apuntaban a él.
El cartel en mano a mano con Paco Ureña, predilecto y consentido del sanedrín, estaba preparado para aupar al murciano y hundir al extremeño. A Perera se le notaba concentrado en sus lidias. Increpado por algunos lidió dos toros sin gracia ni posibilidades con buena técnica, seriedad y disposición. Brilló su capote toda la tarde con variados lances llenos de sabor. Pero el el frío tendido miraba a otro lado cuando saludaba por verónicas rodilla en tierra o quitaba con suaves verónicas. Ni caso.

A Ureña le habían regalado una oreja por una faena de retales sueltos sin hilván ni redondez. Cada intento de algo del lorquino era jaleado aunque fuera un enganchón o un banderazo. Cada olé era un mensaje a Perera. Y un desprecio.
Pero salió un quinto toro que blandeó de salida y a partir de banderillas se puso a embestir como un tren. Las protestas intentando devolver al toro fueron acalladas por una faena rotunda de Miguel Angel. Poderosa, ligada, redonda e inteligente. Dándole al cuvillo larga distancia y pausas refrescantes para después templar, conducir y aprovechar las codiciosas oleadas del colorado. Las bernadinas en los medios y de lejos fueron el culmen a una gran faena. Se cuadró en los medios para matar y allí se arruinó todo con un horrible metisaca. Se esfumaron las dos orejas y muchos sintieron placer y alivio por el marrón espadachín. Pero la mayoría había rugido con la muleta de Perera. Callaron a la secta de listos y sumos pontífices con los olés de Madrid.
Así terminaba una tarde donde una figura del toreo había dado una lección de ser torero. La trayectoria de Perera es incuestionable y además en esta plaza.


Pero las desmemorias y las fobias se apoderan de algunos y se convierten en hooligans en vez de aficionados. Ureña era el Atleti y Perera el Madrid. Las Ventas; el Wanda.
Es mas viejo que nada eso de machacar al rico y apoyar al pobre. Síntoma de que el grande lo es y el pequeño también. El domingo volvió a quedar claro en el ruedo. La figura salió más en figura que nunca. Por su actuación, su capacidad y su inteligencia. Y por soportar a un sector que si le odiaba quizás no debió de ir a verle triunfar e imponerse en el mano a mano frente al idolatrado torero de la sonrisa triste.
 



 

lunes, 23 de septiembre de 2019

SERGIO SERRANO SE JUEGA LA VIDA EN MADRID


Tercer y ultimo desafío ganadero en Las Ventas de este mes de Septiembre. Un acierto pleno de la empresa que ha hecho tradición de programar ganaderías alejadas de las ferias pero a tenor de lo visto encastadas y muy interesantes.
Este domingo se anunciaron los hierros de Saltillo frente a Arauz de Robles. Encaste "saltillo" frente a "gamero cívico".
Sánchez Vara y Javier Castaño veteranos y bregados en lo mas duro abrían cartel. El tercer nombre era desconocido para muchos; el albaceteño Sergio Serrano.
A partir de ayer ya no. Madrid vió la entrega absoluta de un torero modesto que apenas ha sumado paseíllos en una década de alternativa.
Se las vio en primer lugar con un saltillo manso, orientado por el izquierdo y que pegaba arreones. Había mandado a su banderillero a la enfermería con una puñalada traicionera dejándole una seca cornada en el muslo. Y Serrano que se había ido a recibirlo a porta gayola se fue a los medios a cambiar su vida..

Una faena emocionante. Por el derecho le enjaretó tres series con algunos derechazos soberbios por mandones y poderosos. Se lo pensaba el cárdeno mirándole a cada pase. Pero el albaceteño le puso los muslos y el pecho por delante jugándosela en cada instante. Madrid rugió. Cogió la izquierda. Hasta los chinos se habían dado cuenta que por ahí no tenia ni uno. Y le robó dos con un valor acongojante antes de ir a por el para matarlo. Había una gran emoción en el tendido. Se mascaba la cornada. Pero allí había un torero que había venido a dar su vida por triunfar. Y Madrid se dio cuenta del mérito de aquella faena frente a un toro muy difícil y peligroso. Cuando se puso arisco y frenado el toro, Serrano lo macheteó sobre las piernas con gran torería. Sonaban los olés y toda la plaza empujó en la estocada. Pero pinchó y el descabello después se llevó la oreja de ley. La vuelta al ruedo fue clamorosa. La faena mas emocionante del año en Las Ventas junto con la épica de Román a "Santanero".

El sexto de Arauz fue el segundo regalito. Otra vez a la puerta de chiqueros de rodillas para enjaretar un vistoso y variado saludo de capote con largas , chicuelinas y verónicas. Manso, violento y buscador el toraco de Arauz. Brindó al público y porfió otra vez con bragueta en una faena donde era imposible lucirse. Regateos, frenazos, tarascadas, taponazos e incluso coces del toro que aguantó con voluntad y tesón. Una cosita de toro. La espada se atascó de nuevo y saludó una fuerte ovación con sabor a admiración y respeto.
Un torero este que con un lote para pasarlas putas demostró que es un Tio. Se ha ganado tardes para la próxima feria de San Isidro. Una actuación emocionante y de admirable generosidad. Era su primera tarde de este año, a 22 de septiembre. Acertó la empresa contratándole. Otro nombre que sale del ostracismo y ya van muchos. Toreros escondidos y olvidados que esperan su tarde para demostrar lo que llevan dentro. Serrano asomó la cabeza y dijo aquí estoy yo. Y delante de dos serias prendas. Y en Madrid. Milagroso y épico.

Jugarse la vida de esa forma ha de tener premio, repercusión y contratos.
El resto de la tarde estuvo plagada de alicientes de interés. Dos toros magníficos de Arauz de Robles que se llevó de largo el desafío. El segundo bravo y con gran clase se apagó pronto. Muy bien picado por Iturralde en dos puyazos perfectos. Castaño anduvo correcto y templado pero sin decir mucho ante las humilladas y francas embestidas. El cuarto fue muy encastado, codicioso y fiero. Bravucón en el caballo donde apretó con fortaleza. El picador Adrián Navarrete se midió de poder a poder con "Chirón" que asi se llamaba el Arauz. Un torero a caballo que montó con gusto y picó con acierto y riesgo. Un espectáculo, cuando la suerte de varas surge con verdad. Sánchez Vara bajó la mano y el toro respondía con encendidas y muy humilladas arrancadas. Y a más. Fijeza , prontitud y casta a raudales. Un gran toro. La faena anduvo entre Pinto y Valdemoro por el poco ajuste del matador. No consiguió calentar al tendido que disfrutaba el torrente de bravura del imponente animal.

Mató mal. Una pena. Era toro para consagrar a un torero.
También hubo momentos estelares en banderillas. Ferreira y Fernando Sánchez de la cuadrilla de Castaño lo bordaron. Las cuadrillas derrocharon profesionalidad ante la exigente corrida. Un gusto ver picar bien, banderilleros al corte en el caballo de puerta y bregas templadas como las de Marco Galán.

Una gran tarde de toros ayer en Las Ventas. Con toros y toreros. Con emoción y momentos estelares en todos los tercios. Una dosis en vena de afición e ilusión para los que gozan de la Tauromaquia. La grandeza del toreo tantas veces pisoteada brilló ayer por encima de todo. Incomparables emociones. Un torero exponiendo la vida y un toro queriendo matarlo; insuperable!

lunes, 16 de septiembre de 2019

CONCURSO DE EMOCIONES Y TOROS EN LAS VENTAS.

Hacia mas de diez años que no se celebraba una concurso de ganaderías en Madrid. Ayer En Las Ventas se batían el cobre seis hierros y frente a ellos tres toreros curtidos en años de alternativa y experiencia.
La Quinta abrió la tarde con un torazo imponente de seiscientos kilos muy pasados. Alzada de caballo y edad senil para la lidia. Sacó bravura en el caballo donde empujó con poder y casta. Bien picado por El Legionario y bregado por Jesús Romero que a la postre se llevaron los premios de su categoria.
Pero en la muleta derrochó el sentido de los toros viejos acrecentado por su grisácea procedencia. Fernando Robleño lo había toreado con donaire en el recibo de capa. En la muleta cantó la orientación al pecho por el pitón diestro. Cazaba por ese lado pero se desplazaba con claridad por el izquierdo. Robleño tardó en verlo pero con valor, montando la muleta y de uno en uno le robó dos series vistosas con algunos naturales enjundiodosos por abajo. El tal "Matorrito" se puso arisco al final del largo y trabajado trasteo y le tapó la muerte con cabezazos al cuello. Fue zarandeado feamente y salió ileso de milagro. Sonaron dos avisos y el tercero cayó al tiempo que dobló el duro y encastado cárdeno. Buen toro y entregado torero que con veteranías y valor se puso con semejante galafate. Ovación a ambos. Al final el toro se alzó con el premio al mejor del sexteto por votación popular.
Baltasar Iban echó un castaño de nombre "Rabioso", con dos leños para calentar un monasterio aunque escurrido de atrás. Alegre y repetidor en el capote. A más en el jaco al que fue cuatro veces, el único de la corrida. Empujando por derecho. Fijeza y prontitud. Y humillación algo rebrincada. Pinar se dobló en un aceptable inicio. Pero el toro le pedía a gritos los medios y el matador quería las rayas. Series despegadas sin bajar la mano, sin apretarse y sin dominar el torrente de claras y nobles embestidas. Era toro de lio. El que tanto necesitaba. Cantó la gallina el de Albacete y le ganó el toro. Se le fue y además lo mató feamente caído. Rabioso herido de muerte murió camino de los medios que su torero le negó. Ovación grande en un merecido arrastre lento y cadencioso. Bravo y completo toro.
De tercero saltó un marrajo del Marqués de Albaserrada de nombre "Golfo". Empujó con poder y emoción. Daba miedo ver un bicho con esa fuerza y esa cara abierta y abundante. Tornillazos, frenazos broncos en las telas. Javier Cortes se puso con esa verdad tan suya exponiendo en cada embroque. Le robó unos derechazos buenos y poderosos con gran mérito. Se revolvía con genio el albaserrada. Y en un pase de pecho le cazó en un pitonazo intencionado que alcanzó la región ocular. Cayó el pobre Javier y a por él fue con saña criminal con la presa herida. Se desvaneció como un boxeador noqueado por un martillo. Robleño despenó al barrabás. Preocupante lesión e incertidumbre por el futuro de ese ojo. Otra vez la mala suerte se ceba con este bravo torero. Dios quiera que salve la visión y que vuelva pronto a ver perfectamente. Se merece un éxito grande en esta plaza.
La corrida quedó en un mano a mano. Se torció la buena inercia que llevaba. Pinar lidió a un fuerte Pedraza de Yeltes de nombre "Bello". Acudió bien al caballo donde le zurraron duro. Brava pelea con poderoso brío. No dejó de moverse codicioso ante un pajareo desconfiado y sin ideas. Pegajoso era y no se salía de la muleta. Pero quedó clara su casta en el tercio de muerte. No era fácil ligarle. Pero exigía tragar y perder pasos. La electricidad timorata de Rubén acabó por difuminarlo todo.
El quinto se llamó "Violin" y era de Murteira Grave. Impresionante trapío. Hermoso y astifino galán. Admirable su estampa. Alegre en el caballo. Empujó por derecho con rectitud y riñones. Hermosa pelea. Se cambió con dos fuertes varas privando así de verle en la tercera vara en la que iba para sobresaliente. Robleño no se confió del todo con la muleta ante el frenado recorrido. Se vino un poco abajo por el severo castigo y el generoso derroche de raza de los primeros tercios. Noble si pero sin recorrido y a menos. Robleño cerró su tarde con silencio.

Y de sexto salió " Mirasuelos" de Valdellán. Encanijado y pobre de todo. Al lado de los otros parecía un novillo chico. Y además inválido. Se devolvió y salió un Rehuelga de nombre "Cerillero". Bravo y noble. Peleó alegre empujando al jaco. Cambiado con dos puyazos y pidiendo otro mas, nuevamente denegado. pinar se había dado cuenta del temple y recorrido del toro. Pero ni por esas. Otro toro claro para bordarlo. Este mas fácil y pastueño. La faena despegada y mas ligada no llegó al tendido. El pico, los toques para Albacete y la vulgaridad arruinaron tan claras embestidas. Y sin tino a espadas todo quedó en nada. Se fue con las orejas puestas como los otros de su lote. Una oportunidad desaprovechada que tanto buscaba este torero. La tarde que pudo cambiar su carrera se fue por el sumidero. Tres toros distintos con cortijos en los pitones se fueron al otro mundo y dejaron en evidencia a Rubén Pinar y su incapacidad para llega lejos en esto. Así de claro. Y no es un novel precisamente.
En definitiva una tarde de emoción, suerte de varas y casta brava. Bravura en el caballo en alegres y emotivas acometidas a los petos. Los toros se picaron solos. Volvieron a naufragar los picadores con puyazos infames, cariocas y castigos depravados. Lo de cada domingo pero ayer hubo TOROS en el ruedo y eso lo llenó todo. Tarde de Toros.
El Toro Bravo en la gran plaza de Las Ventas fue el protagonista. Sin gyns, sin claveles y sin postureo. De esos no había ninguno. Ni falta que hizo. Un ramplón cuarto de entrada.
 Toro Bravo. 
 El aficionado se marchó emocionado por haber presenciado una auténtica corrida de toros donde brilló el Rey de la Fiesta; el TORO BRAVO.